martes, 4 de noviembre de 2014

Juan Carlos Miranda

Moisés

Miras la hojarasca cobriza del cielo
ábaco el vitriolo resuena
dentro del galopar enemigo
aquel abismo te embiste con su lengua de rocas solares
el barquero se enamoró de un árbol de fuego detrás de la celosía
líquidos termales en la pulpa de tus pupilas los recuerdo ávidamente
quise ser el mar fragmentado en dos hemisferios
construiré el puente de viento para tu piel
(escribe el faraón derrotado)
pude ser tu aliado en esta encrucijada    
sus pies se queman
al contacto de aguas taciturnas.


Quijote y el otro abismo

                                   A Michelle

Esta mujer
deduce la geometría en los molinos de viento

en qué dirección viaja el fuego en su abrazo­

espero en sus muslos una bandolina

mi armadura no se compara con el acero de Toledo

has cabalgado durante varias vidas
para llegar a sus ojos y no salir jamás de su ceguera
cuanto amo en ella la argamasa de la locura.


Materia de Ríos

                    Corazón, oye como cantan los marineros!
                                                    Stéphane Mallarmé     
               
Redes magnéticas en el azur 
se sumerge la algebraica cifra
fraccionar los frutos
                             restar palabras para el ardor

son los últimos días del libro

numismática donde forjas el arte del bronce
espejo del faro
no refleja

la isla de Manhattan fue comprada
por enfermizos marineros holandeses
qué metálico fulgor pulsaba
el ancla en el cántico de las olas 

el bisonte mira la luna
los mensajes de humo rojo

los amantes se bañan en el ocaso de una era
guerreros de rostros maquillados
el cuerpo es una máscara hermética
cuál será el nombre que lleve nuestro barco
no comprendí las canciones que coreaban en reventar de mareas
tierra a la vista
tierra a la vista…   


Acerca de un grabado sobre el romance de Genji

Vaciada joya en espada de doble filo
la embarcación dormita
sobre mercurio
Murasaki 
describe el último beso sobre papel de arroz
después de mil años
quién se atreve a traducir tus caligramas

la seda  inunda  nuestra  luna.


Espuma

          entraron vuestros amores y mi firmeza tomaron
                                                         Jorge Manrique

Asediar un soneto ciego
en la arquitectura del verso
es cantar el sinfín en la melódica del mar

saeta multiforme en bóvedas y galerías
el clima sonoro de la no-sinfonía
contiene el vacío de la espuma
en tus labios.


De Refractario en Altamar. Premio Nacional de Poesía, Fondos concursables del Ministerio de Cultura. Poética en danza fragmentada


Juan Carlos Miranda. Quito, Ecuador


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