jueves, 11 de febrero de 2010

Oswaldo Roses

-Torremolinos, Málaga, España-

Regalo desde dentro


Sólo si hay esfuerzo
se regala la ilusión
y se vacía el límite;
como una llama
que aceza
interminablemente
aun más allá de lo oscuro.

Algo se debe a dos pasos:
lo que crees que eres
y lo que por corazón eres;
ya el segundo ojeador del primero,
recordando… qué hizo,
a qué amor inscribe su intento
y, así, creará una precisa lluvia.

Pues, luego, se llama en el gris del atardecer
cuando la súplica
se hace
una sedicente necesidad,
una ceguera ya inimaginable de amarla
o sólo propia.


No me extraño

No me extraño de quien vende estrellas negras,
de quien vende por vender a la madre por polillas,
de quien es rehén de sus ostentaciones,
del narcisismo;
de la burla, en fin, de la burla.

No me extraña de los negocios sobre la base de algún débil,
sobre alguna mancha de sola sangre por la usura
en esa mala esquina del abandono;
de la burla, en fin, de la burla.

No te extrañes, palabra, tú, palabra libre
de que afuera “en creados intereses” haya más o menos dignidad ofendida,
de que afuera haya algún criadero de bestias.


*************************************************************
Llorar, sí; pero llorar de pie, trabajando; vale más sembrar una cosecha que llorar por lo que se perdió.
Alejandro Casona


*************************************************************

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Muchas gracias por pasar por aquí.
Deseo hayas disfrutado de los textos seleccionados en esta revista literaria digital.
Saludos cordiales
Analía Pascaner