domingo, 4 de marzo de 2007

Andrés Aldao

"Dulce et decorum est pro patria mori…"

*(Es dulce y decoroso morir por la patria− Horacio, Odas. III. 2. 13)


Sábado 12 de agosto, luego de la medianoche

El calor se descuelga con ese frenesí de noche húmeda y callada en las colinas de la ciudad serrana, silenciosa, con algo de desvelo inasible, pálido. Flota el silencio en la casa, en medio de un vacío equívoco. La mujer no duerme; sigue sentada en la sala oscura esperando un llamado sin rostro. Había escuchado las noticias de la medianoche y estaba intranquila. Suena el teléfono. Levanta el tubo.
−Aló... Danny sos vos hijo ¿por dónde andás? espero que estés bien estoy contenta porque aceptaron el cese del fuego todas estas noches no podía dormirme pensando en esta maldita guerra en vos en los otros chicos temblaba por todos y por vos hijo...qué suerte que al menos van a detener la matanza y esos cañonazos me imagino que ahora todo va a estar tranquilo...Danny no sabés cuánto me preocupé cada día escuchaba las noticias hijo y cuando por la noche decían hubo víctimas de nuestro lado y no explicaban qué tipo de víctimas heridos o bajas el corazón brincaba y ya no podía dormir ni pensar vivía aterrada con una opresión en el pecho una opresión muy grande Danny no tenés idea cómo se me cerraba el pecho y me ahogaba y el día siguiente cuando repiqueteaba el timbre no quería abrir la puerta no no...me hacía la novela y me ponía a llorar como una desesperada...una vez fue Cata la vecina que me venía a pedir un par de cebollas le grité ¡no me toqués más el timbre! si no sabés cómo me ponía...así fueron los treinta y dos días de esta maldita guerra hijo y no me digas que no es maldita Danny porque sabés que yo leo diarios y escucho la radio todo el día y pienso... qué otra cosa puedo hacer...a veces me despierto en mitad de la noche y voy a prender la radio...papá pobre está abatido tiene más miedo que yo y a veces oye los noticiosos y se seca las lágrimas y yo le pregunto qué te pasa viejo nada nada esos pibes que mueren me dan mucha pena...decime Danny ¿ya los mandan de vuelta a casa? vos estás en esta locura desde el primer día querido hijo y a partir de entonces lo mío no es vida sabés? cuidate hijo y qué suerte que hay un cese del fuego cuidate por favor por favor llamame mañana para estar tranquila y saber que estás bien aunque hoy escuché que entraban más tropas en el Líbano pero pienso que lo hacen para asustar a los otros bueno hijo nos vamos a ver pronto cuidate mucho mi pichón cuidate por vos por papá y mamá y por Norita que todos te extrañamos...

Domingo 13 de agosto al mediodía

El calor es insoportable, el aire está quieto. Desde la madrugada se escuchan los disparos de la artillería. La mujer recorre la casa, se arriesga y cocina la salsa para los fideos; la mirada transita cansina por pasillos oscuros y pensamientos grises. Son las trece horas. Almuerzan en silencio y las noticias hablan de combates ásperos entre los israelíes y los otros. No los quiere nombrar. Para darle fuerza a Danny, para protegerlo. Como un conjuro secreto, una súplica para darle suerte. Una mascota para el futuro, la vida de Danny. No los nombró durante los treinta y tres días de guerra. Siempre fueron los otros...suena la alarma abandonan la sala corren al refugio... Danny no llamó me preocupa que no llame él no es así sabe que me desespero...esos días que no tuvimos noticias casi me muero por la angustia y ahora pasan los minutos y el teléfono está mudo y Norita ni siquiera se levantó...mirá qué día hermoso si no fuera por esta guerra hubiésemos ido a la playa esta maldita guerra nos aguó las vacaciones en pleno verano se les ocurre salir a la guerra no me digas así viejo cómo qué ocurrencia la mía y qué hay si ellos cruzaron la frontera y se llevaron a dos soldados por eso hay que hacer una guerra mirá cuántos muertos y tenemos que estar encerrados casi todo el día en este cuarto agujero y nuestro hijo en el Líbano qué sabe este chico de guerras tiene 19 años es un chico ¿sabés? y no me discutas porque voy a reventar... treinta y tres días que no duermo que no vivo callate por favor...y Danny que no llama y me estoy por descomponer...no se podía hablar con nadie todos patriotas aunque en los últimos días la gente está podrida de esta guerra de estas explosiones bum bum de día de noche nosotros dentro de este hoyo con Norita metida allí escuchando todo el día su rock pesado y nosotros preocupados por el hermano...esta guerra nos ha envejecido viejo nos ha arruinado la vida...

Domingo 13 de agosto a las 18 horas

¿Escuchaste viejo? quieren llegar al Litani...combates feroces contra los otros y hay bajas de nuestro lado y Danny no llamó...estoy para morirme me ahogo algo me oprime el pecho viejo qué está pasando y nuestro hijo no llamó no llores viejo no puede haberle pasado nada pero seguro que no llama porque no los dejan inventaron eso de que no tienen que telefonear por el celular porque los otros escuchan ¿vos lo creés? yo no creo más nada todos los días cambian los planes que mandan más soldados que no que esperan órdenes...estoy confundida y amargada y pensar que confiamos en éstos y le regalamos el voto pero estoy preocupada viejo Danny no llama...hay tantos soldados y que Dios me perdone por lo que pienso pero es que nuestro hijo está ante todo viejo es nuestro hijjj... sí estoy llorando claro que sí se me parte el alma y mirá qué pensamientos egoístas pobres esos chicos que todavía no empezaron a disfrutar de la vida y pobre de nosotros los padres y lo que sufrirán los padres de los caídos y la de los prisioneros qué desgracia viejo no se puede hablar con nadie son todos patriotas pero los que tenemos hijos...no sabemos si vamos volver a verlos viejo querés desgracia más grande.

Domingo 13 de agosto a la medianoche

Combates furiosos cuerpo a cuerpo, hay muchas víctimas, el ejército avanza hacia sus objetivos, no tan velozmente, pero va adelante. Tiene ocho horas para alcanzar su meta... La lucha es casa por casa y hay víctimas. Escuchan en la CNN: Hay muchas víctimas... y el corazón parece que durmiera... apenas se escuchan los latidos.

Lunes 14 de agosto, a las diez de la mañana, dos horas después del cese del fuego entre Israel y los otros

El timbre suena alegremente. ¿Ustedes son los padres, verdad? Lo sentimos mucho, señores: el soldado Daniel Geller ha caído en combate, como mueren los héroes en defensa de su patria. Reciban nuestra más sin... y prof... condol... bla bla bla... ■


© Andrés Aldao, septiembre de 2006 (Este relato es inédito)

* Esta es una de las 116 historias, la última, la que ocurrió el 13 de agosto de 2006, a pocas horas de entrar en vigor el cese del fuego, cuando por una decisión del alto comando del ejército israelí murió, en una sola jornada, el 40% de todos los caídos. (Nota del autor, AA)

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Los hombres son fantasiosos, siempre quieren lo que está prohibido: la libertad, por ejemplo.
Carlos Cañas

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