lunes, 20 de septiembre de 2010

Ricardo Mastrizzo

-Andino, Santa Fe, Argentina-


todo ronda en la palabra . . .
cada árbol tiene nombre como tiene voz propia el canto
cada minúscula parte de un todo tiene nombre
tiene alma si al alma canta
Uno veía su estatura
y en los brazos crecían sus nidos.
En las anginas llamaba a Dios
porque no eran hombres.
(llamábamos milagro)
No quedan muchas cosas
en la memoria.
O tal vez queda todo.
Uno que llamaba a la fe
llamó a la paciencia de Dios.
Uno que aún en la derrota
cantaba,
que hoy de brazos mide el cuerpo grande
pequeño.
Uno quisiera morir lejano de lunas
entre sus brazos
y soñar posible entre sus ojos
arrullando futuro.
Por eso pronuncio
no apostarle a la vida
y que jueguen otros al luto
quienes lleven esclavos
en sus memorias.
A ellos, los míos,
les pertenece la continuada página del libro
que uno escribe bajo el sol fecundo.
O el destierro.


……… * * *

ni hay duendes de colores en mi boca
serrucho algo de nostalgias
por si
o por sino
por la boca muerde
hago un paréntesis de vez en tanto
obligando pajarear bajo fuego
mientras las raíces levantan el suelo
y los taparrabos en el horizonte se pintan de almizcle
con el fin del día
se enfría la noche con el pan
paciente de revuelo
antes tierra
semilla
cosecha
molino
boca
no vendo ni un poquito así de mi hábitat
pues el aire sin alambrados no le escapa al destino


……… * * *

recorro caminos como recorro el verso
ando en andas de la vida porque la vida ama.
y uno encuentra el prohombre en el viento
y más estrellas sin humedades que sueltan lágrimas del tiempo
cada flor es una partícula de miel y futuro
amo el poema que con razón queda en la sangre
allí la pluma del alma
y vuelve la niñez no perdida y el anciano vuelve a la madrugada
vuelve el mendigo al cartón
labriego por el pan perdido

es mendigo el poema

andamos en los andares a veces idos por ir a ninguna parte

blando es el cansancio por duro
cuando los brazos tuercen la traición.

(busco presos egoístas y llega una noche sin sombras)
temblares en los ojos guiñan un panorama azul
un gorrión no vuela por volar a una margarita que deshoja.
el poema . . . esa parte interna y tierna con la palabra
venida a no menos cuando estamos ante la serenidad
de las cien preguntas y un verso ido.

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A veces estamos demasiado dispuestos a creer que el presente es el único estado posible de las cosas.
Marcel Proust

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3 comentarios:

  1. Qué maravillosa poesía, no hay palabras para describir esta gran catarata lírica, este lenguaje de evidente entrega poética. Un himno de celebracion, una senda metafísica, un ahondar en el océno lírico que es un canto total Felicitaciones al poeta y a Analía por esta publicación Irene Marks

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  2. Acabo de comentar estos poemas y me salió como error en la página, por lo que no sé si salió el comentario. Quiero solamente señalar que esta es alta poesía,de un Walt Whitman argentino. Celebración y metafísica se unen en esta poesía maravillosa. Saludos poéticos Irene Marks

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  3. Querida Irene:
    Muchas gracias por tus conceptos tan elogiosos hacia la poesía de Ricardo.
    Lamento que te ha dado error, aunque ha salido bien tu primer comentario. Ciertas cosillas de los blogs nos superan, verdad?
    Mi abrazo
    Analía

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