sábado, 28 de mayo de 2016

Anabel Vera Suárez


Un lugar escondido

El lugar donde no salgo el amor no entra
Del otro lado celebran la primera
prueba del beso.
Abro la ventanilla, el agua corre sin ser vista.

Hay una lista de amores
haciéndome feliz.
Busco la salida y agregarle el último nombre
miro dentro del espejo, corre tan rápido
el rostro que me previene
del encierro.


Camisa nueva para mi jefe nuevo

Detrás de tus ojos llenos de malicia, bocas inocentes piden ayuda.
Detrás de tus manos insaciables, los preclaros sobre los muros
reclaman las sobras cuando retiras la mesa.
La fila se hace enorme después de conocerte
porque visitas los lugares dispuestos a tu forma
y vuelves a caerte donde te sientas todo el día
y violas la joven inocente, la prostituta, la que trabaja todo el santo día
y ve tu cara brillante, cerca de su cara sedienta de venganza.
Detrás, está la película hecha regalo, un personaje indestructible.
Ahí guardas los paquetes limpios, recoges las ganancias
después de haber observado el escape de veinte balas.
Detrás de los santos cuadros, esperas restregarte con los otros
hombres iguales a tu forma, sexo y sociedad, lema detrás de la tribuna.
Detrás de tu cuerpo hay miles de cuerpos esperando la salida
sacar las pistolas adornadas, y luego cambiarse la camisa.


Amor de rosa en verso triste

Amor de rosa en verso triste
disecado como el insecto
que espera ser cargado por las hormigas.
Te arrastras por la esquina última del piso
casi rozando la calle.

Amor, eres esta juventud perdida,
memoria hecha vista hacia lo lejos.
¿Te acuerdas de la forma que tomaste?
Casi podías volar como alondra en mis mejillas.

Amor si tu cuerda aun sonara
cuánto me costaría ahora pedirte
sentada frente a estas rosas
me tomaras por sorpresa.

Ya levantando mis pies en el aire
un pétalo blanco cae,
miles de pétalos le siguen
y la rosa triste se guarda
detrás de las paredes.


Con tus manos

                         A Marco. Por estar más allá de mi ser.

Dentro del pecho la llama sale en busca del beso,
El beso ausente que lleva el aliento
A rendirse en los recuerdos de tus labios.
Dentro de mí circunda la vida, lleva coraje
Lleva tus manos y aquel espíritu salvaje que aprendí
A descubrir fuera de las calles.
Dentro de mí me nacen alas, alas que tiemblan
Como si el frío nocturno quisiera robármelas.
Dentro de mí se esconde tu amor hecho luz,
Anda suelto sin reconocerse, como el ave desprendida
Que está en la piedra y teme lanzarse sobre el barranco.
Dentro de mí está tu calma hecha cuerdas
Como un colibrí que canta y canta esta mañana.


Anabel Vera Suárez
Cuba

2 comentarios:

  1. Distintos temas y todos atraen, buenos poemas, un gusto leerlos
    Betty

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Agradezco tu lectura, querida Betty.
      Cariños
      Analía

      Eliminar

Muchas gracias por pasar por aquí.
Deseo hayas disfrutado de los textos seleccionados en esta revista literaria digital.
Saludos cordiales
Analía Pascaner