lunes, 12 de mayo de 2008

Sara Vanegas Coveña

brisa melancólica que arrastra historias perdidas de antiguos oasis. rostros
velados y lunas en los balcones
(la gloria de unos ojos de miel que aún me persiguen en el temblor ausente
de una palmera eterna
desde hace ya tanta arena)

......* * *

y vuelves a mí con los brazos floridos
arena y noche
tu boca me susurra historias encantadas
(antiguos mares y retamas
cielos que verdean en tus ojos dorados)
la oscuridad avanza:
sólo la luna sola en estas líneas

......* * *

voces ásperas, canto de miel amarga
la nostalgia enciende luminarias en las altas cúpulas mientras recorro
interminables jardines que perfuman el aire con alhucemas, geranios y
jazmines. me dejo embriagar por el recuerdo de sus ojos lejanos. y hay un
trotar de aventuras en mi sangre adolescente. reclinada a la sombra de la
antigua torre almenada

cerca del mar. más cerca de las dunas

......* * *

Ave del Paraíso
A Um Kalsum

en tu voz anida un pájaro celeste
en tus ojos paisajes imposibles
palmeras y ciervos dorados
cantas
y el desierto es un campanario bajo el cielo
rosas salvajes peces
aguas cristalinas

mi corazón, breve nota en tu lengua de fuego

Estos poemas pertenecen a La Flor de Arena, Cuenca - Ecuador, 2004

Sara Vanegas Coveña, Embajadora Universal de la Paz - Ecuador
www.uazuay.edu.ec/publicaciones/sarav/sv.htm


*************************************************
Dadme un punto de apoyo y levantaré el mundo.
Arquímedes


*************************************************

2 comentarios:

  1. Muy preciosos y tan cálidos, tus poemas, como ayer, como siempre, Sara.
    Un abrazote de Marta

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias por tus palabras Marta, y gracias Sara por tus poemas sentidos, es un gusto incluirte en con voz propia.
    Un cariño
    Analía

    ResponderEliminar

Muchas gracias por pasar por aquí.
Deseo hayas disfrutado de los textos seleccionados en esta revista literaria digital.
Saludos cordiales
Analía Pascaner