miércoles, 5 de diciembre de 2007

Juan Arabia

La tarde

Has hecho de mí un hombre sentado, solo, que bebe café y fuma, y enciende el próximo cigarrillo con el que ya termina.
Me has llevado a la profundidad de mis pensamientos; aquéllos que no deseo tener, pero que igual insisten en sobrevivir.
La exhibición de un cuerpo, allí afuera, que escribe algo que servirá de poco (o mucho) ya que al menos me distrae.
Intento olvidarte, tarde que ya se marcha; y que volverá, todos los días hasta el fin; para vislumbrar a un hombre, en un mismo lugar, que compondrá un verso superior a éste.
La noche te apaga, lentamente, llevándote a un sitio que tú sola conoces.
¿Qué haces en aquel momento, ingobernable tarde?
¿Eres tú, aquella misma, que en otros lugares se aproxima mientras aquí desapareces?
¿En qué te diferencias del resto del día?
Te siento distinta a todo lo demás: ya que en la tarde es cuando suceden las cosas.
Rostro del tiempo, reconciliador puente, eterno cambio, luz y sombras; tendré que acostumbrarme a vivir sin esas respuestas.
Quizás seas, como nosotros, sólo un disfraz de lo imperceptible.

Acerca del escritor

Fascinado por su verdad, y alejado aún de sus próximos y diminutos pensamientos, el escritor, que jamás descansa, recrea en cada uno de los símbolos sus más profundos sentimientos. Él escribe para los demás, y ningún otro: su forzosa tarea se podría describir como la de un traductor de sueños y pesadillas; como un simple hombre, que, en las soledades más indescriptibles, trata de descifrar una criptografía infinita.
El trabajo es arduo y muchas veces insoportable. El tiempo, que en su más acertada alegoría incluso falla, coincide con el anhelo del hombre que busca transformar cada uno de sus torpes movimientos en arquetipos de lo eterno. El lugar es muchas veces hostil, no existen recompensas, y nadie aún entiende el motivo de su presencia. Quizás sea el mañana, y quizás también el hoy: sombras del amor que atraparemos en silencio para usted.

Juan Arabia - Buenos Aires
www.revistamegafon.com.ar


**************************************************

A quienes me preguntan la razón de mis viajes les contesto que sé bien de qué huyo pero ignoro lo que busco.
Molière


**************************************************

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Muchas gracias por pasar por aquí.
Deseo hayas disfrutado de los textos seleccionados en esta revista literaria digital.
Saludos cordiales
Analía Pascaner