lunes, 26 de marzo de 2012

Sebastián Zampatti

-Tandil, Buenos Aires, Argentina-


Estás quieta en el rincón de la habitación,
desnuda, refugiada de la luz que lucha
por ponerte algunas sombras
y hacer más cierta la belleza que tú escondes.
No miras más que una ventana
en la pared opuesta y estás triste
como si todo hubiera muerto esta noche.
¡Con cuánta destreza construimos esta soledad!
¡Con cuánta precisión!
Sólo una cortina dejándose amar por el viento
parece tener vida en este cuarto
donde velamos los instintos agotados,
desgastados y viciados de reproches y renuncias.
Detrás nuestro, nuestros pasos, volviendo a la muerte.

……… * * *


Todo se ha marchado hacia un puerto
desconocido y lejano, solitario,
sin faro ni habitantes.
Todo ha muerto en la ceguera de un ave
que ha olvidado las nubes y el cielo.
Está, detrás de cada gota, la lluvia en las ventanas.

Hoy es la tarde, la noche, pero nunca la mañana.
Es de día aunque no te vea ni te sienta
más que como un ausencia lejana.
De pronto te has ido, dejándome solo
en la compañía de toda esta gente que no me siente.
Quien eras ya no soy.

Todas las tumbas repiten epitafios en este cementerio
vacío y sin sobresaltos.
Entre estos mundos estamos los dos
y los dos somos dos mundos en diferente órbita.
Era tu pez.

Y hoy respiro con lo que puedo
un aire viciado y húmedo
que sólo alcanza para dejarme esta nostalgia del agua infinita de los mares.
Fuera no hay lluvia que baste para lloverme
como me llueve dentro de mi propia casa.
Debajo de mi propio techo no estoy en mi propia casa
Quien sepa alimentarme me salvará del hambre,
mas nunca de la soledad.

Hay un animal durmiendo la siesta en tu regazo,
donde yo solía recostarme por las tardes.
Afuera todo es tristeza y frío y humedad,
adentro, sólo el calor tibio de una chimenea me acompaña.
Toda la leña que junté para abrigarte,
hoy es triste recuerdo una tarde que volví al hogar
sucio, a salvarme del frío en tus sonrisas.
Los pobres, ahora, son más pobres, y los ricos,
más miserables.

Todos los hombres son el enemigo,
todas las mujeres, tu recuerdo.
Quien ha muerto alguna vez en esta vida,
toda la vida seguirá estando muerto.

……… * * *


Poeta, que tus versos no mueran
en la indiferencia o la ignorancia.
Quien te lea ha de sentir verdades aunque duelan.
Llena tus versos de flores, pero más de espinas.
Brinda alas a tu poesía y déjala que vuele,
que su propio destino lo decidan ellas.
Nunca te aferres al pasado más que para inventar un verso,
ni sueñes un futuro que no rime con tu noche.
Sólo escribe; en tu soledad vive de tus letras.
La fama es más puta que compañera, no la quieras
más que para un rato en tu cama.
Tu canto, que sea valiente, que enfrente al retractor,
y al enemigo, pero más que a cualquier otro,
al indiferente, porque al menos,
tu enemigo tiene algún sentir y eso le cuentas.
Poeta, eres y serás por siempre.
Tu jaula serán tus versos: no tú, sino ellos, volarán.
Tus piernas habrán de llevarte tan lejos como sea, pero tus versos
no serán la mula de tu nombre.
Escribe, rima y sueña en tus papeles hasta que el
día llegue de tu muerte. Muere tú, Poeta,
sabiendo que no habrá muerte para tus versos.


Del blog del autor: http://enamoradodelrayo.blogspot.com/

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Yo no te pido nada, yo no te acepto nada. Alcanza con que estés en el mundo, con que sepas que estoy en el mundo, con que seas, me seas testigo juez y dios. Si no, para qué todo.
Idea Vilariño

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