lunes, 9 de diciembre de 2019

Andrés Bohoslavsky


Elección de autoridades del Honorable Consejo Mundial de Escritores

Llegué a la dirección que me habían dado, donde concurrirían todos los escritores del mundo a elegir su presidente. Eso intenté, pero no me franquearon la entrada, una voz que salía de un aparato extraño me pidió mis datos personales y yo desde el lado de afuera de una puerta blindada de acero los fui dando: apellido, nombre, dirección, teléfono y otros. La voz, que me dejó en espera un par de minutos, salió al aire nuevamente, diciéndome simplemente que mi acceso estaba denegado ya que no cumplía con los requisitos necesarios para ingresar a la elección de autoridades del Honorable Consejo Mundial de Escritores (HCME).
Al cruzar la calle me encuentro con mi amigo Pedro, ciego de nacimiento, uno de los mejores poetas hiperrealistas del mundo, cuya mirada sobre él mismo es tan particular que nadie que lo lee pensaría que es no vidente. Sagaz como pocos, también invalidado para entrar, mientras acaricia a mi gatito Sasha, me explica que para ingresar había que escribir sin incriminar, sin cuestionar y sin interrogar nada ni a nadie. Esos eran los preceptos básicos que no habíamos cumplido y que habían determinado nuestro rechazo.
La asamblea eligió las autoridades del HCME, su presidente es el dueño de una entidad financiera de carácter mundial, su vice es el CEO de una de las fábricas de armamento más afamadas en su rubro y así se iba completando el organigrama con más gente de ese tipo, que ha construido este tipo de sociedades y que ahora viene por las palabras para convertirlas en mercancía, en objeto de consumo integrado en la aldea global.
Con Pedro y otros amigos, fundamos la antítesis del Honorable Consejo Mundial de Escritores (HCME), no tiene sede, no tiene autoridades ni organigramas, no tiene objetivos ni metas, no tiene negocios ni fines de ningún tipo, y para completar el cuadro, por el momento ni siquiera posee un nombre.
Su único requisito es que al escribir, incrimines, cuestiones e interrogues lo que quieras y a quien quieras. 


Andrés Bohoslavsky

8 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Una propuesta precisa y tentadora! Gracias por tu lectura, Marta.
      Mi abrazo y mis mejores deseos
      Analía

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  3. Otra muestra de la excelente narrativa de Andrés; aguda y filosa pero no exenta de realidad. Sin dudas, y sin precisar nombres, algo de eso sucede allende y aquende los mares.
    Sendos abrazos, Lina

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  4. Por un momento recordé el foro de Davos, un club que decide hacia dónde debe ir el mundo; para acceder a él, tienes que tener al menos cinco mil millones de dólares...
    ¡Claaarooo!, así se entiende todo.
    Me ha encantado, muchas gracias por compartirlo.

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  5. Apreciados Lina, Max:
    Muchas gracias por su lectura y sus conceptos.
    Mi abrazo y mis mejores deseos
    Analía

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  6. CON LA BRONCA NO PASA NADA ,CON HACER COSAS Y CONTRARRESTAR LAS TONTERÍAS BASTANTE HABITUALES DE CONSEJOS, ENTIDADES DE POMPOSOS TÍTULOS, SE PUEDE ACERCAR A OTRA REALIDAD MÁS JUSTA. PERO..., TANTAS PIEDRAS HAY EN EL CAMINO,ENTONCES: CORAJE Y ADELANTE.ME GUSTÓ LA PROPUESTA.

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    1. Siempre tan agradecida por tu lectura y tus conceptos, Haidé. Muchos cariños, un bendecido año
      Analía

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Muchas gracias por pasar por aquí.
Deseo hayas disfrutado de los textos y autores que he seleccionado para esta revista literaria digital.
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Analía Pascaner