miércoles, 23 de enero de 2013

Nidia Orbea


-Santa Fe, Argentina-

Cuenco cristalino…

Sin cuenta las añoranzas…
Blancas piedras y agua transparente.
Símbolo de pureza la inmaculada azucena.

Soporte casi mágico el espejo
y reversiones de planos sensitivos.

Cuenco cristalino…
Sublime confluencia del AMOR
revelado año tras año en las miradas.

Resonancia de la celebración del domingo 27. Gratitud a Cristina Baranoski - Noviembre de 2011


Zulma, la brujita…

Talento en fecunda pausa.
Blancos retazos y negro paño.
Delicada puntilla. Roja y fina cinta.
Hilachas de arpillera, sutil tul lila.
Ovillito de rizada y oscura lana.
Pequeña valva de lejano mar…
Semillas y tres esferas:
blanca una, verde la otra,
transparente la más pequeña.
Dos hebillas de dorado metal.

La imaginación esbozó la imagen.
Puntada tras puntada y leves pinceladas.
Cabeza, cuerpo y extremidades
pronto generaron la primera sonrisa.
Liviana capa negra tornasolada
con puntitos y pequeñas flores.
La bruja sin verrugas ni calderos
con sus grandes zapatones
esperó que llegara su hacedora
con la original escoba
aparentemente voladora.

En la Feria del Sol y de la Luna
el malabarista atraía con su rutina.
Entre sahumerios y títeres
la flaca brujita se destacaba.
Misterioso pacto entre los duendes.
Desde la Ciudad de los Distraídos
en el País de los Contrastes…
viajará en avión la brujita Zulma
sin cuenta… kilómetros hacia el noreste
como integrante de la mágica “Cofradía”
que promueve el AMOR y la ALEGRÍA.

El Océano no separa… ¡Une!

28 de mayo de 2012. Dedicado a Zulma Wernli


Meditación cerca de paraísos…

Sigamos las señales del Duende Azul
y avancemos por senderos desconocidos.

Inquietas e inquietantes hormigas
de sol a sol cargarán provisiones.

Lento será el crecimiento del paraíso.
Ocultas raíces necesitan agua y nutrientes.

Liláceas flores anunciarán el fecundo ciclo.
Inconfundible aroma las delatará desde lo alto.

Lozano y bello follaje cubrirá las ramas
portadoras de la savia bienhechora.

Armonía perfumada en la mirada cercana
y el Infinito abarcando todo el Misterio.

Amarillentas hojas serán el preludio
de inevitable ciclo de deshojamientos.

Lucirán los frutos su mutación silenciosa:
sobre la tierra fértil multiplicación de la especie.

Quieto en la rama el pájaro es vigía
de firmes horquetas donde dejó su nido.

Si en la tormenta un rayo aniquiló su fuerza
seguirá majestuoso desafiando a los vientos…


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La esperanza del bien es ya un gran bien.
Constancio Vigil


2 comentarios:

  1. Qué añoranzas de duendes, del mundo azul que no conocemos, pero extrañamos...Me transportó...encantador.

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    Respuestas
    1. Gracias querida Graciela
      Un abrazo
      Analía

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Analía Pascaner