viernes, 25 de septiembre de 2009

Darío Leiva

-Córdoba, Argentina-

Cuadragésimo


....................Yo te conocía sólo de oídas,
.....................pero ahora te han visto mis ojos”
.................................................Job 42.5

He visto emerger el sol en las lágrimas del ave
deshilvanando la fronda
en los aromas de sombra apetecibles del sauce.

He visto morir la estrella ante brillos desafiantes
apresando la hojarasca
y partículas de nácar aproximarse al instante.

He visto flotar la lluvia con cascabeles errantes
y un son de amante piedad
con silencio de humedad entre miércoles y martes.

He visto llorar la luna por el crespón del oasis
intemperie castigada
y la flor de la araucaria en la piel del mestizaje.

He visto cúmulos rojos con rumbos septentrionales
letales magulladuras
y una inefable criatura profetizando mi clave.

He visto un mendigo hoy que no quería mirarme
iba cargando una cruz
hoy he cruzado a Jesús en el medio de la calle.


Cuarto

.................... “Como el lirio entre los cardos
......................es mi amada entre las doncellas”
.............................................Cantares 2.2


Soñé ser
huésped de tu boca
torbellino en tus laderas
inhóspito suspiro
clavel de hierba.

Limítrofe custodio
helecho de tus huellas
materia imantada por tus ojos
delirante atrapado en tus fronteras.

Pero soy desagüe de lamentos
sepultado nogal
isla desierta
poeta que se muere entre sus versos
centinela de un amor que nunca llega.


Séptimo

.............Yo me acuesto y me duermo,
.............y me despierto tranquilo porque el Señor me sostiene”
.............................................................Salmo 4.6


Me perdí en tu territorio
en la comisura de tus signos
en la magia de tus códigos no escritos.

Me llevas por la cornisa de tu sueño
experimento la metamorfosis
te apoderas de mis vísceras
tienes la voz azul oscura casi negra
hueles a silencio con música de arena.

Me haces conocer el colmillo de la luna
me muestras el rectángulo del sol
juegas con imágenes a piedra papel y tijera
y al sumergirme en tu mar de inspiración
mi soledad esboza sus poemas.


……………Poemas del libro Equinoccio XXV (Córdoba, noviembre 2008)

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La ciencia moderna aún no ha producido un medicamento tranquilizador tan eficaz como lo son unas pocas palabras bondadosas.
Sigmund Freud


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2 comentarios:

  1. Y qué decir de la poesía de Dario Leiva, si su voz poética me acompaña todo el tiempo. Un abrazo querido amigo y gracias Analía por publicarlo en tu revista.

    Lily Chavez

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  2. Mi querida Liliana:
    Muchas gracias por tus palabras reconfortantes hacia un amigo y tu compañero de tareas.
    Para mí es un enorme gusto contar con la voz de Darío, por primera vez en 5 años...
    Un abrazo y mi cariño
    Analía

    ResponderEliminar

Muchas gracias por pasar por aquí.
Deseo hayas disfrutado de los textos seleccionados en esta revista literaria digital.
Saludos cordiales
Analía Pascaner