Descansa en paz, querido amigo
Analía Pascaner
La cafetera italiana
Mientras preparo el café
salen del vapor los abuelos
bajando por la escalera del Citta di Roma
a principios del siglo XX, al puerto de una ciudad
que imaginan maravillosa.
Los que bajan son dos adolescentes y sus sueños
como mamuskas, tienen dentro suyo otros tantos
todos contenidos por el gran sueño
el sueño de amor.
Sentados a la mesa de la cocina
María Grazia junto a Romano
me dictan un poema
que desaparece al mismo tiempo
que el vapor de la cafetera.
Mirlo
me había quedado entre tus ojos en un sueño
perdón por el atrevimiento.
A.B.
Desde la ventana del tren
pienso en los que ya no están
en los que están lejos
en los que un día no estaremos
otra persona viajará en este tren
en este asiento
y mirará por la ventana
tal vez los mismos árboles
y se pregunte si alguien, alguna vez
mirando el río
vio posarse al destino en la ventana.
La condena
Ese día me había levantado tarde
no tenía planes ni nada de eso
salí a caminar, a contemplar los maniquíes
cuando uno de ellos me dijo:
hubo un terrible accidente
en el tren que toma diariamente
le dije:
la vida es así, extraña
me quedé dormido esta mañana
para seguir vivo
para charlar contigo en esta esquina.
Una acróbata olvidada
La anciana del bastón de paso lento
alguna vez fue acróbata de circo
un pájaro.
La vi volar de mano en mano
una belleza suspendida
el público gritaba aplaudía enmudecía
yo soñaba que volaba
con ella
no en el circo ni en el cielo
soñaba que volaba de su mano por la vida.
El pequeño Buda
El niño que vende golosinas en la plaza
se acerca y me pregunta qué escribo
un poema es mi respuesta
me pregunta qué es un poema
un poema no tiene explicación, contesto.
Si no tiene explicación, entonces es como el pájaro
que me sigue
y me cuida hasta que vuelvo a casa, dice.
El falso genio
Sale de la vieja lámpara y dice concederme tres deseos
miro hacia todos lados para que no piensen que estoy loco
y terminar nuevamente en el psiquiátrico
o declarando en la comisaría de madrugada.
Pero el tipo era un simple estafador.
Cuando vuelvo a mi cuarto
no encuentro a mis padres
ni retorné a mi infancia
y tampoco esta noche logré escribir el poema perfecto.
El corazón es un poema
Cuando el corazón se detuvo
el escritor dejó inconcluso su poema
pero como todas las cosas misteriosas
aparecerá aquí en el bosque
o tal vez en tus sueños
para que lo termines.
Poemas de los siguientes libros del autor:
‘Una noche en bosque-poesía y otros poemas’ (Editorial Leviatán, 2014)
‘El río y otros poemas’ (The River and Other Poems). Verulamium Press, St Albans, 2004. Traducción: Robert Gurney
'Medianoche en la plaza de los sueños’ (Editorial Leviatán, 2021)
‘Miniaturas en el sendero poético’ (Editorial Leviatán, 2025)
Margot, la prostituta que leyó a Bakunin’ (Editorial Leviatán, 2019)
Andrés Bohoslavsky
Argentina
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Analía Pascaner