sábado, 1 de septiembre de 2012

Norma Núñez

-Buenos Aires, Argentina-

Plegaria del ángel entristecido

Ángel,
hoy no alegré tu día, lo sé.
No fui el escándalo de luz en la avenida
ni las campanas del aire,
ni el desparramo de color
en marcha mariposa cerca del sol.
Perdón,
hoy no herí de risa a la muerte como tantas veces.
No festejé el rocío, ni canté la lluvia.
No me detuve ante el diente de león para pedir deseos.
Ni me enamoró el jazmín abierto para mí.
Hoy no soy el fogón, el abrigo, el pan y el vino.
Lo siento
hoy soy más mortal que nunca.
Estoy herida no ves? O solo confundida.
Será por eso, tal vez, no sé…
Que olvidé que el hierro de mi sangre
fue forjado en las estrellas.
Que el centro de mi gravedad no es tan grave.
Ya que no alegré tu día.
Podrías venir y sentarte conmigo en el último escalón de la escalera?...
Estamos los dos tan tristes
que bien podríamos hacernos compañía…


Mariposa de luz

Sentada en el sillón, dije:
Hay una mariposa de luz
sobre tu zapato.
Y un hilo del tiempo
me llevó por el filo del espacio
hasta un patio con jardín y vi.
Una nena
jugando a comandar
una tropa de hormigas.
Avanzar hacia el rosal ahora!
Y con un palito tratar de llevarlas.
Y no.
Descubrir que las hormigas
tienen ya su propio general,
no obedecen órdenes ajenas.
Danzar y girar entre los jazmines
y parar de golpe
como una mariposa de luz frente al farol.
Y otra vez
en el hilo del tiempo
por el filo del espacio
devuelta al sillón
donde la gente hablaba y hablaba…
Y siempre
la mariposa
en el hilo del tiempo
al filo del espacio.
Traspasa niveles.
Visita otros mundos.
Llevándome en su ala de luz.


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Son nuestras decisiones las que muestran lo que podemos llegar a ser. Mucho más que nuestras propias habilidades.
J. K. Rowling

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