Quiero enterrar mi amor dentro tu boca
porque no se me muera a sueño lento,
en alto del pudor del firmamento
o escrito con el eros de una roca;
y aun abarcar la fe que el mar evoca
navegando dulzor a azul sediento
y enamorarte, ¡ahí!, en un aliento
de entrañable cuerpo y… aventura loca.
Porque das magia, desde que he buscado,
“eso” o lo que quería, asido fuego,
¡delirio del gemido delicado!
Tú eres un frenético sosiego
por el DESEO, al filo apasionado
de tal caricia y del latido ciego.
*
Quiero enseñarte por donde nunca irá el Morir Nuestro
caído
en el libido
de los mares.
José Repiso Moyano
Cuevas de San Marcos, Málaga, España