viernes, 4 de abril de 2014

Eduardo Espósito

La luna es una cruel amante

La luna se aleja de la tierra a 38 milímetros por año
3 metros cada siglo y
qué esperamos Amor para dejar las matemáticas y
                                                           el Word
y así salir a acariciarnos
Para untar nuestros dedos en la brillantina
Para abrir nuevos agujeros de gusano
en su cárcel tormentosa hecha de tiempo
No hay arrugas que curar
El miedo nos va tiñendo el pelo
Nos va haciendo parecidos
Esa vieja redonda
guarda un luto de grullas por nosotros
un milagro blando algunas noches
y el sexo carcomido
como un rayo secuestrado en dos espejos
No nos va a esperar
Vendrá a buscarnos la ladrona
y antes de retirarse a su molienda de huesos
ya estaremos deshidratados y en letargo
Casi hermanos de su prueba de exilio.

                                                A Robert Heinlein

*  *  *

Calidoscopio

Me voy cayendo al sol
Todos parecen darse cuenta
La hierba es fina
Mis manos transpiran soledad
                               ingravidez
La grave-edad desacelera para mí
con su manojo de arrugas
No hay cremas paliativas
para el cansancio de los materiales
Mi cuerpo es un satélite en desuso
Me voy cayendo al sol
como ellos
que encremados de espanto
reparten Pancután y botiquines
Ayer fuimos más que Dios
                          hoy somos pasto
Mis manos queman cromo
La hierba es inasible
                        Y el destino amarillo.

                                       A Ray Bradbury

*  *  *

Toda la carne es hierba

Un despertar como de pájaro
en la jaula equivocada
y colas en el super
a la hora en que derrapan
la fiebre y su museo
La casa dada vuelta
uncida a los recuerdos
(un Poseidón henchido de naufragios)

Con el día crujiendo en el rescoldo
Algo en la causalidad cambia de mano
Prolijas/ tempraneras
las hormigas del patio del vecino
me acercan sus carritos
(en furtiva procesión las Reinas Magas)

El bamboleo de la existencia continúa
Como Tarzán en las lianas
Nosotros en los pasamanos
Las culpas repartidas con cada amanecer.

                               A Clifford D. Simak


Eduardo Espósito. Reside en Paso del Rey, Buenos Aires, Argentina


---
Me volví loco, con largos intervalos de horrible cordura.
Edgar Allan Poe
---

2 comentarios:

  1. "un despertar como de pájaro en la jaula equivocada..." hermosas líneas de Eduardo. Gracias por tu trabajo, siempre generoso y constante Analía! por acercarnos en la poesía!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por tus conceptos elogiosos, querida Norma.
      Un saludito cordial y mis mejores deseos
      Analía

      Eliminar

Muchas gracias por pasar por aquí.
Deseo hayas disfrutado de los textos seleccionados en esta revista literaria digital.
Saludos cordiales
Analía Pascaner