Perpetrada por el título
el poema ya está preñado de muerte
pero aún con atrevimiento.
En la casa espectral
en la que pisé la alacranada superficie de pinotea
con un pie confuso
me arrastraba por el pasillo
hacia una luz de luna
allí, en la penumbra hiriente
-donde durante las mañanas
el sol jugaba
con los grandes ventanales del living-
la conversación se escurría
chorreaba como una sombra más por las paredes.
Mi padre estaba allí
pero no conseguía verle la cara.
Era él, aunque diferente
vestía un pullover escote en V
le susurraba algo a mi madre en tono apesadumbrado
y a la vez con un dejo de indignación.
La imagen se fue fundiendo en negro
a medida que ella se acercó
lo rodeó con sus brazos
lo cobijó como a un hijo perdido.
Pensé que despertaba
que volvía nuevamente
a aquella mañana de mi cumpleaños
no sé, quizá el sexto.
El día se abría a la primavera perfumada
hasta que la tormenta comenzó a silbar
levantaron vuelo las hojas como insectos enloquecidos
luego los gorriones y las torcazas
papeles, ramas secas
algunas revistas de Isidorito Cañones
el polvo entre los árboles del patio
mi ñata contra el vidrio
que se enfriaba inexorable
abrir y cerrar los ojos
los espectros danzaban
arrojando las últimas hojas invernales
como una blasfemia
el remolino se hizo consistente, se abrió:
sentado
yo dibujaba impertérrito
sobre el suelo de tierra
como si no hubiese nadie
en esa fiesta fallida
dibujaba con un palito lo dibujado.
Intuí
no puedo jurar que haya visto aquello que dibujaba
y sigo sin recordar
pero supe aún negado de posibilidad
que no dibujaba ni presente, ni pasado.
¡Los tiros!
Las explosiones secas ¿una? ¿dos?
se llevaron todo
aunque siempre algo queda de las pesadillas
al menos hasta el primer café de la mañana.
En la borra
en el fondo del pocillo
no hay, no quedó
ningún dibujo interpretable.
15/8/23
Las cucarachas
Quizá no creía
en las oscuras cucarachas
que se ocultan
entre grietas verduzcas
Tal vez el tiempo de uno pasó
o solo dejó un rastro volátil
la huella de una babosa
En una de esas
la vía láctea es la baba de un caracol eléctrico
que sueña
con un viaje por la sombría eternidad
Ya no sé
no sé si tendré la oportunidad
de levantar una baldosa
mirarme
cara a cara
con esa cucaracha
que el tiempo me devuelve
como otra ilusoria pero efectiva
oportunidad.
30/7/2023
Jorge Dipré
Córdoba, Argentina
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Muchas gracias por pasar por aquí.
Deseo hayas disfrutado de los textos y autores que he seleccionado para esta revista literaria digital.
Recibe mis cordiales saludos y mis mejores deseos.
Analía Pascaner