martes, 27 de noviembre de 2012

Eduardo Galeano



El teatro mexicano de los sueños

Como todos los años, llegan los indios zapotecas a la meseta del Pedimento.
A un lado se ve la mar, y al otro picos y precipicios.
Aquí se desatan los sueños. Un hombre arrodillado se levanta y se mete en el bosque: lleva del brazo una novia invisible. Alguien se mueve como lánguida medusa, navegando en barca de aire. Hay quien dibuja en el viento y hay quien cabalga, majestuoso, al paso, arrastrando una rama entre las piernas. Las piedritas se vuelven granos de maíz y las bellotas, huevos de gallina. Los viejos se hacen niños y los niños gigantes; una hoja de árbol se convierte en espejo que devuelve hermoso rostro a quien lo mire.
El encantamiento se rompe si alguno no se toma en serio este ensayo general de vida.

…………......…………De Memoria del Fuego: El siglo del viento

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Yo creía que la ruta pasaba por el hombre, y que de allí tenía que salir el destino.
Pablo Neruda

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4 comentarios:

  1. El poema de Tejada Gomez es uno de los homenajes a nuestra bandera que más me ha conmovido. Expresado a manera de ruego, y ruego sencillo, contiene voces de respeto, de amor, de pretensión de mantenerla fuera de todo ultraje. Gracias por compartirlo, es un buen homenaje al autor también.
    PILAR ROMANO

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    1. Apreciada Pilar:
      Muchas gracias por tus conceptos, por tu lectura, aprecio tus palabras. Tejada Gómez me conmueve con su sencillez.
      Un saludito cordial, que estés muy bien
      Analía

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  2. Galeano y Neruda, belleza que fulgura, que agobia si no se degusta lentamente, saboreando cada palabra, cada universo. ¡Gracias!

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    1. Muchas gracias por tu lectura y tus apreciaciones, querida Anamá.
      Un saludito cordial y mis deseos que estés muy bien
      Analía

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Analía Pascaner