lunes, 19 de mayo de 2014

Mirta del Carmen Gaziano

Aquel otoño

Del mismo modo que los árboles despojan
dejan caer sus hojas ya vividas
desprendiendo ramas quebradizas
estallando color, dando su esencia.
Así fue que partiste esa mañana mi amor
y no volviste.

Igualmente las copas hacia el cielo
en un lamento de esperanzas renacidas
de despertar nuevamente en primavera
expresando éxtasis fecundo
ante la llegada del invierno

Te fuiste así nomás sin dejar nada
ahora en soledad, contemplo las copas
marrones, ocres, terracota
fluctuantes matices de amarillos
entretejido de fronda cobre y bronce
albergue de nidos y entramados
textura ensombrecida de los troncos.

Ah otoño!!! antesala del invierno
En la calidez de tu sol que se alejaba
encontré el amor…y ahora se ha ido…

Nublada la tarde sin abrazos
Semejan lluvia mis lágrimas vertidas.


Máscara

Agacho la cabeza y guardo el rostro,
Agacho la cabeza y escondo la pena que me da,
La total vergüenza de sentirme impotente en medio de la espera,
Guardo mi rostro que se expresa, escondo las lágrimas por vergüenza,
Por desazón y no descubran,
Protegerme de dejarles ver lo simple y espontáneo que desnuda mi alma y no promete,
Que ignoren mi esencia, que no sepan, que crean que tiene razón y no me importa.
Para qué darles más datos,
Para qué decirles lo que siento,
Para qué mostrar mi rostro que transparenta mis sensibles sentimientos amarrados.
Para quien que no le incumba y se sirva de ellos a su antojo,
Para qué si de nada sirve a quienes sólo saben de monedas, de estúpidas series de novelas, de gratuitas marcas de programas, de baratas contiendas de política.

Es allí no en otro momento que saco a relucir mi nueva cara, la que me deja pasar inadvertida, la que sólo deja ver lo necesario, lo cotidiano, útil momentáneo, la que nada da, nada promete, no se mezcla con nadie y no conmueve, sólo un rostro, sólo una imagen, una marcada faz controvertida sin compromiso, sin marcadas emociones, sólo un fugaz, espontáneo y consabido flash, que sobresale como tapa de revista.

                                                                                      Junio 2008


Mirta del Carmen Gaziano. Santa Fe, Argentina 


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La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener.
Gabriel García Márquez
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Analía Pascaner