miércoles, 20 de abril de 2016

Nor Losada


Televisión en vivo

  Ella no sabía, pero yo la vigilaba detrás de la ventana. Como todos los días.
  La veía cuando se levantaba a la mañana muy temprano y despuntaba el día con un tazón de leche con vainillas.
  Luego la perdía de vista mientras entraba al baño y yo me iba a preparar un tazón de leche con bizcochitos y dulce de damascos. Ella salía con el uniforme de la empresa para la que trabajaba y yo ya me había puesto los vaqueros y el chaleco de rayitas finas, para comenzar mi tarea detectivesca.
  La miraba desaparecer detrás de la puerta de entrada del departamento del segundo piso y entonces me ponía la campera azul de jean para tomar el ascensor de mi edificio.
   Salíamos a la calle casi al mismo tiempo. Ella tomaba por Malaver y yo compraba el diario en el puestito de Julio, para crear cierta distancia entre ambos. Nos juntábamos en la parada del 39 y subíamos al mismo bus. Yo empecé a ensayar sonrisas para establecer contacto, pero ella las ignoraba. Parecía no verme. Me había transformado en el hombre invisible.
   Subíamos al ómnibus y yo buscaba lugar cerca de ella. La veía jugar con el Iphone, jueguitos de niveles.
   Ella se bajaba en Montevideo y yo detrás. Sabía que caminaba una cuadra y luego doblaba hasta el supermercado de mitad de cuadra. La miraba mientras daba una vuelta manzana, esperando que el negocio abriera. Después entraba y me compraba una lata de Pepsi o un yogurt, que tomaba sentado en un banco de la plaza Blanes.
   A veces, entraba en un cine de Lavalle o caminaba por las librerías de Corrientes. Algunos días, escuchaba la música de artistas callejeros o miraba vidrieras para hacer tiempo. Comía una hamburguesa en el puesto de la plaza o tomaba un helado de cerezas con cobertura de chocolate.
   Poco después de las siete, ella salía, saludaba al chino con la mano en alto y él le gritaba un adiós dudoso.
  Esperábamos el 39 en la misma parada, yo trataba de ponerme cerca, pero a esa hora era casi imposible. El gentío se la tragaba y yo trataba de no perderla de vista. Esperaba que ella apretara el timbre en la parada de Malaver y luchaba cuerpo a cuerpo para bajar detrás suyo.
   La veía entrar en su edificio segundos antes de ingresar al mío.
   En mi monoambiente actuaba con rapidez, sacando la cena del freezer o desenvolviendo la comida que había comprado en el centro. Me llevaba el plato al sillón, que está pegado a la ventana, y comenzaba mi tarea nocturna. Ella iba y venía por el departamento, se cambiaba de ropa, se preparaba algo para cenar, encendía las luces, miraba televisión, se acostaba. A veces salía. Pero de noche nunca la seguí.
   Había escuchado en el barrio que era chilena y que había venido para trabajar de modelo, pero aún no aparecía su oportunidad.
   Ayer, el departamento estaba a oscuras. No la había visto en todo el día. Como era sábado, supuse que había salido a bailar, a veces lo hacía con un grupo de chilenos. Pero a la tardecita seguía sin haber movimiento en su casa. Como no tengo televisor, encendí la radio para que me hiciera compañía. En realidad, ella era mi televisión.
   Por la noche me sentía solo, bajé por el ascensor, crucé la calle y le toqué el timbre. Fue el hecho de mayor audacia que he hecho en años. Luego llamé a la policía. Ante el revuelo por la llegada del patrullero salió el encargado y le explicó que la chica -Elina, se llamaba- había muerto por una sobredosis en una disco. Esperaban a los familiares, desde Chile.
  Sentí cómo las rodillas cedían primero a la sorpresa y que luego caía en la oscuridad. Oía a lo lejos, la voz del policía mientras me cacheteaba para reanimarme. Repetía:
Abuelo, ¿era su nieta?

                                                                                  15 de junio 2015

Nor Losada
La Plata, Buenos Aires, Argentina

36 comentarios:

  1. Television en vivo: Sobrecogedor, ingenioso, emotivo, y muy tierno, hermoso Nor Losada.-

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    1. Muchas gracias, lector anónimo por leerme.

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    2. Excelente descripción de lo inalcanzable, de aquello que no pudo ser. FELICITACIONES NOR.

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  2. Televisión en vivo: Muy emotivo , te deja un sabor melancólico porque te acerca e infunde un sentimiento de soledad que vivencian tantas almas que viven solas en una gran ciudad como Buenos Aires hermoso Nor..

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    1. Enormemente agradecida por este comentario.

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  3. Un texto impecable. Increíblemente, pese a su brevedad, es toda una larga historia que el lector puede recrear. Me gustó mucho.

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    1. Gracias por leerme, anónimo lector.

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  4. FELICITACIONES! Me ha encantado y como siempre un final de DIEZ! Besosmil. Celia.

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  5. FELICITACIONES! Me ha encantado y como siempre un final de DIEZ! Besosmil. Celia.

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  6. Gracias a todos por vuestra lectura.
    Saludos cordiales
    Analía Pascaner

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    1. Gracias Analía, por la revista, por tu calidad humana, por tu amor ( compartido) por la literatura.

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    2. Gracias por tus generosas palabras, Nor.
      Cariños
      Analía

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  7. Un texto simple y actual que desnuda la soledad de ambos protagonistas. Expresado con sensibilidad, conmueve esta realidad hecha cuento.

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    1. Gracias, Martita, me hablaste de tu comentario por eso te identifico. Gracias por estar siempre presente.

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  8. ​Hermoso Nor , felicitaciones lo lei detenidamente , con intriga por saber el final , la descripción de la situación me atrapo, fina sumamente detallista , hasta el final inesperado. A.C

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    1. Qué comentario generoso! gracias de corazón.

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  9. Excelente, atrapante, uno de esos cuentos que no querés dejar. Felicitaciones a la autora!

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    1. Un honor tu comentario Lilián! te admiro mucho.

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  10. Lo original del cuento es que se entrecruzan los personajes sin llegar a conocerse.Esas dos personas solitarias podrían haberse conocido y también unido a pesar de las diferencias de sus edades, pero las desune la droga. Muy emotivo el final.Katia

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    1. Gracias Katia, una poeta sensacional

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  11. un cuento que recordó la desaparicion de una joven ocurrida hace unos meses , no crei que era un hombre mayor quien la observaba, me atrapó la narracion hasta el final,

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  12. La literatura nos desplaza: el amor es amor, hasta que nos contradicen los prejuicios, hasta que la moral levanta su dedo y rompe las fantasías. Siempre son las fantasías las que sufren.

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  13. Impactante la oración final.
    Me encantó Nor!
    Gracias por compartilo
    :)

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  14. Muy interesante relato con lenguaje simple y mucho suspenso y un final inesperado atrapa al lector.

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    1. Emilia, gracias por tus conceptos.

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  15. Como en todo buen cuento, es más lo que queda implícito que lo que se dice. Fiel reflejo de la soledad de los seres en una sociedad prejuiciosa y discriminadora. Te felicito.

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  16. Muy lindo cuento. Mientras lo leia cambie por lo menos tres veces mi
    imagen del protagonista pero grande fue mi sorpresa al final cuando le
    preguntan si era el abuelo. Nunca lo imagine.Estaras en la Feria del
    Libro? Rodolfo
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  17. Gracias Rodolfo por tu comentario. No estoy en la Feria, solamente como visitante.

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  18. Hermoso cuento,de fácil comprensión.Impensado final, claro que cada uno tiene la edad del alma y las personas mayores también tienen derecho a enamorarse.Lo llamaría al cuento: Ilusión bordada con hilos de plata.

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  19. Hermoso cuento,de fácil comprensión.Impensado final, claro que cada uno tiene la edad del alma y las personas mayores también tienen derecho a enamorarse.Lo llamaría al cuento: Ilusión bordada con hilos de plata.

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  20. Hermoso cuento,de fácil comprensión.Impensado final, claro que cada uno tiene la edad del alma y las personas mayores también tienen derecho a enamorarse.Lo llamaría al cuento: Ilusión bordada con hilos de plata.

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  21. MBuen cuento Nor. Tu inteligencia se hace presente siempre.

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Muchas gracias por pasar por aquí.
Deseo hayas disfrutado de los textos seleccionados en esta revista literaria digital.
Saludos cordiales
Analía Pascaner