lunes, 20 de septiembre de 2010

Mónica Angelino

-General Rodríguez, Buenos Aires, Argentina-

No hay mal

que por mal no venga
y se confabule
con las piedras atónitas
de su musgo callado
sus espinas de rosas
negras por la angustia
de soles deshabitados
contra las ranuras
de los dientes carcomidos
la baba pegajosa
en la reseca boca amarga
del triste fémur
de las agujas quietas
entre los brazos inertes
y los huesos hambrientos
de esta noche en vena.


Hasta acabar

Se deja
siente la respiración
los labios urgen
se deja
saborea el instante
hasta el hartazgo
se deja
es espuma caliente
sorbe la saliva
se deja
es un regocijo
hasta el último

se deja
por cansancio
el mate.


¡No!

No da lo mismo
azul o verde
un fa que un re
ni
esta obsesión
en mis oídos
de fantasma
loca
esta fiesta
donde todo
es una fiesta
pero yo

ya no estaba.


Metrópolis

Muertos de la tos que los empuja
hacia los contornos huecos del hastío
y la tumba de cemento está tan fría
y las luces de neón que no se duermen
y esa caca de perro en los zapatos
y la oveja Doly con artrosis
y el asma de sus calles
con los caños de escapes
apuntando a los pulmones
y esta tos de hastío
y este hastío en el aire.


*************************************************************
Cuando oigo que un hombre tiene el hábito de la lectura, estoy predispuesto a pensar bien de él.
Nicolás Avellaneda


*************************************************************

Emilio Núñez Ferreiro

-San Antonio de Padua, Buenos Aires, Argentina-

La Chabona


La chabona esa, tiene todo lo que una mina debe tener. Me hace acordar al Seleccionado del 86. Está bien de abajo, bien de arriba; una delantera impresionante, y de atrás ¡Mamita!
La piba esa que te digo, es más linda que la tribuna bostera gritando un gol contra los gallinas. Te juro; por ella soy capaz de hasta dejar de ir a la cancha el domingo que viene.
Tiene la jeta grande como un arco. Pero, qué sé yo, sentir su boca de fuego sobre mis labios, es como hacer el gol de oro en el minuto 48.
La piel es más suavecita que la número cinco que usaron en la Copa Toyota. Además, tiene el pelo rubio y lacio, que me hace acordar a la melena de Caniggia.
Vos pensarás que exagero. Te digo la verdad, me tiene loco. El domingo pasado, mientras estaba en la tribuna con los muchachos de la "Doce", por un momento, hasta dejé de cantar. De pronto, se me vino la imagen de ella a la cabeza y me quedé mudo, me quedé. Me hizo reaccionar el codazo que me dio el Cacho. “Estás embombachado vos” -me dijo. Y tiene razón.
Lo que pasa es que una flaca así, es peligrosa. Yo ya me veo sin ganas de ir a la Peña con los muchachos y de hacerme el gil en los partidos intranscendentes. Qué sé yo, me llama más tranzar un rato con ella que cualquier cosa. Aunque vuelva a casa más caliente que cuando perdimos el Campeonato Intercontinental en el 2001.
Porque la chabona no quiere saber nada de relaciones prematrimoniales -como dice mi cuñado que estudió bachiller-. Ella dice que va a mantener el invicto hasta el día del casorio. Y claro, yo estoy loco, le quiero vencer la valla, aunque más no sea con un penal cualunque.
Y ojo, eso no quiere decir que la mina sea una pecho frío. Levanta presión igual que yo; pero se sabe mantener en su puesto y no la agarrás en orsay ni de casualidad. Además, como según ella, ya tiene dos amarillas, teme que el cabrón del viejo le saque la roja.
Pese a todo, voy a parar de tirar centros y boludear con la pelota parada. Si la chabona quiere y se banca el hecho de irnos a la piecita del fondo, no me va a importar ir perdiendo 3 a 0, ni que la cancha esté inclinada. Yo a ésta, le quiero hacer un caño, gambetearla hasta el cansancio, y luego hacerle un gol de chilena.
Se lo merece. No sólo porque está refuerte y la reamo, sino, porque es muy cabeza dura y no quiere por nada del mundo dejar de ser de River.


*************************************************************
El amor tiene dos momentos deliciosos, el primero y el último; lo malo es el tiempo que transcurre entre ellos.
Noel Clarasó


*************************************************************

Carlos Ernesto García

-Santa Tecla, El Salvador-

Ausencia


Mi hermana, mi hermana
¿Dónde está mi hermana?
Busco en vano
No puedo verla

De pronto como una bala como un fogonazo
Su mirada ante el horror
Su piel blanca y su adolescencia
Su manera de bailar a solas y cantar
Su cabellera al sol
Todo se desvanece
Sus 18 años en un solo instante como un destello
Como una metralleta sonando en mi memoria.

Algunas veces el camino me conduce
hasta el whisky de los filibusteros
De golpe una explosión
Una bala en la madrugada
Un grito ante el espanto.

.................…Del libro La maleta en el desván

……… * * *

Aleja de ti

Que la desolación no te alcance
en esta hora.
Permite que la angustia
pase de largo.
Líbrate mientras puedas
de los recuerdos
que hacen daño.
Guarda celosamente
los nombres
que a duras penas
cargas en la memoria
para que sus viejos moradores
descansen en paz.

Que no te tiemble el pulso
ni vuelvas la espalda
mientras lanzas la granada.


El cazador

…………………….A Vasili Záitsev

Agazapado en la maleza.
Uno tras otro día sin comer ni dormir.
El ojo pegado al punto de mira
en busca permanente de su presa.

El frío que lacera.
El calor que funde.
En el rígido silencio
de la más completa soledad
se tensan los nervios
que agudizan los sentidos.

Una bandada de pájaros
que de pronto alzan el vuelo.
Una piedra rodando en la vereda.
Una rama que se quiebra.
Suenan alarmantes
como una sirena en la cabeza.

Entre el verdor de los maizales
relumbran bajo el sol
un puñado de cascos.

En las quebradas
las botas chapotean
sobre el río.

La tropa se aproxima sigilosa
hasta acampar en las cercanías.

Por la mañana
con estrépito
tres cabezas caen a la vez
sobre unos platos de comida
que descansan en la mesa.

Cabezas alcanzadas a un tiempo
por un sólo proyectil
y porque la munición también
algunas veces
escasea.

….....…Los dos últimos poemas pertenecen al libro Parte de Guerra

*************************************************************
Cuando un hombre estúpido hace algo que le avergüenza, siempre dice que cumple con su deber.
George Bernard Shaw


*************************************************************

Esteban Moore

-Buenos Aires, Argentina-

“Piedra como tú”


esta enlodada piedra de metal/ del tamaño ---de una ciruela
del Alto Valle -que comparte con la roca gris y los arbustos
secos/ las arenas de este territorio -a tus ojos en la distancia
tendido/ no recuerda sus orígenes ---sin embargo cuando tu
boca pronuncia la palabra “meteoro”, fulgirá ella de la fosa
profunda de tu voz/ constelaciones numerosas


¿Quién es el mar?

un aire -/como de brisas cruzadas ---que se imagina viento
atraviesa -esta planicie desproporcionada --/que dilata sus
dominios -desde las macizas montañas --------hacia el mar

un aire que arrastra -revuelve -eleva --las depositadas capas
de guadales y lava -y ceniza volcánica -y arenillas de siglos

que las vuela en los ojos -que en parpadeo fugaz -doloroso
confunden -en la línea del horizonte --¬¬¬¬-el punto imaginado
donde las aguas del océano --y las arenas del desierto ---en
el color de sus cuerpos -deben ---hipotéticamente distinguir
el nacimiento de mundos diversos


“sombra hecha de luz”

más allá de estas ondulaciones del terreno –que encierran protegen
del viento arenoso el lecho donde corre el arroyo –renace la llanura
paisaje –en el que la mirada no hallará sitio alguno donde ocultarse

el sol de la mediatarde –realiza su círculo previsto –se filtra a través
de las nubes –que se reflejan sobre la tierra de arcilla –rocas y metal
sobre la que arrastran en su camino hacia el Atlántico Sur /-sombras
sombras veloces -espumosas manchas de humo –/que se esfuman en
el ocre de los pastos resecos


Del libro Partes Mínimas, 2° Premio del Fondo Nacional de las Artes, Régimen de Fomento a la Producción Literaria Nacional y Estímulo a la Industria Editorial año 2002

*************************************************************
¿Cuál es el primer deber del hombre? La respuesta es muy breve: ser un mismo.
Henrik Ibsen


*************************************************************

Leonardo Zapata

-La Habana, Cuba-

Puerto

En este puerto es de noche
y quiero abrazarte
aunque todavía
no me hayas dicho tu nombre,
tamaño muro para este mar
que fuimos, somos y seremos,
pero tu vestido es de vidrio
y mi traje es de aluminio,
y además porque tú eres una lastimada
y yo un arrepentido por no querer ser un lastimado;

te recuerdo que en este puerto es de noche
y el mar acostumbra al hombre
a hablar con su oreja,
e insiste e insiste pescar
un diálogo duradero
con las desconocidas,
y como fondo otra versión de la ciudad
como una caja de cigarros
sin saber por qué
tan apagada
todavía arroja humo.


Escrito con la letra de una mujer

La ciudad la ves por la ventana
se parece a un pájaro volando
hacia alguna parte,
cuando te asomas
es una calle
con la primacía de una mujer
cuyo rostro recuerdas
cuando sacude su saya
para moldear la pulpa corporal;

a veces la ciudad
hace el amor con un pintor
para quedarse en los cuadros
como parte de un botín,
en el quirófano particular
donde un hombre oye la radio
bajo un cielo con goteras,
pero cuando pudiera parecerte extraña,
la ciudad son papelitos doblados
con el teléfono y una dirección
escrito con la letra de una mujer
muy pegados por el sudor
del bolsillo de tu camisa.


Mi ciudad

Mi ciudad a pesar de su vestido escotado
no se pone sostén,
no vive con la cobardía
de que el viento le suba la saya,
porque no soporta estar sola
pues quisiera solamente
ser una novia recordada
y no le importará envejecer
cuando despierte en mí,
este estado informal
en que ahora estoy amándola.


*************************************************************
Para gozar íntimamente y para amar se necesita soledad, mas para salir airoso se precisa vivir en el mundo.
Stendhal


*************************************************************

Cuentos populares

..............
El negador de milagros
Anónimo chino

Chu Fu Tze, negador de milagros, había muerto; lo velaba su yerno.
Al amanecer, el ataúd se elevó y quedó suspendido en el aire, a dos cuartas del suelo. El piadoso yerno se horrorizó.
-Oh, venerado suegro -suplicó- no destruyas mi fe de que son imposibles los milagros.
El ataúd, entonces, descendió lentamente, y el yerno recuperó la fe.


La casa encantada
Anónimo europeo


Una joven soñó una noche que caminaba por un extraño sendero campesino, que ascendía por una colina boscosa cuya cima estaba coronada por una hermosa casita blanca, rodeada de un jardín. Incapaz de ocultar su placer, llamó a la puerta de la casa, que finalmente fue abierta por un hombre muy, muy anciano, con una larga barba blanca. En el momento en que ella empezaba a hablarle, despertó. Todos los detalles de este sueño permanecieron tan grabados en su memoria, que por espacio de varios días no pudo pensar en otra cosa. Después volvió a tener el mismo sueño en tres noches sucesivas. Y siempre despertaba en el instante en que iba a comenzar su conversación con el anciano.
Pocas semanas más tarde la joven se dirigía en automóvil a una fiesta de fin de semana. De pronto, tironeó la manga del conductor y le pidió que detuviera el auto. Allí, a la derecha del camino pavimentado, estaba el sendero campesino de su sueño.
-Espéreme un momento -suplicó, y echó a andar por el sendero, con el corazón latiéndole alocadamente.
Ya no se sintió sorprendida cuando el caminito subió enroscándose hasta la cima de la boscosa colina y la dejó ante la casa cuyos menores detalles recordaba ahora con tanta precisión. El mismo anciano del sueño respondía a su impaciente llamado.
-Dígame -dijo ella-, ¿se vende esta casa?
-Sí -respondió el hombre-, pero no le aconsejo que la compre. ¡Un fantasma, hija mía, frecuenta esta casa!
-Un fantasma -repitió la muchacha-. Santo Dios, ¿y quién es?
-Usted -dijo el anciano, y cerró suavemente la puerta.


Aserrando una rama
Anónimo árabe


Nasrudín subió a un árbol para aserrar una rama. Alguien que pasaba, al ver cómo lo estaba haciendo, le avisó:
-¡Cuidado! Está mal sentado en la punta de la rama... Se irá abajo con ella cuando la corte.
-¿Piensa que soy un necio que deba creerlo? ¿O es usted un vidente que pueda predecir el futuro? -preguntó Nasrudín.
Sin embargo, poco después, como siguiera aserrando, la rama cedió y Nasrudín terminó en el suelo. Entonces corrió tras el otro hombre hasta alcanzarlo:
-¡Su predicción se ha cumplido! Ahora dígame: ¿Cómo moriré?
Por más que el hombre insistió, no pudo disuadir a Nasrudín de que no era un vidente. Por fin, ya exasperado le gritó:
-¡Por mí podrías morirte ahora mismo!
Apenas oyó estas palabras, Nasrudín cayó al suelo y se quedó inmóvil. Cuando lo encontraron sus vecinos lo depositaron en un féretro. Mientras marchaban hacia el cementerio, empezaron a discutir acerca de cuál era el camino más corto. Nasrudín perdió la paciencia y, asomando su cabeza fuera del ataúd, dijo:
-Cuando estaba vivo solía tomar por la izquierda; es el camino más rápido.


El cielo del gorrión
Anónimo turco


Había un gorrión minúsculo que, cuando retumbaba el trueno de la tormenta, se tumbaba en el suelo y levantaba sus patitas hacia el cielo.
-¿Por qué haces eso? -le preguntó un zorro.
-¡Para proteger a la tierra, que contiene muchos seres vivos! -contestó el gorrión-. Si por desgracia el cielo cayese de repente, ¿te das cuenta de lo que ocurriría? Por eso levanto mis patas para sostenerlo.
-¿Con tus enclenques patitas quieres sostener el inmenso cielo? -preguntó el zorro.
-Aquí abajo cada uno tiene su cielo -dijo el gorrión-. Vete… tú no lo puedes comprender…


………....................………Fuentes: AERA Revista de Poesía y Ciudad Seva

*************************************************************
El favor consiste no en lo que se hace o se da, sino en el ánimo con que se da o se hace.
Lucio Anneo Séneca

*************************************************************

María Cristina Noguera

-Pergamino, Buenos Aires, Argentina-

Tristeza


………. I

La tristeza es un río manso
Un paisaje monótono, llano
La tristeza es de olor agrio
En la tristeza no hay rabia
ni furia, ni siquiera arrebatos
La tristeza es avara de alegrías
y cincela el corazón con lágrimas.

………. II

Estás en el collar de miedos
que se enhebran en el alma.
Estás en el amor que partió
por caminos de azahares.
Estás en las banderas sucias
que envuelven a la Patria.
Estás en las ausencias
de los seres que recordamos.
Tristezas de tanto en tanto rozas
el corazón con lágrimas.


Estaciones

A veces te sientes otoño
Sos hoja que de a poco se desgrana
Sos ese puñado de hojarasca
El eco de alguien que canta

Ayer fuiste verano
Tus carnes eran de fuego
de furia, de oro, de mares
Era enero tus sueños encendías
con un puñado de estrellas en el cielo

Septiembre y eras casi primavera
Del tesoro brotaron tulipanes
Una rima de los labios de Bécquer
El péndulo del tiempo se hizo flores

Mañana seguro serás invierno
Solitaria estará tu sombra
Con encajes fríos cubrirás tu cuerpo


………. * * *

“Ya hemos dejado de amarnos
y estamos solos, aferrados a un arcón
de hojas secas y remordimientos”

La última palabra no la tiene la muerte. Edna Pozzi


Cofre de amor roto

Fuiste volcán de caricias
Mil estrellas que estallan
Fuiste el equipaje de mis sueños
Fuiste arco iris de sensaciones
Las sábanas cálidas del amante

Fuiste un diamante perfumado
Un torrente de lentejuelas
La adamascada melodía
Un jazmín aterciopelado
Fuiste hasta el infinito
Pero hoy no nos une nada.

*************************************************************
Nuestras imperfecciones nos ayudan a tener miedo. Tratar de resolverlas nos ayuda a tener valor.
Vittorio Gassman

*************************************************************

Jorge Sernoqui

-San Lorenzo, Santa Fe, Argentina-

Como hojas al viento

Ya no tienes lugares,
se achica tu cielo,
se han quedado perdidos
tu cultura y tu credo.
Te robaron las tierras
te alambraron los sueños
y tu grito profundo,
lo gritas hacia adentro.

Hoy lo sufren tus hijos,
lo padecen tus nietos
y la tierra está allí…
pero ahora es de otro.
Que abonó tus semillas
y quitó tus inviernos
sin que importe que en ella,
enterraste tus sueños.

Allí está tu raíz
tus profundos misterios
y ese grito callado,
que gritas para adentro.
Allí están tus recuerdos
allí están tus ancestros,
pero hay tanta injusticia
que florece el silencio.

Y es el indio un paria
en su propio elemento
y en su tierra irredenta,
como hojas al viento.
Ya no tiene lugares
donde honrar a sus muertos
aunque hace mil años,
que esa tierra es desierto!!!


Mirando lejos

Yo sé que mirando lejos
en algún punto te encuentro.
No me hace falta soñar
porque estás en mis recuerdos

Que llegan en carne viva
sobre muros de silencios,
que levantó el orgullo
con las cenizas del tiempo.

Pero llueve… en esta tarde
Con lento repiqueteo
Y se me eriza la piel
de pensar en tu recuerdo.

Y yo estoy con mi guitarra
componiendo algunos versos
buscando encontrar la rima
para decir que te quiero.

Se me desgarra el alma
por pensar en aquel tiempo
cuando quedaron tus lágrimas
perfumando mi pañuelo.

*************************************************************
Lo más importante de la comunicación es escuchar lo que no se dice.
Peter Drucker

*************************************************************

Susana Signorelli

-Ramos Mejía, Buenos Aires, Argentina-

Una vida, un día


Cuando brilla el sol parece que nace la vida y que ésta no tuviera fin.
El cielo se vuelve luminoso y le devuelve al sol, con gratitud su bella profundidad.
Las flores quedan extasiadas, los verdes lustrosos, se mueven cual danza para lucirse más agraciados, los colores brillantes juegan a la manera del calidoscopio, la naturaleza sonríe y estamos ahí para deleitarnos. Somos naturaleza.
Es la mañana de la vida y ella despunta gloriosa.
Florecemos niños, pequeños e inocentes, cómo no serlo ante tanta hermosura. Casi no existe el tiempo.

A poco de andar llegamos al mediodía de nuestras vidas, ni una sombra nos estorba. La vida es luz y pujanza. Podemos tomar todos los caminos y es nuestro desafío adentrarnos en alguno. Nos sentimos dueños de nuestro destino, aunque algunas veces con cierto temor que pronto disipamos como aquella nube que tapó por un instante el sol y que prontamente el viento se la llevó hacia algún desconocido paraje. El tiempo es vertiginoso.

Llega la tarde con su bonanza, con los frutos servidos, con el placer consumado, con algunos olvidos, con algo no cumplido, con algo aún deseado. Ahí no más, asoma la sombra.

Anochece, se nos escapa el sol, queremos atraparlo para que nos ilumine un rato más, sí, por qué no, un rato más.
A veces la ansiedad no nos permite disfrutar de las primeras penumbras.
Los rostros se desvanecen. Tratamos de atrapar al tiempo. Sin embargo, la luna nos reconforta, está ahí brillando en el ahora oscuro cielo, acompañada por un sin fin de luces centellantes. Descubrimos que en esta opacidad todavía podemos caminar con paso firme.

Luego la noche se hace cerrada, tan oscura que andamos a tientas, llegamos con el aliento cansado, con la espalda pesada. Ya casi sin palabras. No hay sombras en el porvenir porque ya no queda futuro.
Nuestra casa es un refugio, aún conserva el calor que le dejó el sol antes de partir y lo sentimos como una caricia que nos entrega la vida cuando ya se va.

Un día, una vida.


*************************************************************
Hay dos maneras de vivir su vida: una como si nada es un milagro, la otra es como si todo es un milagro.
Albert Einstein

*************************************************************

María Beatriz Bolsi

-Santa Fe, Argentina-

Costumbre de nacer

Quiero un canto de sol
que disperse
los malentendidos
el ambiguo rincón de los recuerdos
los huecos de silencio
………………………………la nada.
A esta hora
……………………ciega
de la tarde
quiero un desvío de brizna
………………………………entre los árboles,
un curso de agua
que humedezca la piel
………………………………y las sales del dolor.
Quiero
………………………………de nuevo
esa nube que se instala en el techo de la casa
con la muda quietud de una campana.
Quiero
………… -minúscula, incansable-
una utopía
…………………que avente los exilios
que no haya más aludes de ceniza
………………sobre la llaga pétrea de los días.

Y así poder sentir
………………………………que todavía
………………………………………estoy naciendo.


Andar en palabras

Quizá
………ya me nacieron
atada a la palabra.
En el húmedo nido
un alba de palabras.
Allí
……desde la misma fuente.
Crecí con ese lazo.
Balbuceante. Sonoro.
Con puñados de sílabas
………………con fragmentos de frases
que nombraron el árbol
…………………el abrigo y el tiempo,
…………………el desgarro del sol
la orfandad de los vasos
…………………la jaula de los sueños
……………………………el barro de la ausencia.
Camino
……y se mojan con la lluvia,
resuenan con el eco
………………………de antiguas cavernas minerales,
se abruman en otoño
……………………y un espejo de azul las tornasola
como a los transparentes
…………………………frutos de la tierra.
Por ellas sigue viviendo
……………todo lo que he perdido.
Tiemblo
…………si amanezco un día
………………………………desnuda de palabras.



*************************************************************
Si usted está en un lugar donde no le dicen cuando hace algo incorrecto, es un mal lugar para estar. Sus críticos le dicen: “Te estoy prestando atención, porque me interesas”.
Randy Pausch

*************************************************************

Eduardo Dayan

-Buenos Aires, Argentina-


Éste, ése, aquél,
y sus femeninos y plurales,
entonces vos,
femenina y plural,
anulando
gramaticales distancias.


……………… * * *

he vuelto a la prosa cotidiana
en el mejor sentido de la palabra prosa, por supuesto,
busco palabras ensoñadas, elegidas, las enfilo,
ellas dan cuenta de la historia que se va haciendo entre mis dedos
y el azar, reino de ideas fijas o dudosas, personajes
que se corrigen, inciertos, desconfiados,
desconocen qué dirán, qué van a hacer, que habrán de sentir en el próximo renglón,
apremiados por las réplicas y un autor que los fisgonea,
pequeños seres con historias pequeñas, únicas para ellos,
como tantas, como tantos, y yo en el medio,
extrañando a la poesía


……………… * * *

Asfalto sobre asfalto,
se remonta la paloma.


……………… * * *

trabajadora paciente, laboriosa
la muerte elabora en nosotros su materia,
los frentes del ataque son varios y sabidos
se manifiestan en los ojos
húmedos del espejo, también operan
invisibles desde adentro
hasta hacerse sentir en noches alunadas
rojizas en las sombras,
sabedoras enternecidas en la espera

*************************************************************
Pueden los que creen que pueden.
Virgilio

*************************************************************

Héctor Zabala

-Buenos Aires, Argentina-

Encuentros en el mar

El viejo apoyaba los antebrazos en la barandilla. Ya se conocían de vista, aunque jamás se habían correspondido el saludo. El recién llegado se puso a la par, casi codo con codo, imitando la postura del viejo. Las sirenas del barco se escuchaban cercanas.
–Así que contemplando las estrellas para gastar el tiempo. Se ven brillantes, ¿no?
–Ay, joven, ¿a mi edad se puede dejar morir otra cosa que no sea el tiempo? Mire, no me gusta esta música moderna. No, no voy a perder el poco oído que me queda, por más que ese hombre quiera insistir con sus fiestitas.
El viejo y el joven (que no era tan joven como el otro pensaba) se miraron un instante, creyendo reconocerse. Era algo difícil de explicar. Estaba ahí y no estaba. Al fin y después de una pausa, enojosa por cierto como suele ocurrir con esas pausas, el que aparentaba más joven se atrevió a decir:
–Tiene usted razón. Las melodías no van con este asunto del mar, por más que el mandamás se imagine lo contrario. Si yo fuera él, no dejaría que interfiriese la música. Y en cuanto a la sordera, no se preocupe, yo descubrí hace tiempo que las hay beneficiosas. Mire, le diré, hará un montón de años, yo...
Y su alma se explayó en la anécdota, y los recuerdos surgieron como aparecidos a los que el mundo debía cobijar de nuevo. Palabras que el viejo en parte dedujo y en parte no; más por culpa de la sordera que de las neuronas.
De nuevo la pausa enojosa. Ese espectro brutal que llamamos silencio. Ese escollo, en forma de sigilo educado y modoso, entre seres cultos pero distintos, que aparecen de pronto y están como obligados a permanecer quietos y frente a frente, sin saber cómo continuar ni qué decirse ni cómo o dónde poner brazos y manos. Sí, como dos mundos disímiles que ocupan un mismo mundo.
Al fin, el que parecía ser más joven rompió los pensamientos del compañero:
–¿No habría que intentar avisarles?
El otro sonrió desolado sin mirarlo siquiera:
–¿Avisarles?, ¿para qué? ¿Para qué hacer cosas heroicas? Somos inútiles y viejos para ellos. Ni nos verían. Tendrán menos oído que los marineros de su anécdota o que yo por mi vejez. Y en cuanto a ceguera, créame, no hay generación que les gane. Mejor déjelos, que sigan felices, envueltos en su mala música y abismados en su baile ridículo que en todo hace agua. No hay nada, absolutamente nada en lo que podamos ayudar.
Y otra vez el silencio, apenas roto por la carraspera del viejo tras la brisa helada que venía del norte y se hacía sentir como nunca.
–¡Pero, ahora que caigo en la cuenta, no nos hemos presentado! –dijo el que aparentaba ser más viejo, tanto por decir algo.
–Bueno, digamos que no me hace mucha falta –rió el otro–. Usted debe ser el que aparece nombrado en casi toda cartelera de concierto del mundo. En cuanto a mí, no sé si la gente me recuerda tanto. No faltará quien crea que apenas soy un mito –terminó riendo.
–Bueno, de todos modos me presentaré: Soy Ludwig van Beethoven.
–Y yo, Odiseo, rey de Ítaca, aunque algunos prefieren llamarme Ulises.
Y siguieron apoyados con los codos en la barandilla, contemplando el cielo nocturno. Las agujas del reloj indicaban casi la medianoche. El almanaque, catorce de abril de mil novecientos doce. Pese a la vejez y a la niebla, ambos espectros ya empezaban a divisar la enorme masa blancuzca.


Este cuento obtuvo 2º Mención en el Certamen Literario Nacional “Prof. Argentina Harrand de Travi" Año 2006, de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE). Belén de Escobar, Buenos Aires, Argentina, diciembre 2006.

*************************************************************
La casualidad nos da casi siempre lo que nunca se nos hubiere ocurrido pedir.
Alphonse de Lamartine

*************************************************************

Ignacio Giancaspro

-Buenos Aires, Argentina-


Émbolos y martillos
y el belicoso canto de las fraguas
en el acontecer febril
de la mañana
Sirenas, timbres…campanas
…………………………y las ruedas
ruedas girando sin cesar
al ritmo implacable
de una maza invisible
devorando sueños
moliendo recuerdos
…………………………y olvidos
moliendo esperanzas
Restallar de látigos certeros
……………como miradas
y susurros
suaves susurros… convincentes
embaucadores de promesas lejanas
queriendo aliviar el cansancio de los ojos
Pero no es posible soñar
con las alas atadas
Mientras en lo alto
junto al silencio de sol
que filtra una ventana
Los Señores del Reino
………escuchan
………observan
………calculan
………y callan

……………………marzo, 2010


Creo que fue en Nínive

Creo que fue en Nínive
donde dejé de olvido
un collar de piedras mágicas
que aún te debo de regalo
Lo robé una noche
a una sacerdotisa de Assur
con quien tuve amores
un verano
Desde entonces
vago sin cesar por el Tiempo
saltando edades
deteniéndome en las horas
tranquilas
de las siestas campesinas
para aspirar
en un voluptuoso
murmullo de hierba
el sentido de la brisa
De pronto atravieso comarcas
como un viento fresco
cabalgando
delfines astrales
Desciendo
interminables escaleras azules
que llevan hacia el vértice
de lujuriosos túneles
Subo trepando
enredaderas rojas
en tu búsqueda siempre
Navego en el sereno canto
de un oboe
que anuncia estremecido
el esplendor de un atardecer
Me lleva el vuelo del viento
hacia el asombro de los naranjos
y me pierdo
en el infinito
de tus ojos claros
para siempre
ardiendo

……………………Primavera del 92


Poema primero

Atleta olvidado
Pensador sombrío
Soñador ardiente
Arcángel dormido
He escuchado
corceles en mis venas
y sentido al Oráculo
anunciar los signos
En la noche espacial
la magia alquímica
ausente de alquitrabes de cristal
prepara mi retorno
Yo no pensaba
que en mi sencillo atardecer
se abriera el canto
pero allí están Ellos
Yo lo sé
Mis ancestrales dioses me lo mandan
Debo renacer
Hoy he nacido

*************************************************************
Saluda a la ingratitud como una experiencia que enriquecerá tu alma.
Auguste Rodin

*************************************************************

Mari Betti Pereyra

-La Carlota, Córdoba, Argentina-

La Luna de los sábados


Lejana, displicente…
la luna navega sobre las azoteas.
Temblor de perla.
Etéreo resplandor
sobre el smok de las paredes.
Prodigio en soledad
que lastima de pureza
los ojos de unos pocos.

Con languidez de alabastro
finge ignorar su destino de diosa.
Por las madrugadas
anda descalza y despeinada
recogiendo en la oscuridad
la penas de los hombres
y el desgaste del orbe
en una red de hilos argentados
que los gatos vagabundos
también fingen no ver.


La sombra en la vereda

Sobre las baldosas de siempre
se proyecta mi contorno
con perfiles de sombra.
A mi lado,
las figuras de otros hombres
se prolongan
y hay otras…otras…
Siluetas transportadas,
Roces de materia.
Adivino sus rostros
en los planos umbríos
(ya no hay tiempo
de mirarnos de frente).

Inmediatez y multiforma.
Sin embargo,
con formas repetidas,
ignoradas por el apuro,
calcadas por la moda,
saturadas de smok,
buscándose en la fugacidad
que urden los reflejos
o de espalda al sol,
la humanidad camina
sobre sus contornos.

*************************************************************
El grado de civilización de una sociedad se mide por el grado de libertad de la mujer.
Charles Fourier

*************************************************************

Antonio Calí

-Reside en Puerto Madryn, Chubut, Argentina-


Aquella mujer de pelo oscuro como humo de fábrica, tenía la delicadeza del vino fresco, caminando casi sin tocar el suelo.
Esa misma mujer descendía del taxi en la esquina como quien retorna del infierno, la de labios rojos rosa tiffany, ojos turquesa y manos de intérprete de laúd.
Aquella mujer de cartera en mano y sombrero al tono, sucedía al pasar y desaparecer entre la gente de la avenida.
Esa misma mujer, acaso un día consiga amante y deje de bajar a la ciudad de los hombres.


*************************************************************
No hay que confundir nunca el conocimiento con la sabiduría. El primero nos sirve para ganarnos la vida; la sabiduría nos ayuda a vivir.
Charles Chaplin


*************************************************************

Julia del Prado

-Perú-

Simbad y la mariposa azul


¡Quién me amó! en el sueño, una hermosa mariposa azul que con sus alas tocó ligeramente mi cuerpo y luego ambas nos volvimos doncellas, al toque de una vara de Campanita. Luego íbamos por un camino de bosques dorados de otoño, en ese lugar las dos hallamos a Simbad, que estaba muy lejos de Zanzíbar. Del puerto y del mar. Lloraba y lloraba, su llanto se hizo agua y no sé cómo de repente esos bosques ya no lo eran, sino estaba la mar y Simbad en su barca, donde feliz nos decía adiós.
Desperté luego de este sueño en vigilia, vi a la mariposa azul que se iba por mi ventana y yo volvía a ser la misma, reposaba en mi cama.


Breves

La luna llena dejó su saco nocturno de harina en Los Gigantes de Córdoba, en la Argentina por sabia decisión. Quería que Los Gigantes se alimentaran muy bien y fueran más esplendorosos y gorditos, así todos los niños del mundo los verían desde su ventana.

……… * * *

Las hojas cuando se sienten amarillas no se suicidan, ellas están de otoño o de duro invierno; pero luego renacen en la primavera verdes, verdes y Lorca va a su encuentro y las aplaude, prepara su culinaria de versos con estas hojas y con la luna, y con el río. Y algunos hombres y mujeres las tornan más verdes, limpiándolas con dulzura.


Textos tomados del blog y del grupo literario Mis poetas contemporáneos, sitios web dirigidos por Gustavo Tisocco (Buenos Aires): http://mispoetascontemporaneos.blogspot.com

*************************************************************
Una creencia no es simplemente una idea que la mente posee, es una idea que posee a la mente.
Robert Bolt

*************************************************************

Mary Acosta

-Buenos Aires, Argentina-

A boca cerrada

A boca cerrada tensa su armadura
sobre la máquina del miedo,
sus ovaladas neuronas
acunan naufragios y grávidas ausencias.
Sobre musgosas rocas
cuelga su alquitranada infancia.
Las esquinas calladas retenidas en sus tímpanos,
pierden su metamorfosis prometida.
Invitado al convite turbio de sus muertos,
coexiste entre los puentes calcados del ahora,
envoltura de corto viaje disfrazada, que a boca cerrada
memoriza la existencia entre un yo injertado
y la presencia subversiva, de la última palabra.


Renacimiento vertical

El silencio en vertical se refugia en su rústico vacío.
Cabalga sin destino sobre el recuerdo inaudible de múltiples voces rotas
que agonizan de luz en luto irreverente.

En apenas instantes,
el cuervo sin memoria libera de su pico
el feroz soplo de olvido con la muerte.
Con manos de pájaro herido, ella asiste al ensayo de su propio naufragio,
Y es testigo sin rostro de verdades calladas y ocultas en el vientre de la vida.

Dura ha sido la condena, por no haber sabido medir el tiempo a su medida.

En concesión,
una lágrima cambia de piel,
dando finalmente sepultura a las cadenas que ataron vulnerablemente
el último grito original retenido en los misterios del origen.

Hoy renace el silencio en vertical
y recobra su centro de existencia,
y aunque lleva el nombre de gota acorralada,
procura restaurar nuevas palabras muertas.


Acrobacia sálmica

Atardece en mí,
ante el desnudo audaz de los espejos.
Desgrano la penumbra hambrienta
vistiendo un traje de epílogo,
sobre la fina piel gastada,
que expulsada en siete gritos
desarma cóncavos domingos de abril.
Detrás del músculo agotado,
la acróbata libélula
confabula el vuelo,
en mitad del geodésico instante,
inventando el hálito de Dios resucitado.

*************************************************************
Si no tienes la libertad interior, ¿qué otra libertad esperas poder tener?
Arturo Graf


*************************************************************

Ian Welden

-Copenhague, Dinamarca-

El tiempo perdido

Qué pensarán los dioses
acerca de nuestro sorprendente golpe clandestino?

Cuando lloras con un silencio alarmante
porque no menciono la palabra esperada?
O me alarmo ante tus desapariciones furtivas
no sabiendo que es porque rondan los ángeles
a tu alrededor?

Cuando ahí al otro extremo del cable
en madrugadas que jamás coinciden
creemos escuchar vocecitas ajenas
en el auricular?

Qué dirán nuestros ancestros
observando atónitos
nuestra maraña de alambres y cuerdas confundidas?

Cuando te miro por mi ventana
y jamás te veo
o me observas bajo tus árboles
y ni siquiera divisas mi sombra
los dioses y los ancestros
se ríen de nosotros a carcajadas.


Canción de la nostalgia

Necesito caminar
llego hasta la Biblioteca Nacional
doblo
la Alameda se ha puesto un traje
de tarde eléctrica.

Necesito caminar
llego hasta el Parque Forestal
escucho
las campanas de San Francisco
jugando a campanear.

Son las siete de la tarde
y a nadie encontré.
Será porque a nadie a mi paso miré?

Necesito descansar
entro
a la fría Catedral.
Busco un lugarcito
para echar mis huesos
y ponerme a pensar.

Lejos, cerca, quizás dónde
se encuentra ese mar.
Se encuentra el agüita que me ha de regar.

Será porque a nadie a mi paso miré?


Horóscopo

Veo en la palma de mi mano
a un camello enloquecido
cruzando pantanos de oil contaminado
y a los cuatro jinetes del apocalipsis
arrastrando sus cabalgaduras muertas
a través de un interminable desierto en fuego.

Veo en la palma de mi mano
a un cóndor perdido
volando mansamente por el universo
sabiendo que su destino final
está a la vuelta de la próxima galaxia
y a un huemul herido
tomando el agua de un espejismo
en el Desierto de Atacama.

Veo en la palma de tu mano
que hacia el fin de semana próximo
serás inmensamente feliz.

………………………Los poemas pertenecen a El idólatra

*************************************************************
Dueños de sus destinos son los hombres. La culpa, querido Bruto, no está en las estrellas, sino en nuestros vicios.
William Shakespeare


*************************************************************

Pablo Martínez Antúnez


El autor ha solicitado que sus poemas sean eliminados.
Septiembre de 2019

Analía Pascaner
Directora de revista literaria con voz propia

*************************************************************

No hay hombre tan cobarde a quien el amor no haga valiente y transforme en héroe.
Platón

*************************************************************

jueves, 29 de julio de 2010

Editorial

con voz propia nº 41 - julio 2010

revista literaria




……………Invocaciones

……………Insiste en tu abrazo,
……………redobla tu furia,
……………crea un espacio de injurias
……………entre yo y el espejo,
……………crea un canto de leprosa
……………entre yo y la que me creo.


…………………Mendiga voz

…………………Y aún me atrevo a amar
…………………el sonido de la luz en una hora muerta,
…………………el color del tiempo en un muro abandonado.

…………………En mi mirada lo he perdido todo.
…………………Es tan lejos pedir. Tan cerca saber que no hay.

…………………………Alejandra Pizarnik
…………………………Buenos Aires, 1936-1972
…………………………Fuente: http://amediavoz.com/



El único egoísmo aceptable es el de procurar que todos estén bien para estar uno mejor.
Jacinto Benavente




Se aproxima el día del NIÑO y comparto estos deseos en las palabras de Mex Urtizberea, para mis niños y para los niños de todos los rincones del mundo. Analía Pascaner


Deseos para niños *

Que sean niños los niños.
Que sean niños, y no clientes de las compañías de celulares, o vendedores de rosas en los bares, o estrellas descartables de la televisión.
Niños, no limpiavidrios en los semáforos, o botín de padres enfrentados o repartidores de estampitas en los subtes.
Que no sean niños soldados, los niños. Que sean niños los niños, simplemente. Que no sean foto de un portal pornográfico. Que no sean los habitantes de un reformatorio.
Que no sean costureros en talleres ilegales de ningún lugar del mundo.
Que sean niños los niños, y no un target.
Que no sean los que pagan las culpas. Los que reciben los golpes. Los bombardeados por publicidad. Que sean niños los niños. Todo lo aniñados que quieran. Todo lo infantiles que quieran. Todo lo ingenuos que quieran. Que hagan libremente sus niñerías.
Que se dediquen a ser niños y no a otra cosa.
Que no sean los que no juegan, los acosados por las preocupaciones, los tapados de actividades.
Que sean niños los niños y se los deje preguntar sin levantar la mano, formar filas torcidas, llevar alguna vez la Bandera no por ser mejor alumno, sino por ser buen compañero.
Que sean niños los niños y no los incentivados con desmesura a consumir todo lo que saca el mercado.
Que sean niños, y no los que aspiran pegamento en una esquina o fuman paco en la otra, tan de nadie, tan desprotegidos.
Niños, no nombres que tienen que rogar por recibir el apellido paterno o la cuota de alimentos.
Que sean niños los niños.
Y que los niños sean lo intocable, que sea la gran coincidencia en cualquier discusión ideológica; que por ellos se desvelen los economistas de todas las corrientes, los dirigentes de todos los partidos, los periodistas de todos los medios, los vecinos de todas las cuadras, los asistentes sociales de todas las municipalidades, los maestros de todas las escuelas.
Que sean niños los niños, y no el juguete de los abusadores.
Que sean niños, no “el repetidor” o “el conflictivo” o “el que nunca trae los deberes”.
Niños, y no los que empujan el carro con cartones.
Que sean niños los niños, simplemente.
Que ejerzan en paz el oficio de recién llegados.
Que se los llame a trabajar con la imaginación o con lápices de colores.
Que se los deje ser niños, todo lo niños que quieran.
Y que los niños sean lo importante, que por ellos lleguen a un acuerdo los que nunca se ponen de acuerdo; que por ellos se dirijan la palabra los que no se hablan, que por ellos hagan algo los que nunca hicieron nada.
Que sean niños los niños y que no dejen de joder con la pelota.
Que sean niños en su día. Que lo sean todos los días del año. Que sean felices los niños, por ser niños. Inocentes de todo lo heredado.

…………Mex Urtizberea
…………Buenos Aires, Argentina
………..Fuente:
http://www.lanacion.com.ar/ – 10-08-2007
……… * Texto publicado en revista con voz propia, agosto 2008



En mi casa he reunido juguetes pequeños y grandes, sin los cuales no podría vivir. El niño que no juega no es niño, pero el hombre que no juega perdió para siempre al niño que vivía en él y que le hará mucha falta.
Pablo Neruda


...................................Edición y dirección: Analía Pascaner
...................................San Fernando del Valle de Catamarca
...................................Catamarca – Argentina
......................................
......................................

Augusto Monterroso

-Guatemala, 1921-2003-

Monólogo del Mal

Un día el Mal se encontró frente a frente con el Bien y estuvo a punto de tragárselo para acabar de una buena vez con aquella disputa ridícula; pero al verlo tan chico el Mal pensó:
“Esto no puede ser más que una emboscada; pues si yo ahora me trago al Bien, que se ve tan débil, la gente va a pensar que hice mal, y yo me encogeré tanto de vergüenza que el Bien no despreciará la oportunidad y me tragará a mí, con la diferencia de que entonces la gente pensará que él sí hizo bien, pues es difícil sacarla de sus moldes mentales consistentes en que lo que hace el Bien está bien y lo que hace el Mal está mal”.
Y así el Bien se salvó una vez más.

……………………………………………………………Tomado de La ciudad letrada

*************************************************************
Cuando se busca tanto el modo de hacerse temer, se encuentra siempre primero el de hacerse odiar.
Montesquieu

*************************************************************

Alfredo Luna

-Nació en Catamarca. Reside en Buenos Aires, Argentina-


delirios de puérpera

como fiera acorralada
madre creyó que esas aguas colosales
eran sus partos;
nosotros sabíamos que eran sus naufragios.

y los nuestros.


esa costumbre de centauro

nunca pedí que te quedes; sólo déjame ir
por el asombrado lugar de tu corazón
donde nunca estuve.

a la distancia, somos
nuestra propia derrota en carne viva.


interminable danza de parias

a esa hora, cuando cae la sangre del amor
tu boca no recuerda la fruta que la desborda
ni la audaz inocencia del pecado de castidad
ni la confidencia sitiada en el ondulante páramo
de esas moraduras,
esas manchas como lepra del alma
que agitan un silencio profuso.

el perdón, querida
elude la impertinente certeza de morir:
nada aguarda después de los huesos.


las palabras imposibles

lo indecible, metáfora atónita
en silencio bordea la lengua:
alucinante exilio de palabras

no hay lugar equivalente
a este bosque lastimado.

es lo que Dios no sabe.


si las sombras se devoran, no hacen luz

una jungla de palabras vibran indignadas
fraguan en mis pupilas para fugarse:
me empeño en rugir el aire de las cosas.
no seré dueño de mis ojos
hasta que no diga.

la noche me punza. tengo miedo que mi voz
se pudra.


absorta, la noche alimenta pesadillas

llegará el día, ese otro que hace del olvido
una presencia inevitable.

de un extremo al otro del tiempo hay sólo
un instante de ternura, de calma y nostalgia
en el fino atavío de piel, un pálido resplandor
de venturas y desdichas: míseros dones
de la resignación y la paciencia.
nombres y lugares que la memoria………tira.

………………………………………………………………………………a Ana Bedek


Del libro la mirada sonora. La Palabra Mágica, Colección Alejandra Pizarnik (octubre 2008)

*************************************************************
Todo hombre se parece a su dolor.
André Malraux

*************************************************************

Leo Lobos

-Santiago, Chile-

Tiempos anteriores


Haz de caminar un largo
trecho a pie
antes de conseguir
tus
alas


Nieve - uno

Para ver Nieve en la noche
Debes cerrar tus ojos
En su transparencia
Radiante
Verás entonces
Con los ojos cerrados
Una
Vez más
Nieve dentro de ti


Silencioso dentro de la noche

…………………………………………..………… “Ser como o rio que deflui
……………………………………………..…………silencioso dentro da noite”
………………………………………………..………Manuel Bandeira

Fluir, leve andar
descalzo inflar lentamente los pulmones
pesar cada paso sentir
cada instante entrar
silencioso dentro
de la noche
como si ella
fueras


………………………………………Marnay-sur-Seine, Francia, 2002

…….. * * *

Una secreta forma

……………………………………… “las palabras como el río en la arena
………………………………………se entierran en la arena”
………………………………………Roberto Matta

El automóvil está poseído por la fuerza
de los animales que le habitan
como un carruaje tirado por caballos
sobre piedras húmedas de un pasado verano
Río de Janeiro aparece de repente como
la secreta forma que el Atlántico
deja entrever desde sus colinas de azúcar:
ballenas a la distancia algo
comunican a nuestra humanidad sorda
y cegadas por el sol preparan su próximo vuelo
caen ellas entonces una vez más como
lo han hecho desde hace siglos
caen ellas en las profundidades entonces
caen ellas y crecen en su liquido amniótico.

………………………………………………………………São Paulo, Brasil, 2004

*************************************************************
No hay que temer a los que tienen otra opinión, sino a aquéllos que tienen otra opinión pero son demasiado cobardes para manifestarla.
Napoleón Bonaparte

*************************************************************

Marylena Cambarieri

-Viedma, Río Negro, Argentina-

Indigestión

Primero me comí la A. Yo soy así: ordenadita, cronológica y formal. Seguí hasta la Z. Y me comí todo el discurso de los demás.
Una ensalada de letras se me atravesó en el intestino y ahí quedó. Se desordenó el alfabeto, se me mezclaron los discursos.
Tiré la T pero me la devolvieron. Torcida.
Perdí la P pero la encontraron. Pedacitos de P.
Convidé la M pero me la hicieron migas. Y tragué las migas de M.
Intenté deshacer el nudo de letras leyendo viejas gramáticas y modernas teorías:
-“Gramática de la indigestión: dimensiones y formas de nudos.”
-“Gramática de la indigestión y sus procesos estructurales en las letras clásicas.”
También leí algunos libros de autoayuda:
-“Usted puede deshacer nudos de letras.”
-“Autoestima y nudos de letras”.
Participé de talleres grupales: duros intentos.
El tiempo pasaba y la indigestión seguía.
-Estará empachada- dijo la abuela.
-Que tome un té- dijo la tía.
-Qué raro, una chica tan buena- dijo mamá.
-Algo habrá hecho-¬ dijo el barrio.
Un día, cansada de pensar y leer sobre el tema caminé hasta agotarme. Me olvidé del mundo y de todos mis problemas. Sentí algo raro: angustia, náuseas, confusión. Lloré. Tiré al piso una palabrota que tenía en el bolsillo. Rompí contra la pared algunas vocales. Y milagrosamente rescaté algunas letras desarmadas que tenía en la cartera. Recuperé consonantes y encontré un espejo. Desanudé mi nudo y volví a casa.


Origen de Laura

Laura desarma la última muerte. Desanda el tiempo del cuerpo, del nombre, de la tumba, del fantasma. Desentierra su corazón. La última muerte se desintegra sobre su tumba. Habita una casa y observa desde la única ventana posible. Se desviste de muerte y se quita el barniz del último hastío. La mirada huye de su refugio y se une a la tierra de los hombres.
Laura desencarna la última vejez. Tiene el cuerpo harto, el hastío de la cicatriz, el cansancio del próximo desencanto. La única lágrima limpia la juventud, desarma la herida.
Laura mujer tiene el costado oscuro disimulado por el ángel. Salta del brinco del árbol a la urgencia del amante. Abre la mirada, el hastío, el hartazgo. Cierra el dolor, el desencanto. Abre la próxima desesperanza. Ineficaz, insostenida, esconde su soledad sobre la imagen del río. Busca la protección de la noche del árbol. Intuye su última metáfora, el descalabro de su única nostalgia.
Laura recupera la nueva niñez. Desentierra su corazón y calma la inquietud.
Desnuda de infancia encuentra finalmente su camino. Rompe el sexo de la madre, la sangre, el canal, el refugio, el vientre. Desarropada de sí misma reclama la nueva esperanza.
Desamparada de ausencias dicen que retornará al origen nuevamente.
Yo no aseguro tanto.


*************************************************************
Ten el valor de equivocarte.
Georg Wilhelm Friedrich Hegel


*************************************************************

Jaime Icho Kozak

-Nació en Buenos Aires, Argentina. Reside en Madrid, España-

Vendrán luego otros hechos

Vendrán luego otros hechos
en una lejana hoja
de domingo en Madrid.

Los encontraré en tus ojos,
inmensos en las sienes,
temblorosos, abiertos
sobre la tierra roja.

Bailaremos
en crepúsculos
del color de los ríos,
crecidos en otoño.

Nada conservo
de los despojos,
perdidas alas de papel,
ésas que cosía madre
a mis espaldas,
zurcidora
de vuelos imposibles.

Anduve en los caminos
sin darme cuenta
de que eran estos pies desnudos,
los que me llevaban,
y me harté de los paisajes
sin mirar si entraban por mis ojos
o los llevaba conmigo.

Después, alimenté luceros,
sin reparar
en que fui un desparecido:
ausente juntador de absurdos.

Ahora
despliego este soplo,
transformado en viento.


El cielo rasgado

El cielo está en mí,
como una historia
que no he podido
retener
en la lengua.

Con ademán diseñado
en tardes oníricas
de madurez,
encuentro realidades,
constantes y sanguíneas,
festejos
donde la vida
se adelanta
al tiempo
que usurpa
el alma.

No me distraen
pormenores simbólicos
que convocan
años agonizantes,
y otros
que surgen
en oscuras encrucijadas.
Plazos
que disuelven
azares
infinitos
en la luz
que me acoge,
con exactitud astronómica.

En el roce de papeles perfumados,
casas esbozadas
y arena en espejos,
mis ojos reflejan
músicas orientales,
violines que suenan
a orillas del mar Muerto.

Sombras
inspiradas
en melodías
que nadie entiende
desaparecen
bajo lluvias de adjetivos,
soberbios
de tiempos
que no se juzgan,
no se alcanzan.


Volver

Volver, digo,
y me veo:
alfil transpuesto
jugando hilos sutiles
del azar, superficies,
palabras
partiendo espejos.

Con pies indulgentes,
me sumerjo
en la pasión que alimenta
velocidades de crucero.

Errónea maravilla,
nudo del alma
viajando al futuro,
en arrebatos
de un mundo desmedido,
sin reemplazo.

Soy,
a causa del excesivo
transcurrir de la vuelta,
el que escribe mi epitafio
y, en ese gesto, nazco
al cabo del cometa.

Después,
me engarzo a las buenas costumbres,
el comercio de los encantos.

Digiero mi pan,
que no se equivoca de saliva,
y descubro pequeños sonidos…

Imagen sin memoria.


Poemas del libro Manos Forasteras, Editorial Grupo Cero, junio 2010

*************************************************************
No es malo que el pasado nos recuerde que somos imperfectos y limitados. Lo malo es que nos angustie, nos detenga y nos quite la alegría.
V. M. Fernández

*************************************************************

Melisa Ferraris

-Estación Matilde, Santa Fe, Argentina-

Desvelo

Todo se derrumba
como si fuera una sátira canción de cuna.
Cuerpo inmóvil que la voz no levanta,
breve hoja que el otoño arrastra.
Murmura el silencio,
desde una fría ventana.
Cándida luz,
en una noche de abril,
donde se consume la vida
entre colinas gastadas.

…………………………………… Del libro Antología 5

..... * * *

Cristal

El aire es de cristal,
el silencio de papel
la calma es fuego
que atraviesa el aire
quebrantándolo,
mientras pájaros asiduos caen al vacío.
De pronto mi cuerpo también es de cristal,
como copa rota
que muerde una roja boca
y bebe.
Y sangra.

……………………………………Del libro inédito Llueve Agosto

...... * * *

Queríamos tener un hijo,
era un amor más fuerte que las ganas,
una dirección contraria
por una calle a oscuras.
Hicimos el amor hasta agotarnos,
la tarde fue vaciándonos el alma.


....... * * *

No verás esta luna
ni este sol que arderá sobre el recuerdo,
quemando los silencios
del abismo de la entrega.
No sabrás de la prisa que tiene el viento
cuando bese tu sombra,
ni de la calma del mar
cuando descanses dormida.
Serás una partícula
diseminada en mil lugares,
tan sólo cenizas,
que tienen por destino
desaparecer.

………………Dos últimos poemas del libro inédito De lo que estoy hecha

*************************************************************
A partir de cierto punto no hay retorno. Ése es el punto que hay que alcanzar.
Franz Kafka

*************************************************************