jueves, 10 de septiembre de 2026

Editorial


con voz propia Nº 152 

Revista literaria 

Septiembre 2026

Propietaria – Editora – Directora: Analía Pascaner 
Publicación creada en noviembre de 2006 
Distribución y publicación gratuitas 
ISSN 2314-0275 




Tenemos miles de oportunidades cada día para estar agradecidos. Hay innumerables oportunidades para agradecer; de eso se trata la vida. 
David Steindl-Rast 



Si mis manos pudieran deshojar 

Yo pronuncio tu nombre 
en las noches oscuras, 
cuando vienen los astros
a beber en la luna 
y duermen los ramajes
de las frondas ocultas. 
Y yo me siento hueco 
de pasión y de música. 
Loco reloj que canta 
muertas horas antiguas. 

Yo pronuncio tu nombre, 
en esta noche oscura, 
y tu nombre me suena 
más lejano que nunca. 
Más lejano que todas las estrellas 
y más doliente que la mansa lluvia. 

¿Te querré como entonces 
alguna vez? ¿Qué culpa 
tiene mi corazón? 
Si la niebla se esfuma 
¿qué otra pasión me espera? 
¿Será tranquila y pura? 
¡Si mis dedos pudieran 
deshojar a la luna! 


Federico García Lorca 
Granada, España. 1898-1936 
Poema recogido en: 'Federico García Lorca - Poesía Completa'.
Ed Galaxia Gutenberg, 2011 




Resistir cuando ellos lo habían planeado todo para que se rindiera. Mantener la esperanza cuando el campo lo tenía todo para que la perdiera. Tener algún pensamiento alegre, cuando la alegría estaba ausente, mantener la fe, cuando cualquiera hubiera pensado que Dios los había abandonado. 
Rafael Tarradas Bultó 




Revista literaria con voz propia 
ISSN 2314-0275 
Propietaria: Analía Pascaner 
San Fernando del Valle de Catamarca
Catamarca – Argentina 

Las expresiones derivadas del material literario aquí publicado, son de exclusiva responsabilidad de cada autor. Analía Pascaner 



Ten paciencia con todo lo que no está resuelto en tu corazón, y trata de amar a las preguntas mismas.
Rainer Maria Rilke


Autores publicados


Sólo tienes lo que das. Es entregándote como te enriqueces. 
Isabel Allende 

con voz propia Nº 152 
Revista literaria 
Septiembre 2026

Autores publicados en esta edición

Autores publicados desde inicios de la revista con voz propia

Las expresiones derivadas del material literario aquí publicado, son de exclusiva responsabilidad de cada autor. Analía Pascaner 


Revista literaria con voz propia 
Publicación y distribución gratuitas 
ISSN 2314-0275 
Propiedad, dirección y edición: Analía Pascaner

Rubén Pérez Hernández

Anónimos 

En realidad todos somos anónimos 
con ansias de sobresalir 
sin más méritos que ser 
individuos convencionales. 
Soñamos con la libertad 
creyendo que estamos construyendo 
en ese sendero y sin embargo 
es puro cuento. 
El sueño muere a las siete 
cuando el despertador suena 
y tenemos que correr 
para llegar a tiempo 
donde nos espera el carcelero 
para seguir presos. 
Anónimos. 
Somos una masa con número 
que persigue zanahorias 
para seguir construyendo 
otros destinos que no son 
los nuestros. 
Pero hoy miro hacia arriba 
y me doy cuenta de todo el tiempo 
que pasé encerrado y sonrío 
porque mirando el sol 
elijo seguir siendo anónimo.


           *  *  * 

Estoy haciendo otra cosa
y me viene a la mente el primer verso. 
No es nada importante 
pero el sonido resuena en mi cabeza 
dictando la secuencia de palabras 
que unidas me llevan 
a través de muchos renglones 
a manifestar lo que siento. 
Entonces 
estaba haciendo cualquier cosa.
Nada importante. 
Pensaba. 
EL SUSURRO apareció en mi oreja 
sentí el sonido que hace el aire 
cuando pasa entre los dientes 
produciendo un silbido
que reafirma lo que se dice 
transformándose en algo importante. 
Mi mano obediente 
toma la lapicera y escribe 
raspa el papel 
apurado 
para no perder ni un detalle 
la letra se deforma 
queda irreconocible. 
Al final se detiene 
porque se vació eso que llegó 
quien sabe por donde 
ahora queda escrito 
aquí 
en mi libreta de apuntes 
cuando lo leo digo 
pensar que estaba haciendo otra cosa. 


            *  *  * 

Todos los días 
alguien nace o muere 
se despiden en el andén 
o alguien llega de sorpresa al hogar 
un amigo se va 
otro viene 
hoy llueve y mañana 
saldrá el sol. 
Conviven sonrisas alegres 
y lágrimas de pena 
el sol se oculta por un lado 
y la luna sale por el otro 
una mascota cuidada y otra 
espera sentada sobre cartones 
en un rincón de la calle 
ser amada. 
Ahora estoy escribiendo este poema 
y mañana no sé dónde estaré 
AHORA ES AHORA y mañana 
será después. 


Agua y silencio 

Ceder cayendo. Cejar. 
Caer. 
Deslizarse suavemente, 
llegar a esa pared de silencio. 
Silencio que invade. 
Silencio que emerge, 
agua subterránea que golpea, 
agua que también se desliza, 
silenciosa, que repta. 
El silencio repta. 
El agua repta. 
El silencio y el agua se parecen 
son imágenes que van en un mismo sentido. 
Imágenes. 
Imágenes cerebrales, 
imágenes fotográficas. 
Imágenes que recuerdan quién soy, 
que cuentan mi historia. 
Historias íntimas, 
revueltas en mi álbum de fotografías. 


Último poema del libro del autor: Ser uno mismo. Montevideo, noviembre de 2024. Tomado de la página: www.editorialjbernavil.com 

Rubén Pérez Hernández 
Uruguay

Todos sabemos de primera mano que la vida es caótica y dolorosa, hermosa e impredecible. La práctica constante consiste en mantener el corazón abierto a toda ella. 
Mark Nepo

Marta Pimentel Álvarez

A mi padre Ruperto Pimentel (Yacaré) 
En su memoria. Día del Padre, 2026 

Mi padre fue como el río, yacaré entre las aguas, 
Maestro mayor de obras en la ciudad de lomadas, 
Ave, pájaro embustero, príncipe de las muchachas, 
Cantor de cantos y oficios, simpático como la esperanza. 

Mi padre fue un hermano de la pala y la cuchara. 
Maestro de tiza y pico en las entrañas. 
¿Será tan magro el destino que quiso que lo envidiara 
La mesa y el delantal blanco en la casa de mi casa? 

¡Qué pocas veces tuvimos de compartir el pan y el agua! 
Ayer nomás, pues, se ha ido de la tierra de la patria, 
Ese pichón de hombre recto frente al amigo que clama, 
Ayer, cuando el viento vino despejando la nostalgia. 

Fue mi sermón y mi guía su imagen iluminada. 
Adiós padre, adiós río, adiós “yacaré” del agua, 
adiós obrero de oficio, del metro y la cuchara, 
de cal cubriendo las manos, de sol entibiando el alma. 

Adiós, amigo de todos, que no te olvide la farsa. 
Hombres rectos hay pocos, con voz de trueno y palabra: 
El tiempo dirá que fueron mojones de la comarca. 
- Ojalá, un día, la honra, te quiera llevar en ancas! – 


La tierra que yo amo 
Poema dedicado a Entre Ríos 

Yo nací en esta tierra, 
En esta extensión de campo, 
Sembrada por arroyitos, 
Pajonales y quebrachos. 
Sencilla como la siembra. 
Orgullosa como el arado. 
De molinos en los montes, 
De horizontes bravos.

Mi tierra se me parece. 
Y yo la sigo extrañando. 
Las veces que la he llorado, 
Lo calla el viento hechizado, 
En esta entrerriana 
Que se me antoja el pasado. 

He vuelto. Todos volvemos 
Todos extrañamos el pago.
El chillido de la tierra, 
La sembradora pasando. 
La razón que no comprende, 
¡Por qué la extrañamos tanto! 

Del espinillo a los chañares, 
De los lapachos a los álamos. 
Desde el sauce que la llora. 
Y los jilgueros silbando 
P’ no espantar la “solapa” 
Que sueña, en sueño de arados. 

La tierra donde he nacido 
Es una espina al costado, 
Me libera, me atrapa en cada 
Suspiro manso. 
Y se me antojó el charrúa 
entre la sangre licuado. 

El rostro de la Delfina. 
El Pancho en su caballo. 
El Palacio de Urquiza. 
El Presidente del pago. 

De aquí me voy, pero 
Vuelvo 
A morir entre sus brazos. 

9 marzo 2018, Camino a Federación 


VII

Quiero que por tu boca hable un poeta, 
que luche toda tu sangre por este libro: 
otro hijo te doy bajo este cielo infinito. 

Quiero que por tu boca hable 
lo que mi cuerpo ha dicho, 
lo que me atreví decir, 
al guardarlo contigo. 

Si no te doy mi sangre, si no te doy un niño 
te daré la mortaja de un amor repetido, 
mortal será mortal y eterno este cariño. 

Amor, tu nombre basta para decir el mío. 


Último poema del libro de la autora: Cántaro, luz, espacio infinito 

Marta Pimentel Álvarez 
Paraná, Entre Ríos, Argentina 

Cada día es diferente, cada día trae su propio milagro. Sólo se trata de prestar atención a ese milagro.
Paulo Coelho

Leo Lobos

Ensueño tenaz .. 

  Al escritor chileno Roberto Bolaño in memoriam 

Un diario discontinuado 
que se abre y se cierra 
con una orquesta que acompaña 
poesía 
vertiginosa y sincopada 
conmovedor 
romántico
Rimbaud en fuga perpetúa 

Y ya sabes cómo es 
Cesaréa habló una fecha 
por allá por el año 2600 
quemándose las manos y los pies 
por cada poema 
exhalado 

¿Qué hay detrás? 


Parálisis del sueño 

“Pequeñas motas de luz etéreas burbujas 
diminutas pecas en la lente externa del ojo” 
Ray Bradbury 
Nunca siento que soy yo quien hace arte 
No sé de dónde vienen mis ideas 
Yo solo aparezco para el trabajo 
Y sigo mis órdenes 


Rapid eye movement - REM 

“No importa como se ponga la pintura, 
mientras que algo sea dicho” 
Jackson Pollock 

Vivieron leyendo 

Escribiendo 

Rezando 
Más allá del monólogo interior 
Más allá de la muerte 


Leo Lobos 
Santiago, Chile 

¿Qué podemos ganar navegando a la luna si no somos capaces de cruzar el abismo que nos separa de nosotros mismos? Éste es el más importante de todos los viajes de descubrimiento. 
Thomas Merton

Roberto Romeo Di Vita

El Artista 

Aconteció que uno de esos seres, amaneció con sus ansias de caminos y horizontes y aventuró sus pasos y mirada más allá de la cueva y transpuso los límites oscuros. 
Es más, dicen que después de varios intentos, se perdió más allá de ese horizonte conocido y siguió su andar, extrañando su figura para los otros.
Volvió con el calor frutal de la tierra preñada por el Sol y los días más largos y luminosos del verano. 
Luego sus hermanos pudieron notar señales de asombro en sus labios callados. 
Es así, que cuando los otros partían de la cueva, aprovechando la difusa luz del invierno, él se quedaba solo en la caverna y con trazos infatigables sobre las paredes, a piedra, punta, color y forma, dibujó lo que había descubierto más allá de la llanura. 
He aquí, que cuando sus hermanos regresaban, luego de una fatigosa recolección de frutos o leña o de perseguir el alimento escaso, miraban con asombro ese otro mundo grabado en las paredes de esas oscuras cavernas. 
Mantenían encendidas por más tiempo sus teas y les enseñaban a sus hijos, a venerar al artista. 


Roberto Romeo Di Vita 
Buenos Aires, Argentina

Todos llevamos dentro lo extraordinario, esperando ser liberado. 
Jean Houston

Rolando Revagliatti

“Aventuras de Oliverio Twist” 

Grito agudo del corderillo al que criar 
recién parido ser mortal en el llamado hospicio 
mientras su madre lo abandona estremeciéndose para siempre 
besándolo por única vez 

Los parroquiales lo condenan -¡magnánimamente!- 
a vivir con (y eventualmente a morir de) hambre 
distraída por patadas y coscorrones de diligentes celadores 
tundas repartidas a otros desgraciados caballeretes 
sucios y hasta piojosos por añadidura 
famélicos alucinadores de la gorda manteca 

Oliverio es designado delegado y atrevido pedigüeño 
y el director resuena la testa de Oliverio con un cucharón 
en malhadados tiempos incompasivos 

(Añadir cinco libras al incordio en forma de futuro aprendiz de cualquier arte u oficio 
sortear a quien desholline cogitando sobre deudas y penurias) 
Quédase alquilado el niño al funebrero 
traga sobras y duerme entre ataúdes 

¡Pamemas! estalla el condigno administrador de justicia 
estupefacto Oliverio, después perseguido e inclusive baleado 
aprendiendo y lastimándose en el melodrama. 

'Aventuras de Oliverio Twist', novela de Charles Dickens.

                  *   *  * 

“Crónica de un iniciado” 

Conmovida por la imponencia descalabrada del dragón 
a la pequeña lámina me conduje 

Yo había ya lucido 
enmarcada 

Desanduve la sujeción de un endogámico entrevero 
de cables, cordeles, piolines y piolitas 

San Jorge 
               harto 
retaba a su caballo. 

'Crónica de un iniciado', novela de Abelardo Castillo. 

             *  *  * 

“Los cosacos” 

Muchachas de la aldea provocadas por los uniformes 
(aman dos a Mariana) 
sangre, humo, detonaciones en el heno 
(Mariana se dejaba -¡oh!- se dejaba galantear) 
los chechenes, los caballos y los gritos 
(bruscos pudor o altanería) 

Uno agoniza 
otro retorna a entrañables 
nevadas y silenciosas calles de Moscú.

'Los cosacos', novela de León Tólstoi.

               *  *  * 

“Ana Karenina” 

Karenin, el opio, mi amante, mi hijo 
mis celos, mi opulencia 

mi abandono. 

'Ana Karenina', novela de León Tólstoi. 

              *  *  * 

“Resurrección” 

Nejliudov 
príncipe y todo 
no puede más con su conciencia 
con su mala conciencia 
con la voz de su mala conciencia 
(Y Tólstoi con la ligera sugestiva 
bizquera del ángel seducido). 

'Resurrección', novela de León Tólstoi. 

                *  *  * 

“La sonata a Kreutzer” 

Beethoven allí en el salón 
y ese presto de los mismos infiernos 

Animal magnético el inspirado 
¿de dónde ese caudal injurioso?... 

'La sonata a Kreutzer', novela de León Tólstoi. 

              *  *  *

“La borrasca” 

El trineo chirrió y el barín arribó 
atrás el sueño, las verstas y el sopor helado de la estepa 
y las medidas de aguardiente de los cocheros 
y otra vez el sueño en menudos copos. 

'La borrasca', novela de León Tólstoi. 

             *  *  *

“Iván, el imbécil” 

Argucias y monedas de oro de los malévolos 
se desvirtúan escandalosamente 

Viejos y jóvenes malévolos tragados 
por la tierra y las pasiones 

Reino diáfano 
           equitativo 
           benévolo 
artesanal. 

'Iván, el imbécil', novela de León Tólstoi. 


Poemas del libro del autor: Leo y escribo. 3ª edición-e (corregida). Diseño integral y diagramación: Fernando Delgado. Editado en septiembre 2022 

Rolando Revagliatti
Buenos Aires, Argentina 

Que mi hogar sea un universo infinito, y que mi espíritu sea tan infinito como ese universo, es un milagro que no ceso de agradecer. 
Alejandro Jodorowsky

Mirta Soler

La copa 

Cuántas historias guardamos en los andares de la vida 
Caminos que se acortaron con momentos bien vividos 
Y todo fue tan fugaz que el ayer ya es tan lejano 
Y el andar de estos años nos hacen transitar tan rápido 
Por eso queridos amigos un encuentro es un brindis 
Y al chocar las copas que hagan ruido 
Para poder recordar lo felices que hemos sido 
Levantemos bien en alto y que se choquen esas copas 
pero que nunca se rompan, eso te pido amigo 
porque si se derrama el vino, se terminan las historias 
Si hoy estamos aquí brindando por lo que somos 
Por qué no decir también por lo que fuimos
Por esa amistad enraizada, que nos mantiene firme 
Por eso te pido amigo, que no se rompan las copas 
Hay que seguir abrazando, hay que seguir riendo 
Hay que seguir recordando los tiempos que ya se fueron 
Hay que seguir sembrando en el surco nuevo…
Que sepa el mundo que estamos, 
que fuimos, que somos y seremos 
Porque un día el destino nos juntó 
para ser amigos plenos. 

29-03-2026 


        *  *  * 

En las páginas de un libro se desmayó un poema,
En una línea se desplegó el silencio. 
Ocultando el amor de historias locas vividas 
Amores de quien y para quien, aun en suspenso 
Entre rimas colgadas de estrellas mágicas 
Al leerlo lo hice mío, abracé esa historia 
eran palabras mías, muy intensas 
De mi historia, de mis luchas, de mis sueños. 
Desaté una palabra de un renglón escondido 
Brillaba como un cristal y algo me decía 
Dame vida soy amor soy eterno soy locura. 
Compuse unos versos lindos imaginando que te llegarían 
Pensé que serían tuyos, nada más que eso dije 
Todo quedó también en suspenso, 
de quien para quien el poema 
Y los guardé en ese libro 
Nadie entendió nada, quedó todo en el olvido 
Dos poetas desencontrados en una misma historia 

30-03-2026


       *  *  * 

…un día, no sé cuál 
me dieron ganas de escribir y contar 
algo que andaba por ahí dando vueltas 
Me sentí una afortunada 
Así que le di fuerte al teclado, 
y aparecieron amontonadas palabras 
que se precipitaban y querían aparecer en el texto 
Qué lío pensé, cómo las acomodo. 
Se mezclaban 
Se entrometían en los lugares que no les correspondía 
Querían estar y estar, se peleaban entre ellas 
Pero bueno las muy intrusas no me dejaban casi armonizar el texto 
Todas querían comunicar historias que eran de otros, y no se lo permití 
SILENCIO les dije, córranse de mi texto, aquí mando yo 
Todo se quedó en blanco, se fueron asustadas 
Sólo aparecieron algunos signos… sí, ellos???????? 
Casi un destello de luz iluminó mi teclado
¿¿¿Qué pasó??? 
Lo que tengas para comunicar que valga la pena 

23-10-2025 


Mirta Soler 
General Lamadrid, Buenos Aires, Argentina

Lo importante no es pensar mucho, sino amar mucho; y así, haz aquello que más te inspire a amar. 
Santa Teresa de Ávila

Gabriela Marin

            Poemas en minúsculas 

vivir 

soñando todo el tiempo 
canta un poco 
escribe diligentemente
pinta con inspiración 
imagina con gracia 
mejorando el mundo
dar con amor 
admirando lo inefable 
embellecer la existencia 
alimentando esperanzas 
amar conscientemente 


mercader de los sueños 

soñador, narrador de sueños efímeros 
en las noches oscuras, su imaginación 
es un navegante de mundos irreales 
el soñador errante, con las manos vacías de lágrimas 
explora las noches etéreas, donde todo es luz 
persigue los temblores del destino 
y atrapa las estrellas en sus ojos
sus pasos silenciosos dejan tras de sí
rastros de sueños, donde se pierde en vano 
mientras el mundo de las sombras se aclara 
expone sus deseos y esperanzas 
y aunque al despertar todo se evapore 
su alma, en el fondo, conservará el lirismo de las estrellas 


claridad 

cuando llegué 
no te vi… 
estabas escondido detrás de un eón 

cuando volví 
te vi en mi sueño… 
estabas escondiéndote detrás de un momento 

cuando me fui 
me sentí como si estuvieras allí… 
desde los albores de los tiempos 


la noche - los ojos - el mar 

en la noche 
los ojos ven 
el mar de estrellas 

en la noche 
las olas bañan 
tu alma pura 

en la noche 
las lágrimas caen 
desde lo alto del cielo 
en el océano de los sentimientos 
convertidos en misterios de plata 


salpicaduras de eternidad 

lluvia de lunas y de estrellas 
en mis cielos 
eterno 
lluvia de soles y de cometas 
en mis universos 
real lluvia de planetas y de color 
en mi corazón 
amoroso 
lluvia de amor infinito 
en mi alma 
que pulsa para siempre 


en mi alma 

profundidades atractivas 
volverse cíclico 
alturas desafiantes 
movimiento concéntrico 
aclaraciones sorprendentes 
llamada simbólica 
entorno encantador 
alza esférica 
frescura impresionante 
recuerdo maravilloso 
comprensión etérica 
deseo creativo 


Gabriela Marin
Oltenița, Rumania

En el rocío de las pequeñas cosas, el corazón encuentra su mañana y se renueva. 
Khalil Gibran

Norma Dus

1914/1939/2018 - Tierra firme 

El mar de Mármara, el océano Pacífico, el Golfo San Matías, el Adriático, cada uno nos daba su beneficio. Aun el mar Muerto y el Rojo. 
A grandes, a chicos, a trasatlánticos como a gondoleros, a chalupas o a canoeros, todos disfrutábamos de las profundidades, extraíamos la riqueza, el placer, y el alimento. Cuando queríamos enseres, sus costas nos brindaban lo necesitado, maderas, vegetales, playas. Los témpanos calmaban nuestra sed. Y hasta el Dresden y el Graff Spee tuvieron sus aguas. Los U-Bootes jugaron a esconder sus sombras. 
Mundo de agua y sueños. Amalgama de belleza y realidad. Estrellas y olas hamacaban nuestras vidas. El sol siempre marcando nuestros derroteros. 
Ayer, se me estrelló la armonía, la fuerza bruta todo lo sacudió. Las aguas han batido el fango desconocido y la marejada nos quebró la distancia. La visión se nos borró en cristales líquidos, lacerantes. Todo fue golpeado, vapuleado, desgarrando seguridades, zamarreándonos sin dirección. Brazos, materia, cuerpos, embarcaciones, masa informe de confusión y atropello. 
Y hoy, el calor del sol magullando mi carne, me despertó depositado en Gallipoli. La imagen fue confusa. En el horizonte calmo ya, el gran crucero miraba erguido. De sus laterales colgaban chinchorros, brazos oscuros que se alzaban suplicantes, resto de maderos lo golpeaban a babor y estribor. Alguien daba las órdenes y el agua hacía arder las entrañas sangrantes. 
Todo había trasmutado. Sólo había sobrevivido el fuerte, el poderoso, y recogía al náufrago. Para su servicio…, pude pensar. Era necesario reparar los daños. Sus pasajeros estaban aterrados. No saben pescar y tienen frío, los sobrevivientes ayudarán con su valor, de experiencia y dolor…, vuelvo a pensar. 
Y yo, inmóvil, seguía mirando la imagen flagrante. Estaba apaleado, azotado, herido. Me sentía desmaterializado, sin pertenencia y aislado, pero libre. Esta tierra firme me sostendrá…, imaginé. 
¡¡¡Qué límite son los tsunamis…!!! Y ahora le temo a esta tercera calma chicha… 


Del libro de la autora: El camino de Libra, cuentos para adultos donde el tema base es la justicia. Yzur Editorial, General Roca, Río Negro, 2022. Texto tomado de su blog 

Norma Dus 
Poeta de Concepción del Uruguay, Entre Ríos. Reside en San Carlos de Bariloche, Río Negro, Argentina 

El cielo está bajo nuestros pies y sobre nuestras cabezas. 
Henry David Thoreau

Lydia Pistagnesi

Romance de la niña mujer 
Homenaje a Federico García Lorca 

Sueña que sueña la niña 
en la siesta de verano, 
diadema de mariposas 
en sus cabellos ticianos, 
en sus manos margaritas 
y una sonrisa en los labios. 
Sueña que sueña la niña, 
la hamaca vuela muy alto, 
en un cielo golondrinas 
dibuja cuentos y cantos; 
cabalgan por el espacio 
consejos nunca escuchados 
y se enredan con la brisa 
como si fuera un milagro. 

Es tiempo de fantasías 
ella desecha el pasado, 
al presente no lo cuenta 
mira horizontes lejanos, 
y sigue escalando alturas 
frente a un futuro impensado 
¡piensa ganarle a la vida 
y alejarse de su campo! 
Los duendes bajan del pino 
y la toman de la mano, 
un tren se pierde a lo lejos 
en vuelos desorbitados 
y sin mediar previo aviso 
se diluye en el espacio. 

Despierta mujer despierta, 
¿dónde ha quedado el pasado? 
¿en qué templo de la noche 
los hechizos se alejaron? 
En qué despertar de soles 
el otoño la ha rozado 
dejando en sus claros ojos 
dos lagrimones amargos. 
El destino siempre cobra, 
canjea triunfos por fracasos, 
la miel puede ser amarga 
cuando la roza el chubasco 
y conspira intempestivo 
ante el que lo ha desafiado. 

Cómo quisiera volver 
cabalgando cisnes blancos, 
por las riberas de flores 
de senderos olvidados, 
pero las huellas se pierden 
en la inmensidad del campo, 
que desechó sus despojos 
cuando se vio despreciado. 
Debe emprender su regreso 
bajo grietas de alabastro, 
y en el oro del poniente 
se encontrará con su campo. 
Él habrá cambiado un poco 
pero sabe de fracasos 
y recibirá a la niña 
para acunarla en sus brazos. 


                    *   *   * 

Yo no te conocía, 
sabía de tu existencia 
por furtivas palabras 
ventanas entreabiertas 
misteriosos silencios, 
y lánguidas miradas. 
Tampoco te añoraba, 
mi vida era un bullicio, 
la risa, la alegría, 
los sueños de futuro, 
amigos, poesía. 
Tampoco comprendía
una vida distinta… 
La nena consentida, 
la joven triunfadora 
rodeada de todo 
por aquéllos que te amaban 
y pintaban espejismos… 
¡donde a veces no hay nada! 
La mujer que a la vida 
le pintó una sonrisa 
y peleó por sus sueños, 
y ganó sus batallas. 
Pero un día cualquiera, 
te pusiste delante, 
me miraste a los ojos 
y sentí cómo un nudo 
cerraba mi garganta.
-Acá estoy -me dijiste 
y tendiste tu mano. 
-Soledad es mi nombre 
no trates de esquivarme, 
porque aunque no me creas… 
¡Llegué para quedarme! 


Poemas de los libros de la autora: Crepúsculo y Azul de Adiós 
Lydia Pistagnesi 
Banfield, Buenos Aires, Argentina 

El amor es el umbral que nos transporta a otra dimensión. 
Pierre Teilhard de Chardin

Paulina Juszko

Frase que define el amor humano. 
Y yo aquí, 
una mañana en que tantas cosas se despiden 
discretamente, 
sin alharacas, 
en un rincón que destila 
la mansedumbre del otoño incipiente. 
Olas de amor fragmentado me depositaron aquí. 
Último puerto. 
Finis orbis. 
Contemplo. 
Recojo migajas de violentos festines. 
¿Es poco? 
¿Es mucho? 
No lo sé. 
Pero intenso, luminoso y cálido. 
Intensidad que no desequilibra. 
Luz que no enceguece. 
Calor que no consume.


        *  *  * 

No puedo entender esta cosa 
esta cosa de abrir los ojos cada día 
cada día pensando en el programa del día 
día igual o diferente de los otros días 
otros días quizás de vino y rosas 
rosas de octubre que pulverizaron las pupilas de Pizarnik 
Alejandra que prefirió no abrir más los ojos
ojos que aborrecen abrirse a lo mismo 
lo mismo multiplicado ad infinitum 
infinito espejeante de promesas 
promesas de diferencia 
diferencia que sin embargo sobrecoge mi corazón 
un corazón mecánico que tampoco puedo entender. 


        *  *  *

Como sombras pasamos 
cuando hay un poco de sol las sombras 
proyectan sombras 
y nos creemos reales. 
Igual que Atenea naciendo armada de la cabeza de Zeus 
venimos al mundo armados de palabras 
cáscaras vacías 
nomina nuda 
soplamos pompas de jabón 
que rozan apenas los oídos ajenos 
se deshacen estallan 
y sus imperceptibles estallidos pueblan el aire: 
fuegos de artificio 
comunicación. 


       *  *  * 

Tiempos modernos 

Tengo sueños reemplazado por tengo dólares 
tengo alma deviene tengo celular 
tengo un cuerpo mutó en tengo un buen gimnasio 
tengo amor se transforma en tengo auto 
tengo mente se volvió tengo computadora 
tengo prestancia se hizo tengo ropa de marca 
tengo amigos es ahora tengo Facebook 
tengo hambre degenera en tengo ansiolíticos 
tengo ansias de saber cambió por tengo cable 
tengo ganas se reemplazó por tengo tarjeta 
tengo vida quedó en tengo cosas 
de lo interno a lo exterior 
publicitadoensalzadoglorificado 
hecho must 
indispensable para SER. 


Poemas del libro de la autora: Del vagar breve, tomados de:

Paulina Juszko 
Villa Elisa, Buenos Aires, Argentina

Me encantaría vivir como fluye un río, llevado por la sorpresa de su propia desembocadura. 
John O'Donohue

Carlos Eduardo Morera

Quién sin preguntas 

Quién ha puesto más 
los milagros del pan sobre la mesa.
Quién ha puesto más 
los cubiertos ya sagrados. 
Quién ha puesto más 
el húmedo encanto
de la luz mineral sobre los platos. 
Quién soñó sobre un mantel 
ser princesa entre la lluvia. 

Quién ha puesto más 
la columna dorsal inclinada 
sobre el filo del aire, 
y así hacer la vida 
a borbotones desde sus pechos. 
Sí… cuajar así la vida 
entre unos labios recién aparecidos. 

Quién, quién arrastra su dolor 
a la más exquisita entrega, 
y quién se fue hasta lo más cierto 
en la hora más sin sangre 
de un mes noveno. 

Sí, dime quién plancha, lava la ropa, 
y aun así bendice el día 
si el sol quema su cara, 
quién limpia sus lunas rosadas, 
y en la hora más desierta 
no pregunta por la hora, 
porque no hay respuestas
a esas horas tardes de la noche. 

Virgen sin nombre, virgen sin signos 
de pregunta, virgen plural 
que haces los cuerpos de la casa. 
Aquí y allá regálame la hora 
que se llama ahora. 

Llévame ahí, al instante diuturno 
donde luz y oscuridad se igualan. 
Llévame ahí, unívoca como eres, 
al mismo tiempo a todos tus lugares. 
Sólo llévame a tu espacio múltiple 
donde se hace la ternura. 
Sí, llévame a tu casa digna, 
llévame a tu espacio más humano. 


Carlos Eduardo Morera Mesén 
Costa Rica

Amar es dar un abrazo y dejar un pedazo de sí mismo en la otra persona. 
Héctor Carranza

Mirta del Carmen Gaziano

Anoche 

Anoche, nos sentamos juntas a la mesa y unimos nuestras copas en señal de consenso y de festejo. 
Anoche, dejé libres, sueltos en locura los pensamientos hasta entonces amarrados. 
Solté cadenas, desaté enredos, confié en desmesura, desnudé el alma, le entregué la historia de mi vida con señales de amor y de confianza. 
Anoche, conspiré con los sentidos, no quedó tinta en el tintero, desterré los temores que aprisionan, espanté los fantasmas del pasado, acumulé coraje, escuché las frases reflexivas. 
Anoche, entre copas de vino perfumado, anclé mi mirada en la suya, hablé como nunca lo había hecho, conté mi presente y mi pasado, corroboré los errores cometidos, lloré los logros obtenidos. 
Anoche, se detuvo el mundo, dejé de escuchar los ruidos de la calle, acuné mi alma entre sus brazos, y en los latidos de mi corazón estremecido.
Anoche, ¡ay qué noche la de anoche! 
Sentí que mi cuerpo se elevaba, que livianas mis manos se alzaban, que mis ojos poco a poco se nublaban y flotando, levitando me alejaba. 
Pero la vi desde lo alto y me miraba. 
También vi que los ojos le brillaban y una a una las lágrimas secaba. 
La vi y noté cómo quedaba, sentada en su sitio en esa mesa, con su copa en alto saludando y viendo lo feliz que me encontraba… 
Te agradezco, amiga, te lo juro, me has dado tu amor y tu consuelo, y te quedaste, sabiendo, es más, aseverando que entera y satisfecha me esfumaba. 

Enero 2009 

Mirta del Carmen Gaziano 
Santa Fe, Argentina

Presta atención. Asómbrate. Cuéntalo. 
Mary Oliver