martes, 24 de marzo de 2009

Rosa Beatriz Valdez

-Catamarca (Argentina)-

El alfarero

Dejó lo que estaba haciendo y se secó el sudor de la frente con la manga de la camisa. Había trabajado sin descanso para terminar su obra pero no estaba satisfecho. La observó desde distintos ángulos mientras pensaba: ¿qué le falta para ser perfecta?
Se inclinó sobre la estatua y –acercando sus labios a la boca de arcilla- con un soplo divino le dio vida.

Gajes del oficio

En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, vivía hace mucho tiempo un hombre que era el hazmerreír del pueblo. Desde niño su padre le había enseñado los secretos del oficio, pero el “ponja” nunca pudo borrar del mapa –con jabones ni solventes- el nombre de ese lugar que era una afrenta para su cargo de “Tintorero Mayor del Reino”.

Insomnio

La barca era un potro encabritado en el mar turbulento. El capitán no podía dormir y decidió contar ovejitas. No le dio resultado. “¿Y si pruebo con otro animal?”.
Se pasó toda la noche contando monos, palomas, gacelas, leo-pardos… que saltaban el cerco de dos en dos. Se durmió al amanecer, justo cuando les tocaba el turno a los elefantes. ¡Ay, pobre Noé, no se despertó jamás, murió aplastado!

El avaro

El enamorado, tomándole las manos a su amada, exclama: “¡Tu piel es de nácar, tu pelo de oro, tus ojos de esmeraldas, tu boca de rubí, tus dientes son blancas perlas…! ¡Ay, amada mía, eres mi joya más preciada y no quiero que nadie arrebate mi tesoro!”.
Ella niega con la cabeza y sus bucles rubios se agitan levemente. El enamorado la contempla un instante extasiado y la vuelve a guardar en la caja fuerte empotrada en la pared del escritorio.

…..Este último texto fue tomado del libro Monoambientes (noviembre 2008)

*************************************************************
El grado de ignorancia propia que admite un docente es un buen indicador de su eficacia pedagógica.
Luis Taborda

*************************************************************

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Muchas gracias por pasar por aquí.
Deseo hayas disfrutado de los textos seleccionados en esta revista literaria digital.
Saludos cordiales
Analía Pascaner