domingo, 22 de junio de 2014

Victoria Servidio

El horizonte
destila sangre
en el océano

-naufraga el día-

una barca
remonta atardeceres
carga el sudor
de la faena
con un adiós
estancado
en la mirada.


El paisaje de la palabra
dibuja mi sombra
figura hueca
perfil deforme
marioneta dislocada
mascarón de proa
que zozobra.


Ojalá que la campana
que marque mi hora
llegue muda
y sin saberlo
arribe
al último sueño.


Tras los muros
del insomnio
refulge el feto
que diseca
las heridas

coagula la zozobra
mastica el miedo
disipa los ribetes
que araña la locura


Me fugo
en el vuelo
el trepidar de los leños
penetro
en la voz primera
me fugo
nadando
en el amnios.


En la bodega del silencio
                      añejo los sonidos
                      envaso palabras

las apilo
en la arcada del recuerdo
             
              descorcho burbujas
                         de inocencia

decanto el llanto
                  etiqueto alegrías
                     tapono el dolor

en la bodega del silencio
vibra
               una mandolina
la mudez
               de sus acordes

estaciona
               los sabores
de una vida.


Poemas del libro De mí. Editorial El copista, diciembre 2011. Córdoba, Argentina


Victoria Servidio. Cosquín, Córdoba, Argentina


--
El amor verdadero hace milagros, porque él mismo es ya el mayor milagro.
Amado Nervo
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2 comentarios:

  1. Hola Victoria, qué placer leer estos poemas que conmueven sin estridencias y con un recorrido de sensitivas imágenes textualizadas en pocas palabras.
    Un abrazo
    Betty

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Analía Pascaner