lunes, 19 de mayo de 2014

Robert Gurney

Shaw’s Corner

La paz es indescriptible
como lo es la vista
desde esas sillas
al lado de la puerta
de la casa de Shaw.

Mi hijo estuvo sentado
en una, yo en la otra.

Aspiramos el silencio.

Así nos comunicábamos
mi padre y yo.


La casa de empeño

La belleza tiene una casa de empeño
y acepta solo los corazones de los hombres.
Cuando llega el momento para redimirlos
la tienda ha cerrado.
   Chu Siang (1904-1933)

Fui en busca de la casa de empeños
en Bute Street, Luton,
con la intención de recuperar
el manuscrito
que contenía unos poemas
sobre una aventura sentimental.

Los había dejado allí
hace muchos años.

La calle ya no existía.
En su lugar
han construido una zona comercial
al estilo americano.


La caja

Hay un mercado medieval
en St Albans
los miércoles y los domingos.

Voy allí a buscar libros.

Hoy encontré
Rimbaud Complete 2002
y Dylan Thomas’s Wales,
sin fecha.

Rebuscaba
Carver, Ferlinguetti,
Bukowski, Corso
cuando algo me llamó la atención.

En los costados de una caja
se veían imágenes
de peras y manzanas
y la palabra GAUCHO
repetida muchas veces
y “Kleppe S.A.
Cipolletti, Río Negro”.

Apenas podía creer lo que veía.

“¿Qué le pasa?”,
me preguntó el puestero.

“Tengo un amigo
en Cipolletti”,
le dije.

“Suena a un sitio raro”,
contestó.

“Tengo esa caja
desde hace varios años”,
agregó.

“Debe cuidarla”,
le dije,
“Un día valdrá una fortuna”.


Un pájaro

Un pájaro está muriendo
en la pradera de Pope.

Lo recojo
deseando con toda mi voluntad
que viva.

Pero sigue muriendo.


Regalos

Es tu cumpleaños
toma,
es un regalo
de tu padre,
una mandarina,
caramelitos.

Es Navidad,
aquí tienes otro
y otro y otro.

Toma.

No quería regalo alguno,
quería que estuviera mi padre.

Pero no estaba.
Estaba en África e Italia
luchando contra los nazis.

Tal vez por esto
los regalos me entristecen.


Poemas del libro La casa de empeño y otros poemas. Colección Prometeo Desencadenado. Lord Byron Ediciones, 2014


Robert Gurney. St. Albans, Inglaterra


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La intuición es un don sagrado y la razón es su sirviente. Hemos creado una sociedad que honra al sirviente olvidando el don.
Albert Einstein
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