viernes, 7 de diciembre de 2018

Alba Omil


Obsesiones

Soñé que me besabas: era sólo el latido de tu nombre que esa noche se durmió entre mis labios.


Palabras

Bullen en m cabeza las palabras. Se agravian; se abrazan; se oscurecen, queriéndose sacar de escena; se gritan, o silencian hasta que clama el corazón y un brillo inesperado lava el cuadro, abre el nudo y emerge el poema.


La fábrica de miel

La abeja anciana trataba de explicarle a la abejita los misterios de la miel y sus procesos. La abejita sólo aprendió el corolario: los secretos están en el fondo de un dulce corazón.


La vida me engañó

La hormiga cortó la hojita. Trasladó su carga, transitando sobre un colchón de polvo rosado de aromas excitantes.
Ya a las puertas del hormiguero, la rigidez de sus patas le señaló la naturaleza de aquel colchón rosado.
Claro, ya era demasiado tarde.
Nuestro destino, suele ser irremediablemente trágico.


Palabras con espacio

Hoy m puse a escribir, como todos los días, como toda la vida, un cuento, un poema, no interesa, pero con suficiente espacio interior como para que en él cupieran todos los desgarramientos del alma, los colores del ocaso y de los ensueños, las desvaídas esperanzas, el chispazo de un encuentro feliz.
¿Para qué? Sólo para que la muerte no tenga la última palabra.


Alba Omil
Yerba Buena, Tucumán, Argentina

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Muchas gracias por pasar por aquí.
Deseo hayas disfrutado de los textos seleccionados en esta revista literaria digital.
Recibe mis cordiales saludos y mis mejores deseos.
Analía Pascaner