viernes, 29 de noviembre de 2013

Oswaldo Roses

-Torremolinos, Málaga, España-


Era aquel campo

Era aquel campo. Era
boca que soñaba
cómo yo le hablaba
a la primavera.

Era como un guiño
que se acostumbraba
-mientras me pensaba-
a cosas de niño.

Era de luz rosa…,
revivir del tallo,
mirada en ti, hermosa
tan clara de mayo.


Objetivo

Poco a poco comprenderemos la noche
tras tanta ilusión con raza de pájaro.
Será poco a poco
como tu fe
y como tus labios;
será poco a poco,
a duermecaricia niña,
ahondando con altitud cercana
la tan luchada dignidad,
todo lo que se enamora por solo…,
por solo -mismísima- entrega
hasta salir nuestro Sol.    


El todo que nos has creado

¡Sí!, la luz sólo puede conocerte
que está en el todo que nos has creado
y es el camino del valor amado
lleno de vida hacia donde verte.

¡Dios!, para dar tu voz por merecerte
antes en alma he de soñarme guiado
por ti y, así, ser rostro enamorado
que a alma alumbre y tu verdad acierte.

Ya sólo quiero para amar tu aliento
que él avivará nuestra alegría
porque él purifique un sentimiento;

ya sólo, ¡Dios!, lo que tu don envía
de amor llamando - ¡sí!, como lo siento -
con toda la ilusión del alma mía.



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La falta más grande es la falta de intentar.
William Arthur Ward
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