martes, 24 de marzo de 2009

David Slodky

-Salta (Argentina)-

Ceremonias


Es terrible, sí, pero siento alivio… Su locura me exasperaba. Lavarse las manos 80 veces por día, levantarse 6 veces cada noche para asegurarse que la puerta esté con llave, sus extrañas ceremonias con los fósforos antes de encender la cocina… ¡Me era insoportable ya! Ayer se fue. Por un mes voy a dar dos vueltas a la silla antes de sentarme, para asegurarme que no vuelva…


El amor y la muerte

-¡No se encariñen tanto con Boby, que después, cuando los perros se mueren, se sufre muchísimo! -dijo la madre a sus pequeños hijos.
-Qué tontería -dijo el de 7 años, mirándola-: es como decirnos que no te queramos a vos, porque algún día te vas a morir.
La madre calló, azorada.
Acarició luego al perro.


La valija

Se fue al atardecer, con el alma en un puño.
Al día siguiente, pasada la noche mitad insomnio y mitad pesadilla, volvió. Temblando, buscó la nota donde seguramente ella le diría que no se la preparó, que no se fuera, que la esperara, que tenían que hablar, que no podían tirar así años de devoción.
Miró absorto su ropa, cuidadosamente doblada en la valija. Se sintió desfallecer. Ella estaría en su trabajo, allí, donde conoció al otro.
Ya sin alma se fue, con la valija en un puño.


Nunca más

Cuando se lo comentó, como al pasar, pudo notar su ligero estremecimiento. Atento, perspicaz, le bastó para confirmar definitivamente sus sospechas. Esa noche, mientras ella dormía, la observó largamente. ¡Con quién estaría soñando, con ese rostro de felicidad! Apretó la almohada contra su rostro. Aguantó las desesperadas sacudidas, las convulsiones, los estertores... ¡Puta de mierda! ¡Nunca más, ni siquiera en sueños!


*************************************************************
Los seres humanos no nacen para siempre el día en que sus madres los alumbran, sino que la vida los obliga a parirse a sí mismos una y otra vez.
Gabriel García Márquez

*************************************************************

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Muchas gracias por pasar por aquí.
Deseo hayas disfrutado de los textos seleccionados en esta revista literaria digital.
Saludos cordiales
Analía Pascaner