jueves, 16 de junio de 2011

Carlos Benítez Villodres

-Málaga, España-

A La Alhambra


Allá en la Torre de la Vela un cante
recio, como el palacio de La Alhambra,
besa con su mirada los cabellos
de oro blanco de Sierra
Nevada. ¡Oh piedras cárdenas!
Si pudierais hablar…, como yo os hablo,
¡qué deleite de ríos llameantes
de pasión ante un mundo que cree en la bondad
feraz de las orquídeas con sangre de alboradas!
Todo en ti, amada Alhambra, son rubíes de vida
que cantan a los hombres y a los siglos.

Siento cómo penetra,
en la savia de selvas mordidas por misterios
agolpados en páginas de nieve,
la música insonora de Al-Andalus.
Plena de historia, luces, en las ondas
de tu urbe damasquina, el excelso equilibrio
que armoniza cipreses
y almendros de fragancias incansables.

Aquel día lejano,
bajo la desnudez
de sus horas decrépitas,
el ocaso empapó con su lluvia de lágrimas
las tierras de Granada. Huyeron las antorchas
con sus voces heridas
hacia las cumbres de los sueños rotos.
Mudo quedó el monarca de la noche
al desplomarse todos sus afanes.

Sola quedó La Alhambra, sola y desorbitada
en su espacio atrapado
por las siete mareas del rayo que condena.

………………Del libro inédito Segundo Canto a Granada


Los viejos

¿En qué pensarán los viejos
cuando ni siquiera un hijo
desea darle cobijo
bajo el calor de sus techos?
De ellos no manan consejos,
como en épocas pasadas,
sino perdidas miradas,
quizás hacia ese infinito,
donde el silencio es un grito
de hielos y madrugadas.

………………Del libro inédito Décimas de El Farero


Día tras día...

Día tras día llamo a las puertas de tu alma
peregrina para que me des a beber
la dicha o tal vez la amargura
que en ella esté tejiendo su oleaje
misterioso. Quiero compartir contigo,
sorbo a sorbo, tanto la grandeza
como la miseria de la vida
humana. De esta vida que, cuando se vive
bajo sus silbos codificados o sin clasificar,
nos acuchilla de angustia y dolor siete
mil siete veces más que nos besa el gozo.
Pero tus puertas permanecen siempre cerradas.
Fuera hace frío y hay hambre.
Ésa que nunca retrocede.
Llamo y llamo. Tengo tiempo de sobra,
Pero, cuando oigo decir a mi alma:
“¿Qué le importa al día
la llegada de la noche? ¿Y al cielo
el alboroto de la mar?”,
prosigo mi camino para volver mañana
de nuevo. Quizá mañana sí le interese
a la primavera mi verso
y su ansia de compartir el mismo canto.

De Confesiones al alba I. Editorial Corona del Sur, Málaga, España, 1999


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Después de la verdad nada hay tan bello como la ficción.
Antonio Machado

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4 comentarios:

  1. Gracias querida Analía, por publicar la bella poesia de un amigo entrañable como lo es el Poeta Carlos Benitez Villodres,leerlo es llegar a las fuentes de los clásicos más amados, como Rimbaud,Baudelaire, Miguel Hernández y tantos otros maravilosos poetas que nos dejaron un legado invaluable.Un abrazo. Vic

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  2. Mi querido Poeta, es una gran alegría encontrar tus letras en este sitio donde su directora publica y le da un lugar preferencial a tantos creadores.
    Te hago llegar mi afectuoso saludo deseando que te encuentres bien junto a la familia. Un abrazo. Vic

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  3. Estimado Carlos recibe mi saludo afectuoso y estoy feliz de leerte en este sitio. Deseo que te encuentres bien junto a la familia. Un abrazo. Vic

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  4. Muchas gracias por tus apreciaciones, mi querida Victoria. Para mí es un gusto publicar a Carlos, un buen poeta.
    Te mando mi abrazo, mi cariño y mis deseos que estés muy bien cada día
    Analía

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