Muda la piel enroscada en alas
y la noche no encuentra reparos.
Tal vez, mañana.
Tanta ceguera como si el vaivén del regocijo
se hubiera acabado
y no quedara más que el corazón helado.
* * *
Allí donde somos libres
Donde lo imaginable no tiene frontera
y roza las manos del zapatero
Territorio de innegable libertad
Iluminados
Como los campos de maíz
regados de sol
Como la penumbra en ciernes habitada
Como caminar x la brisa
de labios en primavera.
Falsa encrucijada la utopía de las pestañas
y mi desconcierto x lo q fuimos
y x lo que queramos ser
18/12/21, plaza
250
Pues sí, es 21 de junio
y yo sentada en mi silla matera,
mirando la carqueja que no muere
que no termina de morir, vislumbrando
la paz en Qhispikay,
sólo como aquí se siente
Como la paz de los vivos
y como la paz de los muertos
carcajadas
mi madre balanceándose en la hamaca
y murmurando “este es mi lugar en el mundo”
y yo observo
miro el Champaquí helado,
miro el cielo despejado de mí
despejado de todos
esperándonos
Qhispikay, 21/4/24
253 Lisboa
Cómo no amar en Lisboa?
Donde las callecitas coloridas
terminan en tu mano
donde la luz se pierde en el agua
donde los mosaiquitos por doquier
alegran las almas
donde las escaleritas sin fin te llevan al sol
donde mi cintura, cegada por el azul del cielo,
se pone gafas
y Fernando Pessoa termina en mis zapatos.
Lisboa Alfama, 18/3/24
Porto, marzo 2024
256
Y la luna derrama lágrimas de sal
de un mar seco y mugroso
como el despojo de mis entrañas.
Y la soledad del chimango
llena de harapos que arrastra el camino
que va hacia la nada,
trapos sumergidos en miel o hiel
sin más que la búsqueda del horizonte prometido.
Septiembre 2024, Buenos Aires
257
El musgo de la calandria en su pico
la sal de la noche en la puerta
zozobra de la brisa eternizada
en la mácula del nunca jamás
Y así se vuelve a nacer o morir
No sé de qué lado estoy
qué es lo que más me toca
si la paz de lo inerte o la muerte de los cementerios.
Septiembre 2024, Buenos Aires
Irene Bompas
Buenos Aires, Argentina
Es un grata experiencia saber que alguien más ha visto a Lisboa con mis ojos. Muchas gracias.
ResponderEliminarAgradezco tu lectura, Max.
EliminarMi abrazo y mis mejores deseos