martes, 3 de mayo de 2022

Marta Zabaleta

Herencia 

                A Matisse 

Cuando mi boca ausente de la tuya 
ya no hable
y mis dedos en los tuyos 
ya no escriban 
sal en la noche y si lo quieres, 
mírame 
dormida para siempre en una hormiga. 

Si escuchas al atardecer un mirlo que te pía 
mientras descubres nidos en la madreselva 
o ves un huevo de pájaro roto en tu camino 
sonríele como siempre a la mañana, amigo 
y déjate acariciar por mi sonrisa.  

Como las hojas que el otoño seduce 
partiré vuelta sombra en noche umbría 
heredando mis huesos. 
A quien no me llore 
ni descuide mis flores 
le hablarán mis pescados 
y las ardillas 
todas las horas, 
pues muy vivas 
estarán mis venas 
en mis amados hijos, 
como si fuera ahora. 

15 de abril, 2005 


Canción del día siguiente 

Todo parece igual 
y el pajarito 
dice su pío pío 

La mañana 
sin sombras 
frío en la almohada

Una mujer herida 
y dos violadas 

La suavidad total 
toda negada. 

Vuelve la historia, 
y la memoria embriaga círculos 
que la enmascaran. 

Sobre mi cuello cuelgo 
esta otra rama, 
fruta y mañana. 


El desamor 

                  Al puente 

Como sería la vida 
si pudiera no tenerte tan dentro: 
saldría al jardín y vería las rosas 
deshechas por el viento anoche 
mirando a la tierra 
con siete pares de ojos de perro viejo 
a los pescaditos 
desnudos de recuerdos 
cuando mueven sus aletas
agitando la espera del sol entre las algas 
que no atrapan 
sino ilusiones viejas 
utopías quemadas 
respiraciones sin aliento 
y magnates con dinero a dos manos 
mientras el horizonte duerme traspasado de miedo 
la lluvia fría caída en un instante y después 
del trueno el run run del tren que se agiganta 
y me cede 
de su lecho la fe definitiva
de sus rieles la muerte razonada 
todo sería eterno silencio en la alborada. 

Epping, 5 de junio, 2005 


Marta Zabaleta 
Nació en Santa Fe, Argentina. Reside en Londres, Inglaterra 

2 comentarios:

  1. Dueña de una poética que sabe fluir entre lo cotidiano y la nostalgia, Marta Zabaleta no olvida poner su sello en la naturaleza ni en las rosas de su jardín. Gracias, abrazos a través de las distancias.

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