viernes, 7 de diciembre de 2018

Mirta del Carmen Gaziano


Suave melodía

Ella desliza sobre el teclado una suave melodía
arpegios granates escapan de sus manos
las mismas que más tarde
se extenderán,
sentirán la lluvia
como frágiles palomas en su vuelo.

Manos 
que se abren en palma
para recibir el agua
que beberá en ademán sublime.

Guía la música en desliz 
el aleteo tenue de las aves
el paso de las nubes 
el meneo de la fronda.

Puede que sean esas mismas manos
las que abracen vida en sensible cruz sobre su vientre
las que procuren sabia, néctar, miel, avena
las que saben 
y que abren sus alas para encontrar el cielo 
en vuelo virginal hacia el espacio
¡¡¡siembra!!!


Lánguida

Lánguida, desprejuiciada
se menea oronda la incertidumbre.

Anega el despertar de la confianza
apaga la luz de la esperanza,

¡abruma!


Sin palabras

Misterio, eso eres
no me resulta fácil
tampoco quiero
cada día me desvelo
sorprendo
interrogo
concluyo.

Crepúsculo en tus ojos
sombría la mirada
tristeza que ahora asoma
concisos y trágicos momentos
en los que mis brazos extienden alas protectoras.

Las yemas de mis dedos, contactos sensibles
recorren tu figura
palpito arrullos
estremecimientos
enjambres de abejas buscando un escape.

Tiernos momentos
donde al fundirnos
es lo que destraba la pena que te atrapa.

Amanecer en tu orilla
amplia, generosa
grácil en apertura fiel al espejo que me espeja.

Eres, por así decirlo
encrucijada
escondrijo
recodo.

Sin palabras
sólo así ingreso a tu burbuja misteriosa.


Mirta del Carmen Gaziano
Santa Fe, Argentina

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Analía Pascaner