martes, 26 de agosto de 2014

Roberto Aflitto

Si Dios fuese…

Si Dios fuese mariposa,
en sus alas
estaría
el milagro
y alzaría
vuelo por el mundo
derramando
sabiduría y encanto.
Reinaría
una paz de colores
en la serenidad
de los llanos
y un amor
cual morada
en la tierra
del descanso.

Si Dios fuese mariposa,
¡qué hermoso
sería
que detenga
su andar
en cada mano!


El gigante

El gigante
a tientas camina
y tal vez a hurtadillas
echará raíces en el presente
sin más que conformarse
de estar a oscuras,
a sabiendas que de memoria
no se vive.
De hito en hito
comprenderá que la tierra
es un lodo postmoderno
y que en un tris
se le esfumarán las ganas
de recorrer punto por punto
los poros de la arcilla.
Verá en primer lugar
que ahora la vida
es una calesita al revés
y que al fin y al cabo
es el destino que a la postre
le dice que es mejor
que muera de súbito
que en última
aplastado por el tiempo.
Pero el gigante sigue allí,
tan obstinado como siempre
aferrado a un andén
que no sabe de tranvías.


Pasaporte de plástico

Quiero ser un pasaporte de plástico
para toda la vida,
un pasaporte
que a la vez sea el pase
a la eternidad,
a disfrutar
en los paisajes de la fantasía
y a despedirme
de la sangre que transita
con esa sombra que agobia.
¡Qué bueno es convertirse
en pasaporte de plástico
y refugiarse en la nada!
Sin nacionalidad existente
ni edad que transcurra,
sólo un plástico rectangular
reposado en el escritorio
del aeroparque de los vientos.
Sin embargo
ahora que soy un pasaporte
para toda la vida,
me siento tan solo
sin el despertar de las pupilas.


Aquí en mi pecho

Caen
las hojas de nostalgias
y vuelven los cuerpos
para hundirse
bajo la plateada sombra
en la vigilia
del cielo.

Caen
las hojas de nostalgias
y llevan un rumor
de golondrinas
de este septiembre
de tus besos,
donde no hay fronteras
ni misterios
y sólo un letargo
de quererte,
permanece
aquí en mi pecho.


Roberto Ángel Aflitto. Nació en San Fernando, Buenos Aires. Reside en la Ciudad de Santiago del Estero, Argentina


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Si la libertad significa algo, será, sobre todo, el derecho a decirle a la gente aquello que no quiere oír.
George Orwell
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3 comentarios:

  1. Hola Analía; hola Roberto. Gracias por esta galería de poemas, temas distintos pensados con hondura y dichos con espontaneidad, grata, muy grata lectura.
    Betty

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    Respuestas
    1. Muchas gracias!

      Eliminar
    2. Gracias por tu lectura, querida Betty
      Gracias Roberto, por permitirme compartir tus poemas en esta revista literaria
      Saludos cordiales
      Analía

      Eliminar

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Analía Pascaner