miércoles, 8 de octubre de 2008

Rodolfo Leiro

-Buenos Aires, Argentina-

El metejón

Yo tuve un metejón ¡quién no lo tuvo!
con la hija del ruso de la tienda,
la junaban de cerca, corta rienda
y en la rienda cortita me entretuvo.

La campanié de lejos; corajudo
no fui nunca pa mendigar el beso,
ratoncito pavote, sin su queso,
el que quiso poder y nunca pudo.

Y así la vi pasar, como un velorio
cerquita de la fiesta del casorio,
entre el luto y el brindis campanudo.

Se me escapó la vida en fulería,
queriendo ser señor, fui gilería.
El que quiso poder y nunca pudo.


La parda

Fue una nami de rango, distinguida,
empilche, jeta roja, colorete,
colonia que costaba un buen biyete
y tarros de tacón y a su medida.

Querida del bacán de buena vida,
señor de una lustrosa voiturete,
bigotín, sobretodo a lo paquete,
compadrón envidiado en la avenida.

Mas el tiempo te trinca, te lapida,
te triza, te erosiona, te fustiga
y no escapa la parda a su destino;

hoy, tras un mostrador, flaca, vencida,
con la mirada en el ayer perdida.
Se turbian sus recuerdos con el vino.


La Chona

Cuando vichó al flaco Mico
que andaba atrás de la Chona,
una naifa gordinflona
carmín grueso en el hocico,

el rechifle mordió el pico
y levantó la bordona
de Inocencio Lamartona
que tiempo atrás fue milico;

y lo encaró al flaco Mico,
matraca, corneta, pito
en un carnaval de grito

que rejuntó la gilada,
surcó al aire la trompada
y algún flojo sopapito.

Y el fato aquel, mi amiguito,
no terminó de buen modo,
a los dos, codo con codo,
se los llevó otro milico;

y el tormentoso asuntito,
chimento pa la barriada,
como una escena pintada
por un curda, con grafito,

puso en la tarde un puntito
y una estampa de trapito
que se perdió tras la loma,

cuando con gozo infinito
encandiló a otro mocito
la boca infiel de la Chona.


Del libro En lunfa (agosto 2008). Poemas en lenguaje popular lunfardo


Nota: En este libro, el autor expresa que el vocabulario utilizado no corresponde exactamente al “cautivante lenguaje lunfardo, que ha suplido, en ciertas formas, con vocablos utilizados al revés, como “zapie” por pieza, “rioba” por barrio, “nami” por mina (…)”

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He aquí la prueba para verificar si tu misión en la tierra ha concluido: si estás vivo es porque aún te falta terminarla.
Richard Bach

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2 comentarios:

  1. Maestro Leiro: El uso del lunfardo en la poesía requiere mucho conocimiento y preparación. Lo felicito.
    Víctor hugo Tissera

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  2. "Maestro" Leiro, correctamente expresado querido Víctor. Gracias.
    Un cariño
    Analía

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Analía Pascaner