jueves, 23 de abril de 2020

Mari Betti Pereyra


La palabra

¡Qué don tan excelso, la palabra!
¡Cómo desfila el mundo tras sus voces!
El verso más perfecto que se labre
Y la ternura más tibia que lo goce

¿Has pensado una vez que cuando hablas
la palabra va hilando el pensamiento?
¿Has pensado tal vez, que cuando callas
mudas palabras mece el sentimiento?

¿Has pensado, quizás, que con palabras
se dibujan los gestos de tu cara?
¿Y que cuando sufres y cuando amas,
se te va en palabras, hecha ojos, el alma?

¿Y la imagen del sueño y de la idea?
¿Y el elevarte a Dios en la oración?
¿No surgen del lenguaje que los crea
al otorgarle voz al corazón…?


Estío en las viñas

Ronda en las viñas
el romance del sol
abrazado a la montaña.
Temblor de parras 
en la caricia de viento enarenado.
Los racimos penden orbes vivos
hacia la cuna de la tierra.

Blanduras de ámbar,
Dulzura cenicienta,
tentación morada…
        
El aire los hamaca en celo.

Entrega en soledad
sobre los surcos.

Mis ojos,
redondos como el asombro,
copian en contornos enajenados   
la embriaguez mojada de las uvas.


Mari Betti Pereyra
La Carlota, Córdoba, Argentina


A los hombres les encanta maravillarse. Esto es la semilla de la ciencia.
Ralph Waldo Emerson

Juan Carlos Siárez


Te recuerdo poesía

Al comienzo de primavera
O de un otoño cualquiera
Sos la palabra en danza
La voz en punta de lanza
Terciopelo en la dulzura
Describiendo hermosura

Cualquier motivo canaliza
A un escritor o una poetisa
Para darle al sensible mundo
Una razón o golpe profundo
De reflexión o sentimiento
Al punto de estremecimiento

Con la palabra comenzó la vida
Y la palabra es inexorable poesía
Si hasta hoy fue triste o sufrida
Poeta, creador de cada día
Que tu vida, sea una poesía


Juan Carlos Siárez
Comodoro Rivadavia, Chubut, Argentina


Los dioses ayudan a los hombres que se ayudan a sí mismos, y esto es mediante el trabajo.
Virgilio

domingo, 5 de abril de 2020

Editorial


con voz propia nº 96

Revista literaria 

Abril 2020

Propietaria – Editora – Directora: Analía Pascaner

Publicación creada en noviembre de 2006
Distribución y publicación gratuitas
ISSN 2314-0275


  
Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo.
Eduardo Galeano




No podía yo menos que sentir con una plena compasión y un gran pesar, todo el dolor que veía a mi alrededor, y no sólo de los hombres sino el de la creación entera. Jamás he intentado apartarme de esta comunidad del sufrimiento. Me parecía totalmente natural que hubiéramos de asumir entre todos la parte que nos toca de la carga de dolor que pesa sobre el mundo.

Albert Schweitzer, La conciencia del sufrimiento  




Al final del camino me preguntarán:
-¿Has vivido? ¿Has amado?
Y yo, sin decir nada, abriré mi corazón lleno de nombres.
Pedro Casaldáliga



Revista literaria con voz propia
Inscripción Registro: ISSN 2314-0275
Propietaria: Analía Pascaner
San Fernando del Valle de Catamarca
Catamarca – Argentina
  


Es la superación de dificultades lo que hace héroes.
Louis Pasteur


Autores publicados


Revista literaria con voz propia nº 96
Abril 2020
Autores publicados en esta edición: 


Autores publicados desde inicios de la revista con voz propia:
           
Revista literaria con voz propia
Publicación y distribución gratuitas
ISSN 2314-0275
Propiedad, dirección y edición: Analía Pascaner

Robert Gurney


El universo

Unos años más tarde
comencé a contemplar
el universo.

Pensaba y pensaba
hasta su borde
donde encontré
para mi asombro
un muro de ladrillos.
  
Del libro del autor: La casa de empeño y otros poemas. Lord Byron Ediciones, 2013. Colección Prometeo Desencadenado


Nosotros viendo amarillo

Sigo observándonos allí, de pie,
como muñequitos, al borde del acantilado
donde alguna vez estuvo el castillo.

Nos veo en la ventana del bar del Hotel
de Worm's Head,
mirando la larga franja de arena
que corre a lo largo, interminable, en Rhossili,
hasta Burry Holmes.

Recuerdo a ese amigo,
el poeta con quien tomé una cerveza,
atraído por el lugar y la vista
que lo dejaron sin aliento
y a nosotros sin él para siempre.

Vamos a buscarlo.
Lo encontraremos, si miramos,
en el cementerio de Santa María.


Perdidos en las olas

Encontramos unas piedras
en una pendiente
de Rhossili Down.

Nos sentamos en una de ellas.
para mirar las olas.

Algunas piedras más pequeñas
yacían esparcidas

Otras, las más grandes,
taparon, te dije:
una cámara funeraria.

Pertenecían, te dije,
a la gente de la Nueva Edad de Piedra
quien vino a Gower
hace seis mil años.

"¿Así que fue aquí”, dijiste
que sepultaron a sus muertos?”

Asentí y agregué
que estaba allí,
justo debajo de la tumba,
por encima de las olas,
que erigieron
sus piedras verticales.

Me acerqué más y nos callamos,
perdidos en pensamientos
y en las olas.

Dos últimos poemas del libro del autor: Profundidad (en preparación)


Robert Gurney
St. Albans, Inglaterra


Cada vez que cometo un error me parece descubrir una verdad que no conocía.
Maurice Maeterlinck

Isabel Cristina Arroyo Calvo


Palpitaré de nuevo

Cuando se agote el crepúsculo
entre mis manos
y la sed oprima mi garganta,
miraré a lo alto en el vano intento
de descifrar el cauce de este invierno,
de esta nube pronta a reventar
entre mis ojos.

Habrán crecido los años
en el almanaque que colgara
mi madre entre mis dedos;
mis pies lentamente evadirán
cada piedra que les señale el recuerdo
y yo, me declararé tan libre,
como lo grite ese corazón ya anciano
que aún no habrá aprendido a detenerse.

Miraré mi vida
y se despejarán todos los celajes,
recordaré desde la cuna aquella
que cobijó mis llantos
hasta el puente ya destartalado
donde una vez nos encontramos.

Te recibiré, vejez,
como a un ramo de rosas en botón
despertando para recibir
ese horizonte de asombros
que levantaré como un papalote.

Y cuando la muerte llegue,
daré las buenas noches
y despertaré serenamente
sobre un mundo de espejos,
donde palpitaré de nuevo.


Isabel Cristina Arroyo Calvo
San José, Costa Rica


Un hombre tiene que escoger. En esto reside su fuerza: en el poder de sus decisiones.
Paulo Coelho

Manuel Serrano


Amanecer inverso

Amanecer inverso,
rayos de linternas
inundaron el cielo
colándose
entre las copas
de los árboles
mostrando sus ramas
desnudas del otoño
jugando con la Luna
que guiñaba
su único ojo
mientras las estrellas
le hacían los coros


La jaula

La jaula que encierra
la noche ya agonizada
donde se afinan los trinos,
donde duerme la lluvia quieta
de mi primer canto,
buscando la verdad
en el reflejo
de un estanque quieto,
se abre al fin
para que te lleguen
mis versos callados


Suspiro de ciprés

En un viejo estanque
los bosques detenidos
miran su sueño añil,
escuchan la nana sin aurora
donde la blanca perla
lleva el mar en sus ojos
y los cipreses, negros
querubines de sueños,
de flores y perfume olvidados
emiten el postrero
suspiro extraviado.


Manuel Serrano
Valencia, España


Cuando nuestras actitudes superan nuestras habilidades, aún lo imposible se hace posible.
John Maxwell

Graciela Noemí Villaverde


Darse tiempo

DARSE TIEMPO
Para quedarse inmóvil
en la arena/
con la boca sin aire
y la templanza elevada por el viento/
DARSE TIEMPO
Para tocar la escama endurecida
sobre las huellas de gozar
el agua limpia/
DARSE TIEMPO
Para cantar emocionada
como si tuvieras en esta tierra
los ojos de Dios/
DARSE TIEMPO
En el placer y sus aromas
atrapando los instintos y deseos
Antes de que nos llegue el ocaso de la vida/
DARSE TIEMPO
Para creer en las señales
en las vibraciones del alma
que solo genera el amor verdadero/
DARSE TIEMPO
Para amar, valorar, desear y tratar de ser feliz/

Ese es el Tiempo que se debe dar
Porque los días corren 
y la vida se nos escapa
como el agua entre los dedos
y la sangre se nos congela
DARSE TIEMPO
Para aprender que la filosofía
Solo instruye y cultiva
pero el saber no nos hace mejores personas
DARSE CUENTA
De que la vida corre en los arroyos hacia el mar
y cuando la muerte nos llegue
la esperemos con una sonrisa
porque tenemos la convicción
de que nuestra vida no fue vana
Y aquí dejamos  nuestras   huellas!!!


Graciela Noemí Villaverde
Buenos Aires, Argentina


Nunca se da tanto como cuando se dan esperanzas.
Anatole France

Enrique Anaut


Darse cuenta

Fue un ídolo. Lo tuvo todo. Fama, dinero, amigos ocasionales que reemplazaron a los verdaderos. Subió desde muy abajo, hasta lo más alto. Cuando la fama lo abandonó, recién se dio cuenta, y volvió a sus orígenes. Su experiencia le sirve ahora para aconsejar a sus jóvenes discípulos. Lo que perdió fue lo mejor que ganó en la vida.


Diversión

No me dejan divertirme. Me apasiona el juego. Me gusta. Pero así no. En el potrero era mejor, con mis amigos. Así no. Porqué tanta exigencia si todavía somos chicos. Parece que solo sirve ganar, o ganar. Así no me gusta.


Los ruidos de mi ciudad

Cómo han cambiado. Antes las risas de los chicos jugando en la rambla, o en el potrero. Sana diversión. Las sirenas de las fábricas a las 12 del mediodía. La armónica del afilador, o las orquestas de los bailes sabatinos. Hoy las motos a toda velocidad, la sirena de bomberos, de la ambulancia, o del patrullero policial persiguiendo un delincuente, o la alarma de un auto, negocio o casa de familia. Me gustaban más aquellos ruidos.


Por siempre, para siempre

Pocos lo entendían. La mayoría le aconsejaba. Tenés derecho a rehacer tu vida. Él estaba solo, sin ella, pero rodeado de una buena familia y de buenos recuerdos. A él le alcanzaba para vivir feliz. A los que cambian, cambian y prueban, ¿les alcanzará?


Enrique Anaut
Trenque Lauquen, Buenos Aires, Argentina


Cada uno de nosotros está en la tierra para descubrir su propio camino, y jamás seremos felices si seguimos el de otro.
James Van Praagh

Abel Schaller


Cuestionario frugal sobre el misterio

Las noches, ¿son la opacidad del día,
los días, noches que han perdido el alma?
¿Son las tinieblas luces absolutas
y las luces la causa de este mundo?
¿Puede la luz con todas las distancias?
¿Un hueco ilimitado es el espacio
que materia y movimiento validan?
De la materia, ¿es su constante el peso?
¿Explica el átomo todas las cosas,
desde la estrella hasta el pequeño insecto?
¿Son los aromas formas radioactivas
y los sonidos fuerzas primordiales?
Según los alquimistas, el mercurio
¿es el más vif argent de los metales?
¿La sensibilidad sólo es posible
si se trata de orgánicas materias?
Se fatiga el metal, se opaca el vidrio
¿qué deberemos entender entonces
si de orgánicas leyes se tratare?
La eternidad, ¿acaso es un “no tiempo”?
¿Qué fue anterior al universo nuestro?
¿Qué dios o dioses ex nihilo fueron
los que inventaron la raudal materia
y en todo caso, quién creó esos dioses?
¿Es la vida un fugaz cambio de estado,
un instante entre dos inexistencias?
¿Son pasado y futuro dos certezas
y es el presente sólo una entelequia?
¿Un mandato de quién es el destino?
¡Qué vasto soberano es el misterio,
si hasta en endecasílabos se place!


Abel Edgardo Schaller
Paraná, Entre Ríos, Argentina


Cuenta los días de tu vida, y verás cuán pocos y desechados han sido los que has tenido para ti.
Lucio Anneo Séneca

Carlos Javier Jarquin


Eres prodigio de supremo prestigio

Tu primorosa existencia es el sorprendente
motivo de mi magnífica respiración,
desde ese inolvidable instante que nos conocimos
mi vida tiene sensación única e insuperable.
Hoy con acento universal puedo expresar
lealmente que mi existir tiene glamour ilimitado,
la gracia de coincidir contigo es delicia irrepetible
que viviré en este mundo, eres “embajadora”
de la belleza femenina, el tiempo y el universo
han permitido que desde este momento juntos,
nos perdamos de placer,
nos ahoguemos de inspiración,
pero sobre todo que nos deleitemos
de amor desde hoy, para siempre…
Eres luz de mi mundo,
gracias por darme luz constantemente,
el aroma de tu presencia en mi destino, 
es una preeminencia
que atesoro con fascinación indescifrable,
jamás dejaré de agradecerle al universo
por su genial sutileza para crear tu ilustre elegancia,
eres prodigio de supremo prestigio.


Carlos Javier Jarquin 
Costa Rica


Para amar a una persona y perdonárselo todo basta con contemplarla un rato en silencio. A veces vivimos durante muchos años al lado de otra persona y sólo la vemos de verdad en el momento de sobrevenirle una desgracia.
Maurice Maeterlinck

Adalberto Hechavarría Alonso


Sigo árbol
lejos de los amontonados caseríos
donde el ruido grita
con alternancia
y el aire caliente corre
como niño descalzo
por el pavimento

lejos de los centros urbanos
con el poder humilde
que los días
ofrecen a la vida


Glosa

       Mirando caer la lluvia
       Las gotas en mi ventana.
        Canción popular

Como amaneció nublado
hay cierta melancolía
y en los umbrales del día
un paisaje desolado.
Estoy distante, callado,
y en el recuerdo diluvia.
Por cada imagen que efluvia
existe un verso latente,
mientras divaga mi mente
mirando caer la lluvia.

Un estado de quietud
oyendo llover me envuelve.
Una nube se disuelve
cargada en la infinitud.
El pecho con inquietud
siente avanzar la mañana
y un aguacero desgrana
diminutos proyectiles,
cuando golpean sutiles
las gotas en mi ventana.


Adalberto Hechavarría Alonso
Omaja, Cuba


Cuidado con el hombre que habla de poner las cosas en orden. Poner las cosas en orden siempre significa poner las cosas bajo su control.
Denis Diderot

Pedro Murúa Castro


Selector de paz

En un ambiente así
de calles y roces de diálogos entrecortados,
teme, abre de vez en cuando los ojos,
y sus mutis facciones seleccionan al receptor.

No logra contactar.
Aplica las medidas del estándar,
un ruido como de ahogo y
de expresión de silencio.
Mejor callar cuando el aire se presenta así;
un tanto como en desventaja frente a un universo en expansión.
Si usted se da cuenta, elije a sus interlocutores;
enrojece a veces sin motivo aparente. Este silencio que a usted
le atormenta es el selector de su paz.

Este silencio que para usted cierra
muchas ventanas hace que el pensamiento
se introduzca y salga repentinamente por un túnel
de paredes inconclusas, de un alma, de su alma, en continua modificación.
Este silencio que a usted
significa gritos, voces, palabras de grueso calibre
es para él un arma secreta
multiplicada por todas las bombas del abanico de sus emociones.
He notado en las entrevistas el revuelo de argollas de su mirada,
sin duda sus lecturas del canon e incluso aquellas apócrifas
han modelado su ya temeroso carácter.
Su mutismo astral es hoy el objeto de la ciencia,
pero su sentido de pertenencia a la soledad
es la mácula de la mirada triste, sin vida, con una terrible lágrima
que no arrima a su fin.

Ayer en nuestra segunda reunión
habló de sus gustos
       y su apego a la literatura mexicana
       y cómo los personajes de Juan Rulfo
       se le asoman vestidos de gris en sus sueños.
Son muchas aristas,
los tiempos de respiración de las diferentes
capas que componen su máscara vital
no entregan su resplandor tan fácilmente.

Habrá que indagar; los motivos, la inseguridad,
el desapego tan gnóstico que a usted le atormenta.
Una vez por semana, tal vez dos, pero sí, se ajusta a mi disciplina.
        Sus tendencias superiores no serán objeto.
        La fe, la esperanza y la caridad se ven intactas.

Del libro del autor: En otras palabras. 2018


Pedro Murúa Castro
Viña del Mar, Chile


Tras el vivir y el soñar, está lo que más importa: el despertar.
Antonio Machado

Fernanda Andriole


Ironía

Mientras la tarde va muriendo
Con el silencio letal de tu recuerdo
Te busco entre las horas donde el tiempo
Sólo es un fantasma que la noche crea cuando te pienso…
Dónde andarás? En qué lugar te habrás quedado que no te encuentro?
Te busco en los laberintos del alma, en los confines de mi cuerpo y estás en todos lados, pero estás lejos.
Qué loca ironía la de este amor que me pesa el pecho!!!
Loca ironía de saber que aún te espero!!!
Que aunque los años y el invierno haya teñido de blanco mis cabellos
Aún te espero… Aturdida por el galope de aquello que no ha sido y que quizás Alguna vez fue… cierto.


Tempestad

Tempestad, absurda, diría necesaria es
Aquella que nos inunda el alma
Cuando el recuerdo como un huracán bravío
Nos lleva las palabras.

Torrente que nos lleva el corazón es el murmullo
Del sentimiento que embelesa nuestro ser cuando se ama
Espejos que en la noche reflejan la imagen de aquello que se ha ido
Ideas que aparecen como daga en los sentidos, que
Juegan con las hojas del otoño y dibujan en el aire los delirios.

Tempestad que nos sacude las olas de los mares, volcán que enciende las heridas y anuncia que va arder.
Y la vida pasa entre pasos que se hilvanan en caminos, entre mosaicos encastrados…
Y la impronta que blasfema los designios nos marca lo que llaman destino.
Y eso es el hombre, zozobra de la espera y de esperanza…


Fernanda Andriole
Inriville, Córdoba, Argentina


La persona feliz jamás se afana por poseer mucho, disfruta plenamente de lo que tiene, en calidad no en cantidad. 
Bernabé Tierno