lunes, 20 de septiembre de 2010

Mary Acosta

-Buenos Aires, Argentina-

A boca cerrada

A boca cerrada tensa su armadura
sobre la máquina del miedo,
sus ovaladas neuronas
acunan naufragios y grávidas ausencias.
Sobre musgosas rocas
cuelga su alquitranada infancia.
Las esquinas calladas retenidas en sus tímpanos,
pierden su metamorfosis prometida.
Invitado al convite turbio de sus muertos,
coexiste entre los puentes calcados del ahora,
envoltura de corto viaje disfrazada, que a boca cerrada
memoriza la existencia entre un yo injertado
y la presencia subversiva, de la última palabra.


Renacimiento vertical

El silencio en vertical se refugia en su rústico vacío.
Cabalga sin destino sobre el recuerdo inaudible de múltiples voces rotas
que agonizan de luz en luto irreverente.

En apenas instantes,
el cuervo sin memoria libera de su pico
el feroz soplo de olvido con la muerte.
Con manos de pájaro herido, ella asiste al ensayo de su propio naufragio,
Y es testigo sin rostro de verdades calladas y ocultas en el vientre de la vida.

Dura ha sido la condena, por no haber sabido medir el tiempo a su medida.

En concesión,
una lágrima cambia de piel,
dando finalmente sepultura a las cadenas que ataron vulnerablemente
el último grito original retenido en los misterios del origen.

Hoy renace el silencio en vertical
y recobra su centro de existencia,
y aunque lleva el nombre de gota acorralada,
procura restaurar nuevas palabras muertas.


Acrobacia sálmica

Atardece en mí,
ante el desnudo audaz de los espejos.
Desgrano la penumbra hambrienta
vistiendo un traje de epílogo,
sobre la fina piel gastada,
que expulsada en siete gritos
desarma cóncavos domingos de abril.
Detrás del músculo agotado,
la acróbata libélula
confabula el vuelo,
en mitad del geodésico instante,
inventando el hálito de Dios resucitado.

*************************************************************
Si no tienes la libertad interior, ¿qué otra libertad esperas poder tener?
Arturo Graf


*************************************************************

2 comentarios:

  1. "Dura ha sido la condena, por no haber sabido medir el tiempo a su medida." Tanta sabiduría desplegada en estos poemas de Maryta!!!!! Felicitaciones...

    ResponderEliminar
  2. Querida Graciela:
    Muchas gracias por acercarte a leer los poemas de Mary.
    Mi abrazo
    Analía

    ResponderEliminar

Muchas gracias por pasar por aquí.
Deseo hayas disfrutado de los textos seleccionados en esta revista literaria digital.
Saludos cordiales
Analía Pascaner