lunes, 5 de marzo de 2007

Lucas Centurión


No recuerdo los cumpleaños de mi Abuelo
ayer fue la fecha de su cumpleaños
mis viejos fueron al cementerio
yo brindé por él
pero no me acuerdo cómo eran sus cumpleaños
recuerdo miles de detalles a su lado
miles de olores de las diferentes maderas
de las plantas
y de la tierra
pero no recuerdo un solo cumpleaños suyo
recuerdo sus obsesiones con el aloe
con la miel
con el cigarrillo
y con el agua tibia del mate
su historia de la taza de café calentada al rojo vivo
del sargento que te veía a la legua
de cuando dormía abajo de la casa en Orán
y el día que vio unos surubíes gigantes
pero no lo puedo ver soplando una velita

supongo que lo estaré olvidando

pero prefiero creer que mis recuerdos con él
eran de cuando estábamos solos
los dos
tomando mate en el galpón
fumando armados
entre las virutas
las telarañas
y las partes del armario que nunca terminó



minga lo olvido

Feliz Cumpleaños.


******


Despierto
sigo despierto
metido en la cama

toda la noche en la fábrica
y sigo despierto

las sábanas molestan
la ropa molesta
la luz molesta
mi respiración molesta

bajo la persiana
falta un pedazo en una esquina

prendo la tele
me desnudo
tomo un poco de té
lapsang souchong
sigo despierto

veo el noticiero
dos bebés muertos a golpes
por sus padres
500 muertos por un tsunami
el dentista Barreda queda en libertad
14 años por matar a su familia
no duermo

abajo
una cortina metálica
se abre a borbotones
taladrándome

un mosquito gira como tiburón
esperando inútilmente
lo veo aparecer y desaparecer
entre los rayos de luz que se filtran por la persiana rota
lo escucho

el chino de enfrente prende su televisor
y mira una película de artes marciales
el volumen me permite aprender su idioma desde mi cama

toda la noche queriendo estar en la cama
cabeceando violentamente
durmiéndome sentado
parado
hablando
y ahora no puedo dormir

pasan colectivos
autos
camiones
botelleros
50.000 chicos van al colegio
50.000 idiotas van al trabajo
50.000 mujeres salen a comprar comida
todos graznando
y yo
desnudo en la cama
los escucho
los imagino
los veo
los odio
y sigo despierto

el mosquito se cansó de esperar
está vampirizándome la mano que sostiene el control remoto
lo observo
un colectivo de la línea 723
está regulando hace 17 minutos
en la parada del recorrido de Aviación
justo debajo de mi ventana
claro

tengo que ir al baño
no sé para qué tomé el té

vuelvo
me acuesto
me doy vuelta
respiro hondo
tapo mi cabeza con la almohada
cierro los ojos

y sigo despierto.


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Hace muchos años vine a este país sin una moneda de cinco centavos en el bolsillo. Hoy (…) tengo una moneda de cinco centavos en el bolsillo.
Groucho Marx

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2 comentarios:

  1. sólo un recuerdo a veces nos basta,
    brindo por el abuelo

    georgia

    http://poesia-en-georgia.blogspot.com

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  2. Gracias Georgia. Tan sólo un recuerdo alcanza para volar adonde nos propongamos, verdad?
    Un cariño
    Analía

    ResponderEliminar

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Analía Pascaner