viernes, 7 de marzo de 2008

Cecilia Glanzmann

Persistir

He de persistir
como el faro aquel de nuestras costas
enhiesto, solitario,
arrullado por las tempestades
y los soles.

He de persistir
con mi valija de gnomos
guardianes desde siempre de mis sueños
los sueños que caminan y caminan
con los haceres que me dicta el alma
cotidianos
y que son los que me susurra
el ser.

He de persistir
con la soledad acompañada
…………………………que agradezco
con el acompañar a la soledad de los otros
con la pura soledad que me conversa
y me encuentra, bien adentro

he de persistir
aunque me canse
en este acelerado desasirse de los lazos
desasirse de los nudos
de los enredos promiscuos del apego.

He de persistir
contigo, hermano, en este tiempo.

Juglares del Silencio

.....…………A los habitantes de los pueblos originarios y a los inmigrantes,
…............…………………………………………….……en el sur argentino y en el mundo.

El silencio habita vastedades
como las de esta altiva y cósmica meseta.

A veces, un cultrún reinaugura
la cíclica plegaria,
y rogativas mapuches y tehuelches
se hermanan con la fauna perseguida
y con humanos y no humanos seres.
Se hermanan
sobre todo
………………..con la tierra.

A veces, el sueño de un arpa
o el de un órgano,
o el de una pianola o de un violín,
y a veces también el sueño de una guitarra
o el de un acordeón o una quena
traen otras plegarias

y el silencio guarda los valores mancillados
de uno y otro lado de los ruegos.

A veces son coros, o apenas un suspiro.

Por las culpas ajenas, asumidas,
intentan un perdón por lo no hecho
los que llegaron y llegan,
emigrados.

Sólo son los que escuchan el silencio
como un rezo bendito de esta tierra
los que extienden sus manos
y, dando gracias,
elevan, enraizados, la esperanza,

A veces, ya más veces…
la paz late posible
sedienta de caminos.

La luna india vigila en el cielo transparente
como el agua del Chupat* recién nacido

y cada ser respira
en el regazo de la cósmica meseta
el silencio liberado.

*Chupat: río Chubut (voz tehuelche septentrional, en Patagonia)

Nuestro mar

Estás hoy manso y aceitoso,
pero no estás azul,
es gris verdoso en matices el lomo de tus aguas.
Te presiento como una pantera enorme y quieta
mirando agazapada hacia la costa,
escucho la respiración al ritmo del oleaje suave.
Un collar de algas borda tu cautela
ante el humano que te goza,
ante el humano que te agrede.
Tu collar de algas es un relámpago de símbolos
de norte a sur
frente a mis ojos marinos y sureños, tuyos.

Te pareces hoy más a un río de llanura
a un río de embarazado cauce.
Te huelo diferente,
te acaricio buscando tu ternura de nanas
en milenios.

El horizonte comienza a iluminarse
y desde el este avanza un fulgor de escamas
tenue,
como si todos tus peces estuvieran navegando
muy quietos.
La pantera que adormilas dentro…
vigila.

Ayer
tus aguas eran un abrazo tierno.
Antes de ayer
un estallido de olas espumosas
en vaivén continuo y azulado.

Estás, mar, hablándonos
…………sin cansarte nunca
del corazón planetario
…………en ley del universo.

Poemas del libro Juglares del silencio, poemario trilingüe sobre Patagonia, en español, galés e inglés. Edit. Vinciguerra, Buenos Aires 2007


Cecilia Glanzmann - Nació en Bell Ville (Córdoba), actualmente reside en Trelew (Chubut), Argentina

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Me parecía incomprensible que hubiera de permitírseme a mí llevar una vida tan feliz, al mismo tiempo que veía, a mi alrededor, a personas que luchaban con la penuria y el sufrimiento.
Albert Schweitzer

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