No claudiques
musa etérea
Embriágate
del vino
sublimal
de los poetas
Ronda
las mesas
somnolientas
de
los bares
Danza
la sinfonía exacta
de la madrugada
Garabatea
signos
inconclusos
en paredones furtivos
de suburbios
olvidados
Donde el sol
de noche
penetra
y
transfigura
la corpórea
simetría
de los
tantos
naufragantes
en
este mar
incesante
ávido
de gaviotas
y
metáforas.
Musa invisible
portadora
de informes clandestinos
Mujer noche
Mujer paloma
Mujer silencio
No claudiques
Aquí viene el día
a rendir cuentas
de las horas
del crepúsculo
del cual
partiste
En su nave de viento
y aire
te llevará solemne
hacía su morada
de esferas y
estrellas
para descender en una
vuelta más
de tiempo
para
comenzar
de
nuevo.
Osvaldo Risso Perondi
Bialet Massé, Córdoba, Argentina
Poesía, celebración, musa invisible haciendo girar al mundo...
ResponderEliminarBravo Osvaldo. Gracias por tu trabajo de tantos años ofreciéndonos tu Mapuche... Abrazo grande
Muchas gracias por tus apreciaciones, Alfredo.
EliminarMi abrazo y mis mejores deseos
Excelente Osvaldo!! Impecable "pedido de auxilio" para quienes dependemos de las musas
EliminarMuchas gracias por tus apreciaciones, María Alicia.
EliminarMi abrazo y mis mejores deseos
Gracias querida Analía, por publicarme.
ResponderEliminarSiempre es muy bien recibida "Con Voz Propia". Abrazo.
Siempre un gusto compartir tus letras, Osvaldo, en esta revista literaria siempre tienes un espacio.
EliminarMi abrazo y mis mejores deseos
Muchas gracias a vos, Osvaldo, por confiarme tus poemas para compartir.
EliminarCariños
Tu escritura es admirable!
ResponderEliminarDa mucho placer leerte. Gracias por darnos tal vez, mucho de ti
B. Caserta
Muchas gracias por tu lectura, Beatriz.
EliminarCariños y mis mejores deseos