lunes, 11 de mayo de 2020


Una de las ventajas de las buenas acciones es la de elevar el alma y disponerla a hacer otras mejores.
Jean-Jacques Rousseau

Elena Garritani


El viento viaja a la velocidad de la luz
precipita el vértigo, la piedra, la rueda, el camino,
su coraza es una armadura vacía.
Da vueltas en torno al amor, pero no ama. 
La voz del fuego
arde en su respiración.
Es inocente como el árbol que parte,
descarnado y fabuloso como la muerte
en los campos de batalla.


*  *  *

Se hamacan desde las vísceras del viento
como nubes leves o crepúsculos de sangre/
Los descuelgo de la soga, estiro sus pliegues de sol
profundo /
Mis manos blanquean pañales y pañuelos en juego de palabras/
Voces que me llegan estremecidas y dolientes
en esgrimas del silencio, cunas vacías, anudada esperanza/
Nosotras resistimos odio, amenazas, lágrimas, metrallas
los jueves en la plaza /
Marchamos como flechas arrancadas de arco y cuerda
son nuestros hijos murmullos jóvenes, actos en concreto
mensajes incesantes de justicia en la tierra /
Para no callar, para destronar las bestias sin escrúpulos
Para volver de las entrañas del infierno
a la memoria/
Para ocupar una tumba o un espacio en el llanto
para ahogar el olvido de las aguas/


*  *  *

Eres una flor

Sólo quien conoce la nostalgia
entona la canción del otoño
y con devoción evoca el día de los muertos.
Debe ser algo maravilloso despedirse
de las aves migratorias
con una serenata.
El día de los muertos salta
la trucha en la rueca de Margarita
y cruzan hilos dorados
un torrente de sueños.
Porque tú eres una flor,
presa en el color de su alegría
que no conoce el paisaje de la devoción
y la nostalgia.
Ajena al reloj de arena, a los estanques de aguas detenidas,
al tarot del viento.


Poemas pertenecientes a libro inédito de la autora, aún sin título

Elena Garritani
Buenos Aires, Argentina


La alegría está en la lucha, en el esfuerzo, en el sufrimiento que supone la lucha y no en la victoria.
Mahatma Gandhi

Eduardo Coiro


Luna llena del lobo

Contaba mi abuela que en su pueblo natal a orillas del río D'Orba el hombre lobo era fácilmente ubicable. Llevaba atada de una de sus patas traseras a la luna llena. Por eso su andar era torpe y siempre estaba delatado por la luminosidad. Como quien camina seguido por la luz de un farol sobre su cabeza. Los hombres del pueblo no querían cazarlo porque era demasiado sencillo. Además seguramente era un buen vecino que saltaba de su cama para cumplir un designio tan repetido como la neurosis, claro que mi abuela no decía neurosis. Decía que llovería la misma repetida maldición sobre aquél que matara a un vecino que tenía la desgracia de tirar de la luna vestido de lobo.


El club de los rígidos

Con el lema de “Toda rigidez va en contra tuyo” me invitaron a ser socio fundador del club.
No creí tener mérito para el honor innegable de figurar entre los fundadores de una institución.
Puse condiciones: Que sean reuniones sin temática previa. Que no sea un club “monotemático” ni de fans ni de encuentros de poesía, ni taller literario ni de… Que la sede de los encuentros sean bares o plazas en el gran buenos aires. Y por último, que para llegar a los encuentros haya que viajar en tren.
Tuve cierta percepción de la rigidez de mis demandas. Muy a pesar mío, los miembros del futuro club fueron flexibles…


Textos tomados de Inventiva Social, publicación digital dirigida por Eduardo Coiro

Eduardo Coiro
Temperley, Buenos Aires, Argentina


Huye de los elogios pero trata de merecerlos.
Fénelon

Eduardo Chapunoff


Charlas con DIOS en Calzoncillos

Dios mantiene conversaciones con líderes religiosos de distintas denominaciones. Lo siguiente es un segmento de la que sostuvo con el rabino Isaac. El rabino no sabe que está conversando con Dios.
DIOS: - Rabino Isaac: ¿Usted sabe quién es Dios?
RABINO ISAAC: - ¡No!...No sé la forma o el aspecto que tiene, cómo vive, cómo piensa, qué hace los fines de semana, cómo emplea su tiempo, si se entretiene jugando a algo, escuchando música o si prefiere el Barcelona o el Real Madrid.
Creo en la existencia de Dios pero no entiendo su forma de manejar nuestro mundo. Me he preguntado muchas veces por qué Dios permite la maldad y tantas cosas horribles que vemos a diario.
Yo pienso que Dios no quiere que exista el mal y no lo puede influenciar, pero lo que sí hace constantemente, es otorgar a los humanos la capacidad de lucharlo, destruirlo cuando puede, de inspirarlos a lograr cometidos espirituales, tecnológicos, artísticos y científicos. Nos enseña a ser leales, éticos y generosos. Nos guía para que actuemos dignamente y seamos fieles y laboriosos, a ayudar al necesitado, consolar al desesperado, proteger a nuestros seres queridos, a tener valor en lugar de cobardía, dar la vida por una causa que lo merezca y el saber perdonar lo perdonable. Nos otorgó el privilegio de ver, oír, pensar, sentir, caminar, amar. Todo eso y mucho más es lo que Dios nos ha dado…Y no es poco, permítame decirle.
Por alguna razón que desconocemos, Dios no previene las violaciones sexuales a los niños ni la matanza de mujeres a martillazos por maridos imbéciles, celosos y violentos. No evita que multitudes sucumban a terremotos, tsunamis, huracanes, tifones, sequías, inundaciones e incendios. Constantemente mueren de hambre refugiados de guerras civiles y no civiles, Dios no evitó o evita la esclavitud y los tormentos que las caracterizan, el terrorismo, el nacimiento de infantes con retardación profunda, o el cáncer terminal en los niños, las injusticias sociales y los genocidios más horripilantes. Pero tratar de entender a Dios, es presuntuoso y equivocado.
El Judaísmo enseña que Dios le otorgó al ser humano la libertad de elegir entre el bien y el mal. Es muy penoso que con excesiva frecuencia, éste muestre una capacidad inaudita para cometer los crímenes más oprobiosos.

Fragmento del libro del autor: Charlas con DIOS en Calzoncillos. Publicado por Amazon, 2018
Nota de autor acerca de este libro:
Dios decide hacer un viaje “exploratorio” y visita nuestro planeta para comunicarse con gente desde una perspectiva diferente. Sólo una persona (Juan, psicólogo) sabe su identidad y ellos desarrollan una hermosa amistad. 
Dios entrevista personalidades religiosas (sacerdote católico, rabino, evangelista, agnóstico, y autoridades del budismo y el Islam). Los diálogos son sinceros y transparentes, a veces provocativos y controversiales, pero la actitud de Dios es invariablemente amable y respetuosa, así como se respetan los distintos credos y opiniones. 
El Creador experimenta un número de aventuras y demuestra un gran sentido del humor. Finalmente, retorna a su reino con una despedida emocional de Juan, y es indudable que eventualmente ambos compartirán su existencia en otra dimensión.
El libro invita a meditar sobre un tema de gran interés para todos los seres humanos. Lo enfoca con respeto, sinceridad, transparencia y considerable sentido del humor.


Eduardo Chapunoff
Escritor de Buenos Aires, Argentina. Reside en Miami, Estados Unidos


Al que todo lo pierde, le queda Dios todavía.
Arthur Schopenhauer

jueves, 23 de abril de 2020

Editorial


con voz propia nº 97

Revista literaria 

Abril 2020

-Segunda parte-


Propietaria – Editora – Directora: Analía Pascaner

Publicación creada en noviembre de 2006
Distribución y publicación gratuitas
ISSN 2314-0275



Nosotros mismos somos nuestro peor enemigo. Nada puede destruir a la Humanidad, excepto la Humanidad misma.
Pierre Teilhard de Chardin



El modo en que un hombre acepta su destino y todo el sufrimiento que éste conlleva, la forma en que carga con su cruz, le da muchas oportunidades -incluso bajo las circunstancias más difíciles- para añadir a su vida un sentido más profundo.
Puede conservar su valor, su dignidad, su generosidad. O bien, en la dura lucha por la supervivencia, puede olvidar su dignidad humana y ser poco más que un animal (…).
Aquí reside la oportunidad que el hombre tiene de aprovechar o de dejar pasar las ocasiones de alcanzar los méritos que una situación difícil puede proporcionarle.
Viktor Frankl



¿Qué es lo que más quiero hacer? Esto es lo que no debo dejar de preguntarme ante las dificultades. 
Katherine Mansfield


Revista literaria con voz propia
Inscripción Registro: ISSN 2314-0275
Propietaria: Analía Pascaner
San Fernando del Valle de Catamarca
Catamarca – Argentina


Mientras el círculo de su compasión no abarque a todos los seres vivos, el hombre no hallará la paz por sí mismo.
Albert Schweitzer


Autores publicados


Revista literaria con voz propia nº 97
Abril 2020 – Segunda parte

Autores publicados en esta edición: 



Autores publicados desde inicios de la revista con voz propia:

Revista literaria con voz propia
Publicación y distribución gratuitas
ISSN 2314-0275
Propiedad, dirección y edición: Analía Pascaner


Miguel Ángel Oviedo Álvarez


Admiro

al otoño
que amarillea los árboles
en este costado del mundo.

Lo admiro
cuando balancea las hojas
que bajan de las ramas

tapizan el suelo
y mis pasos rápidos
las desgranan.


Pero aún

a nosotros
que perdimos
algunas batallas
nos quedan
las mejores

entonces afinamos la puntería
y veloces como flechas
vamos certeros
al blanco

sin que nadie lo note
derribamos cada estorbo
puesto en el camino

y seguimos andando
porque aún
estamos a tiempo
de hacer la revolución.


La vida

que es dura y cruel

nunca
pierde la ocasión

la excusa
para mostrarnos
los dientes

los trágicos
y sardónicos gestos.


Del libro del autor: Palabra concisa

Miguel Ángel Oviedo Álvarez
La Rioja, Argentina


Lo que cuenta no es mañana, sino hoy. Hoy estamos aquí, mañana tal vez, nos hayamos marchado.
Lope de Vega

Nerina Thomas


Será el momento
de unirnos de una vez,
mirar al otro, registrarlo.
Quizás sea el mensaje entre líneas
ya es tiempo de alegrarnos por el éxito
tan meritorio, como que un escritor
sea reconocido.
Aceptar la evolución de quienes
han trabajado mucho desde su lugar
Cuando uno acepta, todo pasa de otra manera.
Será tiempo, de adormecer los egos,
permitir que otros brillen
ya que nadie es imprescindible.
Mostremos la imagen de haber crecido
en algún momento!!
Son tiempos en que todo saldrá a luz
está anunciado hace años.
El otro existe, coincidamos o no
Dejar las miserias afuera de una vez
en vez de burlarse de él, como si fuera uno
el ombligo del mundo.
Es penoso muestren su esencia
con una copa de vino.
Ya es tiempo
Despertemos de una vez.


Días grises

Buscar una cosa
es siempre encontrar otra. Juarroz

Lo que era una mañana de río
se volvió teclado y música
Allí mismo, nacieron ideas
y la energía fluyó naturalmente
Como soles intangibles
para iluminar el camino,
llegar a donde el proyecto
que habitaba en la mente,
comenzó a tener vida propia.
Así son a veces, los días grises.
La energía nos lleva a donde debemos
no donde queremos.
Y el saldo ha sido en suba
aunque el cielo haya estado gris
y la lluvia apenas salpicara.


Nerina Thomas
Rosario, Santa Fe, Argentina


Todos los cambios, aun los más ansiados, llevan consigo cierta melancolía.
Anatole France

Damián Andreñuk


Noche inapelable

Endebles y efímeros puentes nos unen por momentos.
Sólo veo caos  un sálvese quien pueda.
Aunque me llegue la noche inapelable
o las sombras del invierno me acorralen
o el llanto contenido  me torture desde dentro
apelo a mi tenacidad  mi instinto de supervivencia.


*  *  *

No tiene explicación tanta belleza
cuando logro dominar a mis demonios
y siento que mi corazón nunca se rinde.
Cuando una fuerza extraña
me recuerda con benevolencia que nada hay que temer.
Cuando me interno en mi respiración
me entrego a mi presente
y la vida hace el resto.


La última inocencia

El amor es como un duende misterioso
atravesando enteramente nuestra sensibilidad
con una espada inmaterial que llega hasta los huesos.
Flotan aromas agradables a tomillo
  albahaca y eucalipto.
Liebres de nieve van corriendo muy muy rápido
    sobre la última inocencia.

En ocasiones,
en muchas ocasiones
(en demasiadas ocasiones)
desconocemos por completo junto a quién hemos vivido.
                    Quién nos prepara ocultamente
                su más sádico veneno.

Hay personas extraviadas por la vanidad
adorando tristemente lo superfluo.
Proféticos linyeras como poseídos
vociferando dondequiera el padrenuestro
y otras duras plegarias.


Damián Andreñuk
La Plata, Buenos Aires, Argentina


Callando es como se aprende a oír; oyendo es como se aprende a hablar; y luego, hablando se aprende a callar.
Diógenes Laercio

Norma Etcheverry


La historia de amor

Él vendría en un barco, alguna vez… mientras ella caminaba sobre el murallón cada tarde… creo que al final él no regresa y ella pierde la razón. Pero la “verdadera” historia sucedía entre los actores que daban vida a ese desamor. Cuando se quitan las ropas de época y cae el decorado, lo que aparece es la historia prohibida de los principales actores. Y, al final del rodaje, tal vez se amaran también. No lo sé. Pero siempre pienso en esa mujer que espera a un hombre que está en el mar.


Los trenes

Cada mediodía, se detienen con el niño cerca del cruce de los trenes para verlos pasar. Son fabulosos. Los trenes. El sol, dando de lleno sobre el hierro oscuro del viejo puente. Ese chirriar obsceno que parte el aire, a la hora de la siesta. Un magnífico animal de humo que todavía atraviesa las noches de mi infancia, llevando y trayendo rostros que nunca pude nombrar, mapas y fotos de países lejanos, lugares exóticos, mujeres increíbles y hombres con miradas de fuego.


El círculo de tiza

Lo amo con locura. Con una infinitud que reprimo solamente para evitarle semejante destino.


Del libro de la autora: La vida leve. Ediciones La Carta de Oliver, noviembre 2014

Norma Etcheverry
La Plata, Buenos Aires, Argentina


En el corazón de todos los inviernos vive una primavera palpitante, y detrás de cada noche, viene una aurora sonriente.
Khalil Gibrán

Rolando Revagliatti


Lo admito

Mi noviecita es un aguantadero
     para mí
(subido a una tarima lo admito
blandiendo un espadín de cartulina)

La luzco en mis presentaciones
y en otros eventos culturales
(mi tic nervioso
  la ceja ésta que me desdice
no me deja mentir)

Mi aburrimiento a veces le cede
un espacio a la imaginación
estereotipando los arrestos de un beso apasionado

Me guarezco en mi novia
del que en mí propende a divulgarse
fulminantemente.


Repartición

Lo mío es amarla
así de simple

Lo mío es amarla a mi Repartición
a ella consagrado hasta en mis sueños más festivos
digan lo que digan mi vida es ella
así de enfático

Amo a la Policía porque soy todo corazón

Y nada de estómago.


Para quedarte

Ancianidad
-tesoro, al fin-

llegaste.


Había una vez...

Había una vez
hace mucho, mucho tiempo
una hermosa niña que vivía en el bosque
y que a veces comía perdices
(en estofado)
a veces comía cualquier cosita
(se arreglaba)
y a veces no comía
(ni medio).


Del Libro del autor: Desecho e izquierdo. 2ª edición-e (corregida). Ediciones Recitador Argentino, 2018. Buenos Aires, Argentina. Desecho e izquierdo tiene 1 edición en soporte papel: 1999; y 2 ediciones en soporte electrónico: 2009, 2018.

Rolando Revagliatti
Buenos Aires, Argentina


Me gustaría vivir eternamente, por lo menos para ver cómo en cien años las personas cometen los mismos errores que yo.
Winston Churchill

Daniel Gorosito


Azul Oaxaca

Una lágrima solar
cae al cerro “de piedras preciosas”
rasgando levemente el lienzo brillante,
de gotas de rocío
que se deslizan raudamente
por el follaje.

Monte Albán despierta,
acariciado por la brisa matutina.

La Montaña sagrada
emerge de la tierra
lucen palacios, adoratorios,
conjuntos monumentales,
y tumbas.

Hay ayuno de poemas
en la calzada del verso.
Las palabras,
flotan fracturadas
Letras duras,
siglos de silencio,
historia viva.

Llegan danzantes,
hombres jaguar,
cautivos,
no bailan la zandunga
ni flor de piña.
El ser humano es movimiento.

Un armadillo se esfuma
tras gigantescos cactus.
Los colibríes cantan
al son de la melodía que emiten
sus plumajes multicolores.

Al mismo tiempo
murciélagos de jade brillantes
se desvanecen en el atardecer
azul cobalto,
que resalta la hoz de luna
en el azuloso cielo
donde pernoctarán
la gente de las nubes.


Daniel Gorosito
Nació en Montevideo, Uruguay. Reside en Irapuato, México


El primer castigo del culpable es que su conciencia lo juzga y no lo absuelve nunca.
Juvenal

Carlos Barbarito


¿Qué será de nosotros...?

(Rómulo Macció, La mueca en el espejo. 1973)

¿Qué será de nosotros dentro de un rato, mañana?
¿Qué será de las horas, de los días con sus noches,
del paso de la luz solar a la luz lunar,
del que ahora mismo se para en mitad de una avenida
para anunciar la inminencia de otro diluvio?
¿Qué será del cabo del pincel una y otra vez mordido,
de la casa cimentada en roca, en niebla,
del amanecer que interrumpe el sueño,
del anochecer que trae el sueño pero, también, el insomnio?
¿Qué será en un instante, cuando esta pintura concluya,
y quedemos solos y desnudos, sin ayuda alguna?


Llega un momento…

Llega un momento en que el pie,
aunque desnudo, no entra en el zapato.
Entonces de nada vale, como antes,
mirarse al espejo, anotar al margen,
buscar cada cosa en cada lugar donde se la guardaba.
¿Qué es lo que a esta hora
el poema, éste, cualquier poema, anuncia
y, por pudor o temor, calla?


¿De qué color…?

¿De qué color es la despedida? La mano
busca en vano una moneda en el bolsillo
y se cortan dos cuerdas, la primera y la última;
en el metal, el óxido trabaja,
y ya nada me recuerda tu mirada
en dirección al aire donde se desbandaban las mariposas.
Adiós. Escribo esta palabra en una mínima madera.
¿De qué color…? ¿Del color de la lluvia,
de la piedra abandonada al costado del camino,
de la hierba dura y seca
que ni muerde el animal más hambriento?


Poemas del libro del autor: Radiación de fondo. Noviembre 2018. Producción gráfica e impresión: BAUHAUS gráfica

Carlos Barbarito
Muñiz, Buenos Aires, Argentina


Puedes decir si un hombre es sabio por sus preguntas.
Naguib Mahfuz

Emilio Núñez Ferreiro


El olor

   Cuando regresamos soplaba un viento fuerte que hinchaba los toldos de lona hasta despegarlos de su armazón y los dejaba caer de golpe con un ruido sordo y pesado. Andrea se estremeció, miró los plumeros rojos sacudidos sin clemencia y como la conozco pensé que con seguridad habría capturado ese contraste entre el rojo y ese gris oscuro y era seguro que ya iba escribir algo sobre eso.
   Yo saqué los bolsos y el equipo del mate del auto y los dejé junto a la entrada de casa, luego, cuando abrí la puerta, percibí un olor extraño que no lograba identificar, no era desagradable, sólo era desconocido, era un olor que no pertenecía a nuestra casa.
   Mientras Andrea regresó al auto para bajar los abrigos y los libros que había llevado y el cuaderno donde a cada rato, cuando una frase se le ocurre, la anota para luego usarla en las hermosas cosas que siempre escribe. Yo, como un viejo sabueso recorría la casa en busca del origen de ese olor que tanto me extrañaba. En cuanto entró y dejó sobre la mesa de la cocina lo que traía, la miré y, ella, con el gesto de siempre me preguntó que me pasaba.
   -Hay un olor raro, ¿vos no lo sentís?
   -No, para nada. Aunque como estoy un poco refriada, capaz que no me doy cuenta.
   -¿Antes de irnos vos aromaste la casa con un desodorante de ambientes nuevo?
   -No. Hice lo de siempre, le eché un chorro de lavandina a la pileta de la cocina y a la del baño, ¿pero porqué, qué sentís, olor a qué?
   -No sé. No es un olor feo, al contrario, pero… Voy a cerrar el coche. Mañana lo lavo. Andrea, sonate bien la nariz y ponete las gotas esas nasales que yo a veces uso. ¡Tratá de oler, por Dios!
   Cuando regresé, Andrea sentada en una silla del living con los codos en la mesa, tenía en sus manos un libro abierto y reía y lloraba al mismo tiempo. Cuando un rato antes entré, había reparado en él. Era uno de Gabriel García Márquez, “El amor en los tiempos del cólera”.
   -Vení Pablo, olé- y alzó hacía mí el libro. -Vos decís que soy una fanática de este autor. Olé, olé.
   -¡Ha, sí, ese era el olor! ¡Olor a rosas!
   -Viste Pablo, viste. Menos mal que dejé el libro abierto. Son las rosas que Florentino Ariza siempre le daba a Fermina Daza.


Emilio Núñez Ferreiro
Escritor de Barcelona, España. Reside en San Antonio de Padua, Buenos Aires, Argentina


Todo hombre sabio ama a la esposa que ha elegido.
Homero

Mari Betti Pereyra


La palabra

¡Qué don tan excelso, la palabra!
¡Cómo desfila el mundo tras sus voces!
El verso más perfecto que se labre
Y la ternura más tibia que lo goce

¿Has pensado una vez que cuando hablas
la palabra va hilando el pensamiento?
¿Has pensado tal vez, que cuando callas
mudas palabras mece el sentimiento?

¿Has pensado, quizás, que con palabras
se dibujan los gestos de tu cara?
¿Y que cuando sufres y cuando amas,
se te va en palabras, hecha ojos, el alma?

¿Y la imagen del sueño y de la idea?
¿Y el elevarte a Dios en la oración?
¿No surgen del lenguaje que los crea
al otorgarle voz al corazón…?


Estío en las viñas

Ronda en las viñas
el romance del sol
abrazado a la montaña.
Temblor de parras 
en la caricia de viento enarenado.
Los racimos penden orbes vivos
hacia la cuna de la tierra.

Blanduras de ámbar,
Dulzura cenicienta,
tentación morada…
        
El aire los hamaca en celo.

Entrega en soledad
sobre los surcos.

Mis ojos,
redondos como el asombro,
copian en contornos enajenados   
la embriaguez mojada de las uvas.


Mari Betti Pereyra
La Carlota, Córdoba, Argentina