lunes, 26 de abril de 2010

Antonio Andrade

-México-

Dejé migajas en la cama


Dejé migajas en la cama
para no olvidarme de ti

dejé la ropa regada
mi maleta abierta de par en par
dejé correr el agua de la ducha largo rato
la música fuerte

dejé migajas en la cama
unas cuantas nada más
esperando levantarme a media noche
refunfuñando por tu risa
limpiando la cama
y de nuevo dormir de tu lado
donde puedo abrazarte
donde muy probablemente
mañana
habrá migajas de vuelta

dejé migajas en la cama
y apilé los libros en la silla
saqué mi guitarra
y junté los papeles
los dejé a la vista

dejé migajas en la cama
pero sólo de tu lado
por si acaso regresas
para así poderte hallar completa
para así poder soltarte
y si es que acaso no regresas

dejé migajas en la cama
para así nunca olvidar.


Punto de fuga

Allí donde el viento se vuelve
donde el cielo se enreda a las piedras
donde baja el mar a remojarse
y se cuelgan las estrellas

allí donde las horas se dislocan
donde encuentra la paz su extravío
donde acaban los embates del silencio
y nace el eco que inunda el vacío

donde el sol se incorpora y se incendia
donde a veces la luna se llena
y la noche se bebe de un trago la amargura

allí donde las nubes se remiendan
y acumulan tristezas
donde el beso de las flores abraza a la tierra
donde cada pesadilla se desnuda
donde todas las palabras se enamoran
donde al pie de la ventana me encuentro
intentándole hallar
el principio y el fin al horizonte

donde quiera que estés
allí donde apunto y no alcanzas a ver
donde todo comienza y acaba
no sé
es donde quizá te espero.

…………… Del poemario Dejé migajas en la cama

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Si apuntas hacia las estrellas, puede ser que no alcances alguna, pero no terminarás con las manos llenas de lodo.
Frank Martin


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