viernes, 31 de agosto de 2018

Eduardo Dalter


De esta arboleda
tomá tu color
o tu desdicha; y tomá
tu mar, tu vaso…
Todo suena, pareciera,
a nueces secas. Pero
también suena un río
       grandioso
que aún no escuchas.

De Destellos en la noche


*  *  *

Caracoles sobre la repisa

Yo nunca jamás viví en Güiria ni pernocté
     en Irapa
ni conocí las remotas costas de Macuro,
aunque estas fotos desteñidas me desmientan.
Tampoco comí carne asada con yuca en los
     bordes
del Manzanares, en las noches tibias del Caribe,
aunque por años estuvieran sobre la repisa
tres extraños caracoles y una moneda que
     alguien
tomó por suya y se llevó. Tampoco regresé
     en la mañana
un día nublado de octubre o de noviembre:
     pareciera
en verdad que siempre estuve aquí, entre estas
ocho paredes, también desteñidas, mirando
cómo la vida imagina, alumbra y nos sopla
como a una hoja que el viento esconde
     finalmente
en algún paisaje donde nunca llega el sol.


El pueblo canta
LAS PALABRAS QUE FALTARON

En soledad, absoluta soledad, y apretado,
el pueblo canta en los estadios y en las plazas
lo que los legisladores lúcidos omitieron decir
desde sus sillas; lo que los jueces y fiscales
lejos están de afirmar en los estrados y en la corte;
lo que los sindicaleros tamizan y disfrazan
en entrevistas, reuniones cerradas y plenarios.
Un canto que viene desde la médula,
el abuso, los silencios y las vísceras,
y que retumba en los recovecos y en las costuras de
      la historia.
Un canto que abrazó al país, que no pudo ya seguir
      callado.
Porque el pueblo, los aires, la nación, fueron dejados
a merced del perrerío hambriento y de los buitres;
a merced de los contratistas feroces y de los
      contrabandistas
(a merced, en fin, del andrajoso moral y del descaro).
En soledad, en absoluta soledad, y apretado,
el pueblo canta a toda garganta en los estadios…


Bayley

Mientras vemos hoy una pared
donde existe abierta una ventana,
él abría una, dos ventanas
donde se alzaba una pared.


Eduardo Dalter
Buenos Aires, Argentina

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Muchas gracias por pasar por aquí.
Deseo hayas disfrutado de los textos seleccionados en esta revista literaria digital.
Saludos cordiales
Analía Pascaner