viernes, 11 de noviembre de 2011

Rubén Vedovaldi

-Capitán Bermúdez, Santa Fe, Argentina-

Palabras en el verso *

Para escribir un poema solamente hay que poner palabras- dijo el crítico-,
lástima que yo no sepa poner palabras en el verso con toda el alma,
porque no tengo más palabras que las que pongo para señalar
lo mal que escriben los poetas y lo mal que leen los lectores.

.................................................................. * Cuento inédito

Sabor y saber

Una doncella hace dos panes en el horno de su corazón;
un pan de amor y un pan de rencor,
e invita a un joven pretendiente a cenar.
Sin explicar, pone ambos panes en la mesa.
-Prueba un bocado de cada uno y dime cuál te gusta más.
-¿De qué están hechos?
-Es mi secreto.
El joven probó ambos y dijo:
-Me gustan los dos.
Luego, la doncella trae dos jarras y dos copas y ofrece.
-Prueba un trago de cada una.
En una había puesto sus lágrimas y en la otra su risa, pero no se lo dijo.
El joven sorbe de una copa y luego de la otra, sin mudar de semblante.
-¿Cuál te gusta? –le pregunta ella.
-No me disgusta ninguna –dijo él, confuso.
A los postres, brindan por el futuro de ambos y
la doncella lo despide para siempre.
No se lo dijo, pero lo despide para siempre porque ella busca para
esposo y padre de sus hijos
a un hombre que sepa distinguir entre el amor y el sufrimiento.


La pregunta y su ciencia

Un maestro siembra una pregunta en el campo fértil de los alumnos curiosos.
De la pregunta brota una ciencia que extiende ramas y frutos por todas partes.
La gente estira su mano y se sirve lo que quiere.
Viene un gran inversor y compra todo el campo de los alumnos curiosos y pone alambrado en todo el campo y pone precio en moneda fuerte a la ciencia y a todos sus frutos.
No conforme con eso, ofrece comprarle al maestro todas las preguntas que de aquí en más se le ocurran,
Desde ese día al maestro ya nunca más se le ocurrió ninguna pregunta.


Sueños robados

Un ladrón se gana la vida robándole sueños a los pobres para vendérselos a los ricos y a los creativos publicitarios que perdieron la capacidad de soñar por sí mismos.
Los pobres ahora sin sueño dejan de jugar al quini seis, dejan de votar en las elecciones y dejan de ir a misa.
Los ricos sueñan números y juegan en el casino y ganan fortunas.
Apuestan a caballos y siempre ganan.
Sueñan que sus amores siempre posibles se les vuelven inalcanzables y empiezan a vivir amores inalcanzables y ya no saben qué hacer con su dinero ni con sus cuantiosos bienes porque se los quieren regalar a los pobres y los pobres sin sueños ya ni dinero quieren.


Minerales

Un cascote le dice a una piedra: te amo.
Pero el corazón de piedra de la piedra no responde.
Loco de pena, el cascote se arroja al abismo y se hace añicos.
Otra piedra, de corazón loco, se enamora de un cascote, pero el cascote no le corresponde y la deja dura.


Diario de pájaros

Un gato compra el diario de los pájaros y se entera de que una bandada pasará la noche en el bosque vecino.
El gato duerme la siesta y se relame en sueños por el festín que se dará más tarde.
Al caer el sol el gato entra sigilosamente en el bosque. Ve pájaros durmiendo en la copa de un lapacho, trepa y caza uno mientras los otros huyen.
Luego se interna más y caza otro en la copa de un paraíso sombrilla y luego un tercero y un cuarto y un quinto hasta que se llena el estómago con la bandada de pájaros.
Al otro día, manda poner un aviso en el diario de los hombres:
Vendo plumas para almohadas y colchones.


El arreglador

Un muñeco se gana la vida arreglando hombres rotos. Le llevan un soldado roto por la guerra y lo recompone, una mujer rota por amor y la arregla, un borracho roto de pesadillas, una loca rota de pájaros celestes, un sillón de ruedas roto de niño triste y los repara.
Un mal día le trajeron un buen Dios roto en mil pedazos por la ingratitud eterna de sus hijos, pero a ese todavía no lo pudo arreglar.

*************************************************************
Nada necesita tanto una reforma como las costumbres ajenas.
Mark Twain

*************************************************************

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Muchas gracias por pasar por aquí.
Deseo hayas disfrutado de los textos seleccionados en esta revista literaria digital.
Saludos cordiales
Analía Pascaner