miércoles, 23 de marzo de 2016

Jaime Icho Kozak


Abrázate fuerte

El encanto no alcanza
a redimir al alma de su vida.
Soñar recicla leyendas
compañeras del reposo.
Cuando el viento me lleve,
partiré si saber qué epitafio
se escribió en la arena.

Obrero de escarlatas voces, excavo sabidurías
semejantes a la floración errónea en jardines que desde mis ojos
de huésped no conoce hasta dónde estuvo a la intemperie.

Las letras dan a cada cual,
recuerdos de su futuro.

Mientras cabalgas sobre mis músculos,
abrázate fuerte, mi corazón
fluye en viejos libros recién inaugurados
en el inédito asombro de los finales.

Los paisajes huyen, los rostros se condensan
contra ventanas de casas que jamás habité.
Recuerdos giran impasibles
desvaneciendo temblores en mis manos.
El vuelco de algunas vidas
cambia extrañamente las distancias,
acumula olvidos y nuevos semblantes nacen a tiempo.

El libro ha comenzado.


Exilios como insomnios

Los exilios son largos insomnios,
espejismos,
memorias que el desierto arrastra atravesando el mar.
Allí donde lenguas innumerables
recorren oscuridades colgadas en paredes,
frases curtidas forman pieles
en juegos de acoplamientos,
despiertan mis cuerdas vocales.

En sueños vuelven peces que la sequía devoró,
cadáveres de espumas, ostras fósiles
saliendo por córneas humanas de azules balandros.

Entre un pueblo y otro hay pasos de lejanía,
gestos de tu boca me acompañan.

Todo destino humano tiene tareas por cumplir,
y trabajo como cualquiera
aunque no lleguen águilas de victoria.

En clandestinidad sumergida,
descubro que empezar
es aceptar que se vuelve a caer,
a trabajar con paciencia sobre la gravedad
de quien se arriesga a anticipar el vuelo.


Fugas del tiempo 

Allí donde los cuerpos esculpen bocas,
en rincones iluminados por el siroco, te espero.

En mutismos de pactos filmados
con sangre en cada pesadilla,
ritos privados
despliegan esqueletos,
frágiles ligazones
siguen caminos que no conozco.

Para poseer lo que no poseo,
debo recorrer rutas
para ser quien aun no soy.

Libero mi corazón
y sus vericuetos
en aortas de noches,
que callando se aproximan.

Mientras trabajo
invisibles herramientas
vigilo fugas de perversos,
polimorfos momentos.

Estilizo mi columna vertebral
en actitudes de quien ama,
sembrando pretiles en alertas sabidurías de ignorancia.


Poemas del libro del autor: Abrázate fuerte. Editorial Grupo Cero, Colección Poesía 2001. Madrid, 2016

Jaime Icho Kozak
Madrid, España

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