viernes, 11 de noviembre de 2011

Luis Alberto Taborda

-Tinogasta, Catamarca, Argentina-

La luz

La quebrada despide
una luz filosa
que llega como chairada.

Y en el fondo del valle
el atardecer se tiende,
hasta desangrarse.


El río

Padre río, olvidado dios,
que sin tregua vas pujando tu destino.
A la vera de tu cauce
yo te miro crecer y descrecer.
Y asumo el desvelado pulso
que te lleva hacia el incesante
tráfago en donde tu vida líquida
….se desparrama.

¿Quién eres? Pareces preguntarme
cuando pasas convertido en caudal espeso
de arcillas rojas en la corriente rumorosa.
Te respondo: soy el que asomado
a tu lecho espera descubrir en él
parte de su propia e infinita memoria.
Y el que siente tu historia andariega
como un eco prolongado de la suya.

Yo también voy, ensimismado y solo,
atento el corazón hacia todo horizonte,
pujándole a la suerte desde un origen remoto.
Y sin saber qué aguarda
más allá del cierto e inevitable
….y último recodo.


La paradoja

………………………a Jorge Campillay, en la
………………………noche de las Cordilleras

….Ah, la noche es tan frágil…
acaso un mero sobresalto de la magia constelada

Por eso yo me asomo en sus orillas
hacia el abismo infinito
procurando un alba indecisa

Y al vino lo aúpo en mi regazo
para que me enseñe a ser un hombre
desgarrado entre estrellas y cenizas


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Descubrir con precisión lo que no ha sucedido ni va a suceder es el privilegio inapreciable de todo hombre culto y de talento.
Oscar Wilde

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2 comentarios:

  1. "el atardecer se extiende hasta desangrarse" que imagen maravillosa

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  2. Gracias por tus apreciaciones, Anteros.
    Un saludo cordial, que estés muy bien
    Analía

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Analía Pascaner