miércoles, 3 de noviembre de 2010

María Pugliese

-Muñiz, Buenos Aires, Argentina-

………… II

Un índice desliza en línea descendente y el único estremecimiento fija la presión de una derecha hacia la otra. Así comienza a tejerse un trasmallo de sendas sin espacio que puebla superficies y anula los relieves. Una línea continua que transita los bordes de figuras geométricas. Esta recorre en abanicos azahares de ternura…¿de ternura? No, yo no siento ternura, la ternura es de un adentro y yo siento el afuera de la brisa, del calor, de la luz. Esa impulsa un torbellino de aguas que olean giros tersos. Estas bajan a contrapelo, esas acopian los erizos. Viene de la trama de redes que esconden lo imprevisto. Va hacia el cimiento equilibrado e inerte. Sale para captar el arco tenso de algún gemido. Es el instante de las paralelas en garras al final de la nuca.

Ya enhebran los collares sus cuentas en múltiplos de cinco, un hombro, el esternón, otro hombro; más vueltas y las vértebras; una más y el círculo declina entre los flancos.

Almohadillas de sangre que despiertan las sienes con sueños tan lejanos que nacen al adentro. Así...así... con esas me cubría papá. Ellas recibieron el temblor de mis hijos. Fue con este pulgar que borré las lágrimas de lo irreparable. Su anular se enredó con el mío por no decir adiós.

Recorren en abanicos azahares de ternura.

Todas contienen cántaros frágiles e inasibles, deformes, vacíos, llenos, arcillosos.

Una caricia siempre busca sin saber qué.

…… * * *
En el acto de escribir una palabra se presentan dificultades de índole mecánica, por ejemplo, sostener en la mano un instrumento de escritura y manejarlo con soltura y ligereza; hay después otra dificultad mecánico-motriz que consiste en llevar la mano de tal modo que se reproduzca la forma de la letra necesaria para la composición de la palabra. Una dificultad de otro género consiste en ordenar las letras, unas después de otra, de modo que compongan precisamente la palabra buscada y que resulte de esta palabra un sentido; éste es un trabajo de la inteligencia que se hace del todo independiente del acto mecánico de trazar la escritura.
María Montessori (Italia, 1869-1952) *
…… * * *

Las enfrento a mi rostro y ellas son ahora la otredad. Reconozco en su grosor la textura levemente ajada por el paso del tiempo. Modelaron con paciencia lo que podría haber concebido tan sólo como una carta echada.

Esta condena de mirarlas hasta envejecer-.

Unieron y apartaron. Suplicaron y dieron. Arrancaron y hundieron.

Con ésta, sí con ésta, junté la tierra y la arrojé sobre los muertos en carne y sueños. Con ésta sellé cada eslabón de la cadena amarrada a la sien. Ésta quedó estancada al tibio temor de sus trece años y en un instante apenas renueva la esperanza que me eleva al cuenco de tu vientre. –Nunca pronuncia mi nombre en el enlace, y sin embargo intenta atarse a mi mirada y sin embargo permanece a mi costado hasta la leve brisa y la vuelta a la luz. Tal vez en represalia no pronuncio su nombre.-.

Se extiende esta derecha a tu cintura con un temblar ingenuo e inquieto, como la primera vez. .Pero más hondo. ...Más hondo.


………………Del libro Cripta de amor. Inédito, 2004
* María Montessori, Ideas generales sobre mi método. Editorial Losada S.A. Buenos Aires. 1965. 3ra. edición

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Sin padres, sin infancia, sin pasado alguno, no nos queda otra posibilidad que afrontar lo que somos, el relato que llevamos para siempre.
Osvaldo Soriano

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