domingo, 20 de marzo de 2011

Alejandro Drewes

-Buenos Aires, Argentina-

Recóndita luz de los días

………………………………………También esta noche pasará
………………………………………Giuseppe Ungaretti

I.
Te habrá visto pasar el incesante flujo
de los días: como silueta de ruinas
contra el cielo recortada, tú que ya
ni esperas el alba, ni esperas.

II.
Ojos como breves lagos azules,
ahí donde cien pájaros de niebla
del agua leve su sombra marcaran apenas.

III.
Cada hoja del bosque atrapa el ínfimo
peso de la luz, cada rama gris en el verde
casi semeja tu tiempo y tu casa.

IV.
En el hondo laberinto te he buscado, en la tensa
red tejida de pasos, tal como el agua del día aún
espera la luna -y por el ojo estrecho de su cántaro-


Detrás de nosotros
(versos mínimos para una despedida)

hijos de la borrasca del tiempo
gris que nos ha tocado,
de su aroma oliendo a viejo
desencanto y fatigados huesos
que quisieran apenas
un quieto lugar en la tierra.

Solía cavilar a veces
sobre un seco trazo de humo
fulgurando en la memoria
de los que caminaron conmigo
-pero mira: tan enhiesta es la rosa
bajo el grave arco solar-

y a su manera frágil dice algo
de nosotros. Pero me lleva
el aire tenso de la despedida.
He dicho que caigo bajo la rueda
de las repeticiones; que han huido
de aquí ya todos los pájaros:

pero queda la hierba del cielo,
escasa y pura queda y tus ojos
en la distancia quedan y aún el espejo
en el mar de inmutable niebla
y de otro verano los pinos. Al cabo
del día nueces amargas, y de cada palabra

el diario peso que cargo conmigo.


Bitácora

Hijos de todos los exilios
por la misma curva tendida,
tensa como el ángulo leve
del sol y hasta el ocaso,
vamos como antaño fuimos,

parece de agua la senda
o de tinta en el tiempo
de la ebriedad y la dicha,
cuando echamos un día
como dados las naves al mar

y los pies alcanzaron costas
extrañas y en aquel tiempo
hablaron las voces de un lejano
rumor de sirenas. Pasada era
la hora suprema del mundo;

como partidos frutos al arbitrio voraz
de insectos oscuros y una grande
noche de pronto cernirse vimos
como antes el hambre sobre cubierta,
por heladas rutas del incierto norte,

bajo el ojo blanco de la sexta luna,
cuando el rasguido leve de la pluma
dio la cifra de las bajas. Como ciervos
en desbandada huía la vida y de frente
a la luz de los ojos del gran cazador huía.


Naturaleza muerta

Con el pobre corazón
en vilo seguía buscando
algún signo de vida
entre la nevisca
y los últimos escombros
-pude salvar apenas
palabras como ciervos
huyendo a los remotos
mundos de lo Abierto-
como piedras fueron
volando las palabras
y con ellas el ciclo
de la noche y la luz
vertical de los años
y lo dicho en el yermo
del pasado y el espacio luego
donde corre o ha corrido
el humo de todo lo que arde.
Flotando bajo las aguas
de estrellas milenarias
un súbito temblor de la tierra
en caída libre hubo
al vacío innumerable.
Y así la negra manzana del mundo
podrida hasta el fondo.

……………………………26.8.07

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La calidad nunca es un accidente; siempre es el resultado de un esfuerzo de la inteligencia.
John Ruskin

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2 comentarios:

  1. Un gusto Ale leerte siempre, un abrazo Gus.

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  2. Gracias querido Gus. Es un gusto contar con la voz de Alejandro.
    Mi abrazo
    Analía

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Analía Pascaner